Intensamente: La redención de la tristeza

Intensamente, nueva producción de Pixar.

MÉXICO, D.F. (apro).- La cinta Intensamente (Inside out, EU-2015) es un arma de dos filos, los cuales se complementan de manera excelsa para dar una estocada triunfal en el espectador. El resultado es fascinante.

La película dirigida por Peter Docter y Ronaldo del Carmen es capaz de transportarnos al mundo mágico de finales de la infancia para contarnos una historia conmovedora que paralelamente nos da una lección fabulosa de psicología –en cuanto al papel que juegan las emociones en nuestro cerebro.

La historia gira en torno a una niña llamada Riley, quien deberá enfrentar las consecuencias de cambiarse de ciudad, entre ellas no sólo cuestiones de logística, alguno que otro problema familiar y una nueva escuela, sino también lidiar con las emociones que se generan cuando el mundo que solía hacerla feliz se desvanece.

La acción se desarrolla en dos frentes; por un lado, lo que ocurre fuera de Riley, y por el otro, lo que pasa en su mente, donde tiene lugar lo más importante, pues de esto dependen las acciones de la protagonista con respecto del mundo exterior.

En su mente habitan cinco emociones: alegría, enojo, tristeza, desagrado y miedo. Hasta el momento del cambio de domicilio, Alegría suele ser la emoción que de alguna manera dirige o controla a las otras cuatro, pero la situación es tan brusca que todos están descontrolados. Sobre todo Tristeza, quien desea ayudar, por lo que ha comenzado a tener más iniciativa de lo normal; esto se traduce en momentos tristes para Riley, que como todos sabemos –o como Alegría supone–, debe evitarse a toda costa.

En un intento por limitar las acciones de Tristeza, Alegría comete una imprudencia, la cual deviene en un accidente que envía a las dos emociones lejos del centro de mando del cerebro.

¿Qué significa esto? Que Riley queda a merced de Enojo, Miedo y Desagrado, que podrían generar acciones catastróficas, a menos que Alegría y Tristeza encuentren el camino de regreso para evitar que Riley cometa una tontería.

Mientras Intensamente nos hace recordar viejas sensaciones de nuestra infancia, nos lleva a un maravilloso viaje por el cerebro humano, donde se almacenan recuerdos antiguos, sueños que nunca se harán realidad, amigos imaginarios y situaciones que nos hacían reír pero que poco a poco hemos ido olvidando y han dejado de importarnos.

Intensamente es divertida y conmovedora, con una carga fuerte de tristeza que al final –y contrario a lo que todo el mundo podría creer– abre la puerta a la alegría y a una vida plena.

La carga psicológica del guión está basada en los estudios de uno de los más grandes psicólogos del siglo XX y lo que va del XXI, Paul Ekman, experto en la teoría de las emociones. Aunque tampoco Intensamente es como una clase de psicología –hay “licencias poéticas” en la trama; sin embargo, esos aspectos dan un plus a la película, de tal manera que la historia es capaz de iluminarnos un poco sobre el entendimiento a nosotros mismos.