Alerta Carstens contra un “Estado de Derecho débil”

El gobernador del Banxico, Agustín Carstens.
Foto: Miguel Dimayuga

MÉXICO, D.F. (apro).- El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, consideró “imprescindible” fortalecer el Estado de Derecho, ya que las condiciones actuales no abonan al crecimiento económico del país.

Al participar en la Conferencia Anual de Desarrollo Económico, Productividad, Crecimiento y Estado de Derecho, organizada por el Banco Mundial (BM) y Banxico, el encargado de la política monetaria del país alertó:

“Es imprescindible fortalecer el Estado de Derecho. Un Estado de Derecho débil genera altos costos al aumentar la incertidumbre en las interacciones cotidianas y en las transacciones económicas, al inducir una reasignación de recursos privados a la protección de bienes y personas y a retrasar la administración de la justicia”.

En el foro celebrado en las instalaciones del hotel Hilton Reforma, donde acudieron el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y el vicepresidente y economista en jefe del BM, Kaushik Basu, Carstens reconoció que dicho fortalecimiento es un “proceso difícil”.

Ello, abundó, “puede significar un proceso difícil y gradual dado que implica mejoras tanto en el diseño de disposiciones legales como en los procedimientos para hacerlas cumplir”.

En los últimos meses, la situación social del país se ha polarizado en distintos estados del país. De hecho, las campañas electorales se vieron marcadas por el asesinato de una veintena de políticos y candidatos, mientras que en algunas comunidades de Oaxaca y Guerrero no fue posible consumar los comicios.

Eso no es todo, la imagen del país en el extranjero se ha ido quebrando. Hoy, el diario británico Financial Times dio a conocer un informe en el que alerta que “el crimen y la violencia están levantando llagas que desfiguran lo que sería una imagen positiva de la reforma y, con el tiempo, un mayor crecimiento potencial”.

El rotativo precisó que la inseguridad se distribuye en todo el país y afecta tanto “al norte más desarrollado como el sur más pobre”.

Sin embargo, para Carstens no todo está perdido.

Ante empresarios, economistas de alto nivel y políticos, el funcionario justificó que México no ha concluido este proceso de transformación sino que está inmerso en su etapa más laboriosa, que es la de implementación de las reformas estructurales.

Luego remató: “Sin embargo, dado que el marco institucional permea cada aspecto de la vida cotidiana de la población, pequeños avances a paso sostenido puedan acumularse y convertirse en un detonante importante para el crecimiento”.

Videgaray: implementar reformas “no es hacer magia”

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, aprovechó la ocasión para defender las reformas estructurales impulsadas por la actual administración, las cuales “buscan incrementar la productividad del país” aseguró.

En su turno, el encargado de la política fiscal sentenció que “la implementación de reformas estructurales no es hacer magia con la economía; es un proceso que requiere disciplina, que requiere tenacidad para lograr que los beneficios de una mayor productividad, de mayor flexibilidad y de mayor competencia, se traduzcan en beneficios para todos en la economía”.

Según el titular de la SHCP, las reformas son la fórmula para el desarrollo del país.

“Las reformas al sector energético para abrirlo al mundo, abrirlo a la competencia y lograr que las pequeñas y medianas empresas y también las grandes empresas y las familias tengan energía más barata, de mejor calidad; introducir competencia en las telecomunicaciones, generar mayor competencia y mayor solidez en nuestro sistema financiero para que en México haya crédito, más crédito y más barato particularmente para las pequeñas y medianas empresas”.

También dejó claro que la agenda de la productividad no puede agotarse con la puesta en marcha de las reformas, ya que se debe “democratizar” y llegar a todas las regiones del país.

Videgaray repitió que en México el crecimiento promedio de 1983 a 2014 fue de apenas 2.4%, es decir, el más bajo comparado con otros países como Brasil, Chile, España, Corea del Sur y China.

Por lo tanto, a seis meses de cumplirse la primera mitad del gobierno de Enrique Peña Nieto, el crecimiento económico no pasará de 3%, que es la tasa de crecimiento más optimista para este año, según la misma Secretaría de Hacienda.