Censurar es un acto “suicida”, revira director de Canal 22 a sus críticos

Raúl Cremoux, director general de Canal 22.
Foto: Octavio Gómez

MÉXICO, D.F. (apro).- El director de Canal 22, Raúl Cremoux, atajó las acusaciones de censura que un grupo de periodistas de la dirección de Noticias denunció el lunes pasado a través de una carta pública.

Justo en el marco del vigésimo segundo aniversario del canal, Cremoux utilizó el espacio del programa Ventana 22 para responder a las acusaciones del grupo editorial de la dirección de Noticias, a cargo de Juan Jacinto Silva, y una decena periodistas que colaboraba en los programas El Observador y Global 22.

En entrevista con Laura Barrera, conductora del programa Ventana 22, Cremoux rechazó que exista tal censura; resulta “suicida” pretender hacerlo hoy, subrayó.

Antes, dijo, “desde algunas secretarías, concretamente Gobernación llegaban líneas a realizar, se llegaba a decir qué decir, qué no decir, a quién invitar, y a quién dejar de invitar. Hoy esto es imposible.

“(…) Estamos sobre informados, no nada más es un proceso mexicano, es universal, pretender censurar hoy resulta suicida porque cómo haces esa censura”, cuestionó.

Rechazó tajante haber censurado el programa “Las huellas de la violencia”, de El Observador, que debió transmitirse 17 días antes de las elecciones del domingo 7.

Según la carta de los periodistas afectado, Cremoux difirió el programa hasta que finalmente el viernes 19 ordenó que no se transmitiera.

El director del Canal 22 afirmó que en el canal se han realizado emisiones de todo tipo –prostitución infantil, trata de blancas, Ayotzinapa y Michoacán– y al referirse al programa realizado por El Observador, cuestionó la calidad de la realización.

“Nuestra materia, arte, ciencia, cultura, son ámbitos libérrimos desde tiempo atrás, tú no le puedes decir a un escultor ‘no me gusta la Venus de Milo porque le faltan los brazos’, tú no le puedes decir a Vicente Rojo ‘no quiero que pongas más cuadritos’, tú no le puede decir a un músico ‘no me gusta el tono’.

“(…) Ahora bien, la violencia concretamente, la forma en que es tratada no requiere censura, ¿saben qué requiere?, talento, cómo tratar este asunto”.

El director de Canal 22 consideró que se necesita ganar espacios para incluir en todos los segmentos posibles, la cultura y la educación. “No queremos dejar nada ajeno a lo que es educación y cultura, absolutamente”, subrayó.

Pero si se tiene que hacer referencia a la violencia “hay que saber cómo la tratamos, porque el país está lleno de violencia, porque las condiciones en que viven muchos ámbitos, muchos focos rojos del país son de violencia.

“¿Cómo la tratamos?, pues hay puntos de vista psicológico, sociológico, hay puntos de vista históricos, hay puntos de vista propositivos, no puedo decir que ese programa (el realizado por El Observador) responda a estas necesidades”, acusó.

Luego reculó:

“Pero que se transmita, no hay ningún problema, jamás dije ‘que eso no se transmita’”.

Cremoux continuó con su crítica hacia la calidad de los contenidos que, en su opinión, debe caracterizar a los programas del Canal 22.

“Cuando se habla de que estamos tratando de hacer una mejor televisión, esto significa mayor rigor, mayor exigencia a productores, a guionistas a musicalizadores, a presentadores, la exigencia es de calidad, tratar con respeto, llegar ante la sociedad mexicana y decirles ‘queremos hacer lo mejor que se pueda’, ¿esto qué significa?, exigirnos a nosotros mismos. No tiene sentido ni la violencia, ni el hecho de censurar”, apuntó.

Durante la entrevista Cremoux también aludió al tema del despido de Carmen Aristegui, que según la carta pública de los periodistas afectados fue el detonante de la censura en el Canal 22.

En su  misiva aseguran que el clima de censura se agudizó desde el 15 de marzo, cuando la dirección de Noticias resolvió informar en Noticias 22 sobre la salida del aire de la conductora Carmen Aristegui, de MVS Noticias, “tema que por órdenes expresas de la dirección general, debía omitirse absolutamente”.

Al respecto, Cremoux dijo que la salida de Aristegui de MVS “no nos debió de interesar qué era lo que ocurría sino el hecho, este canal debe trabajar sobre hechos, no sobre especulaciones”.

Afirmó que el hecho como tal sí se dio a conocer en el canal durante dos días pues la salida de “una conductora de alto registro hubiera sido imposible que no lo mencionáramos, por supuesto que no”.

Y como prueba, se presentó el fragmento del noticiario donde se informó de la salida.

Concluido el fragmento de video Cremoux comentó:

“Qué bueno que tuvimos este segmento del momento en que Carmen Aristegui salió. En las redes sociales se dice que traté de que no apareciera la señora, traté porque soy priista, partido al que nunca he pertenecido, de que no se supiera que Carmen Aristegui se iba.

“Es verdaderamente idiota pensar que puedes tapar el sol con un dedo, pero ocurre un fenómeno universal con las redes sociales, que desde el anonimato o con el seudónimo de que ‘soy patito azul’ puedes insultar, puedes difamar, puedes calumniar.

“Concretamente sobre esto se señala que debo responder o que el canal debe responder al caso Aristegui, ahí está, es un hecho que para todos es palpable.

“La señora tuvo sus diferencias, tuvo sus desacuerdos con la empresa que la contrató y salió, es un asunto que no nos compete, lo dimos a conocer y punto”, concluyó.

Piden en chgange.org fiscalizar a Canal 22

El martes pasado, a través de change.org, se inició una petición  para exigir la intervención del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la Secretaría de Educación Pública, el Congreso de la Unión, la Auditoría Superior de la Federación, la Secretaría de la Función Pública y el Instituto Federal de Telecomunicación “para fiscalizar la gestión de Cremoux y asumir sus facultades legales asegurándose de que el Canal 22 retome su función de interés público”.

La petición firmada por Fabrizio Mejía y Marco Lara Klahr argumenta que bajo la dirección general de Cremoux, a partir del gobierno de Enrique Peña Nieto, el Canal 22 “ha entrado en una fase inédita de desgaste interno y externo” que hizo crisis a principios de esta semana, con la carta pública firmada por un grupo de periodistas, y con la salida abrupta de Juan Jacinto Silva, su director de Noticias.

En rigor, señala el escrito, todos los medios radioeléctricos en México son públicos; son concesiones, “pero se manejan como si fueran patrimonio de quien detenta las frecuencias”.

En el caso de un medio público como Canal 22, subraya, este manejo es, por lo menos, “grotesco” pues se trata de una frecuencia creada a petición de artistas e intelectuales hace más de dos décadas.

“Que hoy se maneje como si fuera una oficina de la vocería de la Presidencia de la República, en detrimento de los contenidos públicos, artísticos, atenta contra el derecho de las audiencias a la libertad de información”, acusa la petición.

Actualmente, abunda, el Canal 22 ha pasado de ser “una ventana a la cultura televisiva global a “un simple repetidor” de los “logros” del gobierno de Peña Nieto.

“Su situación se agrava por una conducción, la de Cremoux, severamente cuestionada dentro y fuera, por considerársele patrimonialista, discrecional, oficiosa y, en general, sumisa a la política fáctica de control de medios del gobierno de Peña Nieto”, por lo que los peticionarios solicitan la fiscalización de la actual dirección.

La petición fue lanzada el martes pasado y ya supera las 250 firmas.