El Vaticano someterá a juicio a exarzobispo acusado de pederastia

Jozef Wesolowski, acusado de abusar de menores de edad en República Dominicana.
Foto: AP

MÉXICO, D.F. (apro).- El Vaticano abrirá formalmente un juicio eclesiástico contra el exnuncio apostólico en República Dominicana, Josef Wesolowski, acusado de abusar sexualmente de varios menores de edad en ese país caribeño y de participar en una red internacional de pornografía infantil.

Al dar a conocer la noticia, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, precisó: “El presidente del tribunal del Estado del Vaticano acusó al exnuncio apostólico en República dominicana, Josef Wesolowski. La primera audiencia tendrá lugar el 11 de julio”.

Por su parte, el presidente de dicho tribunal, Giuseppe Dalla Torre, dispuso ya en un decreto el “envío a juicio” del exnuncio.

Dicho decreto señala que “el exprelado está acusado de varios delitos… cometidos durante los cinco años en que se desempeñó en el cargo de nuncio apostólico” en República Dominicana (de 2008 a 2013).

Respecto de sus actos de pederastia, destaca que “las acusaciones se basan en el material probatorio transmitido por la Autoridad Judicial de Santo Domingo sobre los abusos de menores”.

Y en lo referente a su participación en la red de pornografía infantil, precisa que se le acusará por “el delito de posesión de material para adultos”.

Será “un procedimiento delicado y articulado, sobre el que es intención de todas las partes interesadas en el juicio efectuar las pruebas y análisis más escrupulosos”, añade el decreto.

Federico Lombardi adelantó que en principio la audiencia podrá ser “pública”, y después será el propio tribunal quien determine si las siguientes audiencias serán a puerta cerrada. Será un proceso largo y tendrá una “pausa veraniega” desde mediados de agosto hasta el 20 de septiembre, subrayó.

Y resaltó que el exdiplomático, de 66 años de edad y de nacionalidad polaca, podría ser castigado hasta con siete años de prisión.

En México, el semanario Proceso ha dado seguimiento detallado al escándalo de pederastia sacerdotal de un alto diplomático de la Santa Sede, protegido por el Papa Juan Pablo II, su compatriota.

Aparte de abusar sexualmente de los menores de edad, Wesolowski los ponía a posar desnudos y a realizar actos sexuales entre ellos, mientras los fotografiaba o filmaba. A algunos niños se los llevaba a Polonia para amenizar allá sus desaforadas orgías con otros prelados católicos.

La justicia dominicana le encontró en su computadora 87 mil fotografías y decenas de videos de pornografía infantil, que al parecer compartía con miembros del llamado ‘lobby gay’ de la curia romana.

En agosto de 2013, cuando Wesolowski iba a ser aprehendido por la policía de República Dominicana, el Vaticano lo sustrajo de la isla y se lo llevó a Roma. Wesolowski salió de incógnito y sin cumplir con las más elementales reglas diplomáticas de despedida. El nuncio huyó como cualquier delincuente prófugo.

En sus abusos sexuales involucró a varios sacerdotes, seminaristas y diáconos de República Dominicana, algunos de los cuales ya han sido cesados y otros están siendo investigados.

“Estamos ante un monstruo, no ante un sacerdote”, llegó a declarar sorprendido el magistrado dominicano Bolívar Sánchez, quien en ese país lleva la investigación del caso y no logró capturar al diplomático.

El Vaticano no quiso extraditarlo a la isla, bajo el argumento de que lo juzgaría en Roma. Mientras llegaba el juicio, Wesolowski gozaba de libertad y se paseaba tranquilamente por las calles de la capital italiana. La historia de este caso sin precedente a nivel mundial fue dada a conocer por el semanario Proceso en sus números 1930, 1945 y 1982.

Ahora, dos años después de haberlo sacado ilegalmente de Santo Domingo, el Vaticano por fin anuncia que lo someterá a juicio.

Esta decisión se dio hoy, justo cuando el Papa Francisco también aceptó la dimisión de dos obispos estadunidenses acusados de encubrir a sacerdotes pederastas: el arzobispo de St. Paul y Minneapolis, John Clayton Nienstedt, así como su obispo adjunto, Lee Anthony Piche.