Líderes amenazan a Grecia: el “no” significa abandonar la eurozona

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.
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MÉXICO, D.F. (apro).- Los líderes y las instancias más importantes de la Unión Europea (UE) amenazaron hoy a Grecia con sacarla de la zona monetaria europea y, en consecuencia, abandonar el euro si los griegos rechazan las medidas de austeridad que sus acreedores quieren imponer en el país durante el referéndum del próximo domingo.

El “no” a las medidas de austeridad “significaría que los griegos dicen no a Europa”, sostuvo hoy el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Dijo que se sintió “traicionado” por el gobierno griego, al que acusó de abandonar el diálogo en “el peor momento posible”.

El gobierno griego, del partido de izquierda Syrizas, se defendió al afirmar que “celebrar un referéndum es un derecho democrático soberano del pueblo griego”.

Alexis Tsipras, presidente de Grecia, precisó que la votación sólo se centrará “en la propuesta de acuerdo de las instituciones y no en la pertenencia a la Unión Económica y Monetaria”.

Pero los analistas vieron en las amenazas de los líderes europeos de expulsar a Grecia de la eurozona una forma de influir en los resultados del referéndum del próximo domingo, ya que según las encuestas, los griegos no quieren dejar de utilizar la moneda común.

A raíz de cinco años de tensas negociaciones y de reajustes en la política económica, el Producto Interno Bruto (PIB) de Grecia se redujo 25%, mientras que el desempleo juvenil se disparó 60%.

La presión se acentuó a lo largo del día. El presidente francés, Francois Hollande, planteó que “es el derecho de los griegos decidir como ven su futuro: se trata de saber si los griegos quieren permanecer en la eurozona o tomar el riesgo de salir”.

El primer ministro italiano, Mateo Renzzi, tomó un camino más directo y aseveró que sólo existen dos soluciones para los griegos: el euro o “el drachma”, la antigua moneda nacional.

Y el vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, sentenció que la Unión Europea enfrenta la peor crisis desde su creación en 1957. Y, al lado de la presidenta Angela Merkel, declaró que si los griegos votaran “no” el próximo domingo, “votarían contra su permanencia en el euro”.

Pánico y política

El gobierno griego tiene hasta mañana para pagar mil 600 millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI) y seis mil 700 millones más al Banco Central Europeo (BCE) en agosto. Sin embargo, se prevé que no lo haga, ya que sus acreedores se negaron a otorgarle un nuevo préstamo de siete mil 600 millones de euros hasta que acepte las medidas de austeridad.

La deuda de Grecia rebasa los 330 mil millones de euros y sus prestadores exigen al gobierno que endurezca su política económica para llegar a un presupuesto beneficiario de 3.5% en 2018.

De no cumplir con los deseos de los prestadores, Grecia podría entrar en bancarrota. Esa perspectiva generó hoy pánico en las bolsas de valores a nivel internacional.

La agencia financiera Standards & Poors redujo por enésima vez su calificación a la deuda griega y estimó a 50% las probabilidades que el país helénico salga de la unión monetaria.

En una columna que firmó hoy en The Guardian, el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, se preguntó hoy “¿Por qué los líderes europeos rechazan el referéndum y se niegan a aplazar unos días el plazo límite del 30 de junio para que Grecia reembolse al FMI?”.

De acuerdo con Stiglitz, “los líderes europeos enseñan finalmente la verdadera naturaleza del conflicto que se está llevando a cabo, y ésta no es agradable: se trata de poder y democracia, mucho más que moneda y economía”.

Y abundó: “No se trata de dinero, se trata de utilizar ‘plazos límites’ para obligar Grecia a consentir y aceptar lo inaceptable, no solamente las medidas de austeridad, sino también otras políticas punitivas y regresivas”.

El Nobel de Economía observó que al ganar el “sí”, quizá los acreedores perdonarán a Grecia su deuda, pero el país se hundirá en una depresión económica por décadas, mientras que una victoria del “no” le llevará a una situación difícil, pero “le permitiría agarrar su destino entre las manos”.