Formalizan renuncia de fiscal de Jalisco

El Fiscal General del Estado, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco.
Foto: Octavio Gómez

GUADALAJARA, JAL., (apro).- El gobernador Jorge Aristóteles Sandoval anunció hoy la salida del Fiscal General del Estado, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, una vez que el Congreso local apruebe el nombramiento de su sucesor. El sustituto, dijo, saldrá de una terna que se presentará en breve.

La salida de Luis Carlos Gutiérrez de Velasco se da en medio de desaciertos, acusaciones de tortura a detenidos y atentados en contra de elementos de Seguridad Pública e incluso en contra de su inmediato subalterno, Alejandro Solirio.

Se le acusa, por ejemplo, de tolerar las actividades y crecimiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuya demostración de fuerza se dio el 1 de mayo último, cuando derribó un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana en Villa Purificación, donde viajaban soldados de elite, y 15 días antes emboscar y masacrar a 15 elementos de la Fuerza Única en San Sebastián del Oeste. Los uniformados regresaban de Puerto Vallarta.

En este último incidente hubo sospechas de que elementos de la corporación habrían “puesto” a los uniformados porque los compañeros que venían atrás, en un segundo convoy, nunca llegaron a tiempo para brindar apoyo a las víctimas.

De acuerdo con información y pruebas recabadas, en el lugar de los hechos los sicarios acamparon desde la noche anterior, con bidones de gasolina y armas de alto poder.

Pero no es todo. Integrantes de la Fuerza Única de Jalisco, agrupamiento bajo el mando del fiscal saliente, fueron acusados de negarse a brindar apoyo a la Gendarmería que sufrió seis bajas en un enfrentamiento a balazos con sicarios del CJNG el pasado 19 de marzo pasado en Ocotlán. En ese suceso, murieron al menos seis civiles, entre ellos un menor de edad.

El mandatario dijo en conferencia de prensa que había aceptado la renuncia de su colaborador y le dio las gracias por sus servicios. No dio detalles sobre los motivos de la separación de Nájera.

El pasado 7 de junio el PRI perdió los ayuntamientos más importantes de la zona metropolitana, como Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque. Al momento del anuncio de los cambios en su gabinete Aristóteles pidió a los 125 alcaldes (los salientes y los electos) a no bajar la guardia en materia de seguridad ante el delicado momento que vive la entidad en esa materia.

Casualmente, el anunció ocurre después de que el pasado fin de semana, sujetos desconocidos agredieron a balazos a un colaborador del alcalde electo de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez. Desde antes de las elecciones, tanto él como su esposa habían sido amenazados.

Por las denuncias sobre atropellos a los derechos humanos, Alfaro se había pronunciado a favor de revisar el funcionamiento de la Fuerza Única, creada por Nájera.

Antes de ello, el pasado 19 de junio un grupo de sujetos atacó y asesino al delegado del ISSSTE en Jalisco y exdirigente del PRI, Javier Galván Guerrero, en un hecho en donde se investiga si ese homicidio se podría ligar al crimen organizado. El mismo día de los hechos en una declaración precipitada, el fiscal central, Rafael Castellanos dijo que la muerte de Galván podría ligarse a un pleito con un particular, por la posesión de una finca.

Esa versión fue desechada luego de que la policía capturó a seis personas presumiblemente ligadas con el crimen organizado, pero hasta la fecha eso no lo han podido comprobar. Ni siquiera la autoría del homicidio del delegado del ISSSTE, pues, a pesar de que los detenidos fueron consignados y declarados formalmente presos, no se incluye en su expediente el mencionado crimen, sólo la supuesta posesión de droga y armas de uso exclusivo del Ejército, aunque esto también está en vías de probarse, pues los familiares de los detenidos acusan tortura y cambio del lugar de detención.