Priistas acusan a gobernador de Tabasco de operar fraude electoral

VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- Priistas inconformes con los resultados de las elecciones del pasado 7 de junio se manifestaron frente a la Quinta Grijalva, residencia oficial de los gobernadores, y durante dos horas bloquearon dos céntricas avenidas, debido a que varias grúas levantaron los camiones en que llegaron.

Encabezados por candidatos perdedores, entre ellos Evaristo Hernández Cruz, que contendió por la alcaldía de Centro (Villahermosa) y que perdió ante el perredista Gerardo Gaudiano Rovirosa por más de siete puntos, alrededor de 300 manifestantes acusaron al gobierno perredista de Arturo Núñez de haber operado “el fraude electoral”, y a coro exigieron su renuncia.

Hernández Cruz, convocante de la protesta a la que supuestamente asistirían “miles” de priistas, demandó la anulación de la elección en el municipio de Centro y también criticó al gobierno estatal por la inseguridad que priva en la entidad.

Miguel Moheno Piñera, exabanderado del PRI a la alcaldía del municipio de Cárdenas, denunció complicidad del INE y del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT) con el gobierno estatal.

En los pasados comicios del 7 de junio, el PRI tuvo el peor resultado de su historia después de gobernar Tabasco por más de 80 años.

En 2012, con Arturo Núñez a la cabeza, el PRD, en coalición con el PT y Movimiento Ciudadano, le arrebataron la gubernatura, aunque ganaron siete de 17 alcaldías y ocho diputaciones locales, incluidas plurinominales. Por “el efecto López Obrador”, también perdieron las seis diputaciones federales y las dos senadurías.

En las últimas elecciones, el PRI apenas ganó cuatro de 17 alcaldías, cuatro de 21 diputaciones locales de mayoría y dos de seis diputaciones federales. Incluyendo cuatro plurinominales, el tricolor tendrá ocho diputados locales en la próxima legislatura.

El PRD, por su parte, se conservó como primera fuerza política al ganar nueve alcaldías y 13 diputaciones locales, sumadas las plurinominales.

Al término de la protesta, los priistas fueron en busca de los camiones que los transportaron, pero éstos habían sido levantados por grúas, a petición de agentes de tránsito, por estacionarse en lugares prohibidos.

En respuesta, los inconformes bloquearon Paseo Tabasco y la avenida 27 de Febrero, de las más concurridas de esta capital, lo que provocó caos vial e insultos de conductores hacia los priistas, quienes consideraron como “represión” del gobierno el levantamiento de las unidades.

Los manifestantes se retiraron hasta que los camiones fueron devueltos.