Atentados en Túnez, Kuwait y Francia dejan al menos 65 muertos

Uno de los heridos por el atentado en Kuwait.
Foto: AP

MADRID (apro).- Con apenas unas horas de diferencia, al menos tres atentados terroristas de corte yihadista se perpetraron este viernes en Francia, Túnez y Kuwait, con un saldo de 65 muertos.

Las autoridades reportan un número preliminar de 37 personas fallecidas en el atentado en la ciudad turística de Susa, en Túnez; 27 muertos más en el ataque con artefacto explosivo en una mezquita de Kuwait, y un muerto –que se convirtió en el primer decapitado en suelo europeo— y dos heridos en la empresa de gas en Isére, en la localidad de Saint-Quentin-Fallavier, cerca de Lyon, Francia.

Un kamikaze sembró el terror en la mezquita de Inman Sadiq, en un barrio comercial y residencial de Kuwait, en pleno rezo musulmán del viernes. El ataque fue reivindicado por el autodenominado Estado Islámico (EI). Los otros dos atentados aún no han sido reivindicados.

Dos hombres vestidos como turistas entraron en el complejo turístico de Susa, en Túnez –uno de ellos un hotel español de la cadena Riu–, y abrieron fuego con fusiles de asalto en contra del público, la mayoría turistas, informó un portavoz del Ministerio del Interior del país, citado por la agencia EFE.

Mohamed Ali Aroui declaró a la televisión tunecina que los dos atacantes entraron a la zona de playa de los complejos hoteleros Imperial Marhaba, de la cadena Riu, y al Muradi Palm Marinay, y dispararon contra el público, provocando la muerte de al menos 37 personas.

La policía tunecina intercambió disparos contra uno de los agresores que fue abatido y quien se encuentra entre los muertos. El otro atacante logró darse a la fuga.

Túnez sufrió otro atentado terrorista en el museo Bardo en marzo pasado, donde murieron 23 personas, por lo que mantiene su máximo estado de alerta ante ataques terroristas.

En Francia, alrededor de las 10 de la mañana un hombre se aproximó en un coche con la intención de chocar contra la valla de planta de gas en Isére, donde se almacenan importantes cantidades de gas, y colocó una bandera con mensajes de contenido yihadista a un lado de donde depositó la cabeza de una persona que se presume fue previamente asesinada, decapitada y de quien se desconoce su identidad.

De acuerdo con información preliminar, el hombre provocó una explosión en la compañía atacada, Air Products.

En el sitio del atentado, el ministro del interior francés, Bernard Cazeneuve, informó a media mañana que tienen una persona detenida como sospechoso del ataque.

La prensa francesa y la española aseguran que podría tratarse de Yassine Salhi, un magrebí nacido en marzo de 1980, quien vive en Lyon y “estuvo bajo vigilancia antiterrorista entre 2006 y 2008”.

Destacan que es “un individuo que mantienen relaciones con el mundo salafista. Si bien no ha sido nunca identificado como parte de un acto terrorista, no tiene antecedentes judiciales en este sentido”.

La policía francesa trabaja en la identificación de la persona decapitada, la primera en un acto terrorista en Europa, en una forma muy similar a como lo ha mostrado el Estado Islámico cuando actúa contra sus prisioneros.

También trabaja en la traducción del lema en árabe que portaba la bandera dejada en el sitio del ataque.

El atentado en Francia se produce seis meses después del ataque a la revista satírica ‘Charlie Hebdo’ y un supermercado kosher, con una docena de víctimas.

Por su parte, el Estado islámico (EI) reivindicó el ataque en contra de la mezquita chií de Kuwait que mató a 27 personas.

La información difundida por medios internacionales señala que la mezquita se encontraba a rebosar porque el ataque se produjo durante el rezo musulmán del mediodía.

Esta es la tercera mezquita de corte chií que es atacada recientemente, los otros dos atentados fueron perpetrados en Arabia Saudí.

La agencia France Press habla de 13 muertos, citando fuentes de los servicios de emergencias.