Tortura en la CIA viola reglas con “experimentos humanos”: The Guardian

MÉXICO, D.F. (apro).- La Agencia Central de Inteligencia estadunidense (CIA, por sus siglas en inglés) lleva a cabo “experimentaciones humanas”, mismas que están reguladas en lineamientos que reveló hoy el periódico británico The Guardian.

Un documento interno de la CIA, que define las “Reglas y políticas que gobiernan la conducta de actividades de inteligencia”, autoriza de manera explícita a la agencia a “aprobar, modificar o desaprobar cualquier propósito respecto de las experimentaciones científicas”.

La Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) obtuvo la versión pública –censurada— de este documento mediante transparencia y lo compartió con el periódico londinense el cual, a su vez, lo publicó.

Los lineamientos plantean que un “panel de investigación sobre el sujeto humano”, conformado por expertos de la CIA y “otros consultores” bajo la autoridad del Departamento de Investigaciones Clínicas (DCI, por sus siglas en inglés), encabeza y regula las experimentaciones sobre seres humanos que lleva a cabo la agencia.

De acuerdo con el documento, “la CIA no debe patrocinar, contratar ni conducir experimentaciones sobre sujetos humanos excepto si (éstos) están en conformidad con los lineamientos emitidos por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés)”.

Y precisa: “El consentimiento informado del sujeto debe ser documentado como requerido en estos lineamientos”, algo que, según el Guardian, resulta incongruente con las prácticas de la CIA en sus programas de interrogatorios.

El documento define la experimentación humana como la “investigación formal, diseñada para desarrollar o contribuir al conocimiento general, cuyos sujetos son personas de las cuales una investigación científica obtiene datos a través de una intervención o una interacción”.

Abunda: “La intervención incluye tanto procedimientos físicos mediante los cuales se recolectan datos como manipulación del sujeto o de su entorno, ambos llevados a cabo con propósitos de investigación”.

La cuarta parte del reglamento sobre los experimentos humanos quedó censurada en la versión pública del documento.

“La CIA, que no concede formalmente que torturó gente, insiste en que la presencia de personal médico asegura que sus técnicas de tortura se llevan a cabo de acuerdo con el rigor médico”, aseveró The Guardian.

En diciembre pasado, la versión pública de un informe mucho más amplio elaborado por la Comisión de Inteligencia del Senado estadunidense revelaba las técnicas de tortura empleadas por la CIA en sus cárceles secretas, erigidas en el extranjero a partir del año 2002.

El informe señalaba que la agencia contrató a dos psicólogos militares para monitorear y “afinar” los métodos de tortura, los que consistían, entre otros, golpes, privación de sueño, posición de estrés, simulaciones de entierro o de ahogamiento y hasta de un misterioso “uso de insectos”.

En un cable interno, los psicólogos se felicitaban que su objetivo era “llegar al punto en el que quebramos toda la voluntad o la habilidad del sujeto en resistir o negarse a darnos información”.

El documento también afirmaba que, desde 1989, la CIA sabe que la sustracción de información con tratamientos crueles resulta contraproducente, ya que los prisioneros suelen dar falsos testimonios para poner fin al insoportable dolor.

Según The Guardian, los lineamientos hechos públicos hoy resaltan que los programas de interrogatorios de la CIA mediante la tortura violaron las propias reglas internas de la agencia.

Firmada en 1981 por el entonces presidente Ronald Reagan, la Orden Ejecutiva 12333 instó a las agencias de inteligencia estadunidenses a “proporcionar al presidente y al Consejo de Seguridad Nacional la información necesaria a partir de la cual se tomarán decisiones respecto de la conducta y el desarrollo de políticas extranjera, económica y de seguridad”.

La orden asevera de manera explícita que las agencias de inteligencia deberán utilizar “todos los medios, consistentes con la ley estadunidense bajo esta orden”, para conseguir información; además, establece los procedimientos con los cuales las agencias deberán recolectar, almacenar y divulgar la información sobre las actividades de ciudadanos estadunidenses y foráneos.

La orden ejecutiva otorga a la CIA el derecho de colaborar con las agencias domésticas en casos de “violaciones a las exportaciones, terrorismo internacional y narcotráfico internacional”.