Advierte “El Bronco” a empresarios de Monterrey VI: castigos si hubo corrupción

El gobernador electo Jaime Rodríguez Calderón.
Foto: Víctor Hugo Valdivia

MONTERREY, N.L. (apro).- El gobernador electo Jaime Rodríguez Calderón recomendó a los empresarios que invierten en el proyecto de acueducto Monterrey VI que se abstengan de inyectarle dinero al plan, al tiempo que anunció que aplicará la ley si encuentra que la concesión fue entregada mediante actos de corrupción.

“Les pedí a los empresarios que ganaron el concurso que no inviertan ahorita, no vaya a ser que lo paremos. Ellos pueden alegar lo que quieran (si piden indemnización). El Estado también está en posibilidades de alegar cosas. Las cosas mal hechas tienen un costo y, cuando están mal hechas, es corrupción y la corrupción es un delito”, advirtió esta mañana.

En lo que parece el fin del proyecto impulsado por el aún gobernador Rodrigo Medina, pese a las endeudadas finanzas estatales, “El Bronco” anunció que ya envió personas de su confianza a dialogar con los empresarios encargados del proyecto para que acepten una revisión armónica de las condiciones de la asignación.

“No vamos a hacer nada que polemice. Vamos a trabajar. Convenceré a quien tenga qué convencer, si las cosas están mal hechas, que se rectifiquen. No nos vamos a pelear. Le pedí a Enrique Torres (su colaborador) que charle con los empresarios para que conozca cómo está el origen”, mencionó esta mañana en relación con el acueducto.

Rodríguez Calderón pidió de nuevo a Rodrigo Medina que suspenda el proyecto hasta que la ciudadanía conozca sus detalles, y envió un reto a los medios de comunicación, en particular a las televisoras.

“Ni ustedes saben si está empezado o no. Todos los medios de comunicación hablan del tema y nadie ha ido a ver si ya empezó. No sé dónde están Televisa y Multimedios. Así como me investigaron a mí, debieran investigar allá, contratar el equipo especial que investigue Monterrey VI. Y se lo digo a Multimedios, TV Azteca y Televisa. Todos los medios de comunicación pueden ir a ver allá. Infórmenos, entérenos”, emplazó.

Desde que fue anunciado el proyecto se ha sospechado que Rodrigo Medina favoreció a los empresarios ganadores de la obra, pues nunca se conocieron los detalles de la asignación.

“El Bronco” dijo que ya comisionó a su colaborador especialista, el ingeniero René Torres, a que conozca a fondo el opaco proyecto, además de que pidió a Fernando Elizondo, quien se encarga de finanzas en el equipo de transición, para que haga un diagnóstico sobre el estado en el que se encuentra el acueducto, que tendrá un costo cercano a los 60 mil millones de pesos.

Por la tarde, Emilio Rangel Woodyard, director de Agua y Drenaje de Monterrey, entidad paraestatal que comanda el proyecto, informó que para suspenderlo hay que pagar 14 millones de pesos de indemnización a los constructores, como fianza correspondiente al 10% del costo de la obra.

El funcionario dijo que el proyecto no se detendrá hasta que el 4 de octubre asuma la nueva administración de Jaime Rodríguez, que podrá decidir si lo cancela, como ya lo ha externado.

El hidroproyecto Monterrey VI consiste en la construcción de un ducto de 380 kilómetros de largo que extraerá agua del río Pánuco, en su tramo de San Luis Potosí, la transportará a lo largo de los estados de Veracruz y Tamaulipas, hasta descargarla en la presa cerro Prieto, en Linares, Nuevo León.

De ahí se planea que el agua captada sea bombeada a la zona metropolitana de Monterrey para satisfacer la demanda de la ciudadanía por los próximos 50 años.

La obra ha sido opaca desde que ganó la licitación el consorcio integrado por Concretos y Obra Civil del Pacífico, Controladora de Operaciones de Infraestructura, Desarrollos Rogar, y Productos y Estructuras de Concreto (Pyecsa).

No se conocen detalles sobre las empresas. Sólo se sabe que Concretos y Obra Civil del Pacífico es parte del Grupo Higa, de la familia Hinojosa Cantú, la misma que vendió a la primera dama Angélica Rivera la polémica “Casa Blanca”.

Pyecsa es propiedad de Gustavo Cavazos quien, según trascendidos, lidera al Grupo Allende, una cofradía política de la localidad que, según se ha dicho, controla la asignación de obras públicas del gobierno estatal.

El contacto de este grupo con la administración estatal, de acuerdo con reiterados señalamientos público, es Humberto Medina Ainslie, padre del actual mandatario priista.