Y el IEPC se quedó sin fondos

Falta un trimestre para que termine el año y el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco se quedó sin fondos para pagar a sus acreedores y la nómina de sus empleados. El consejero presidente, Guillermo Alcaraz Cross, insiste en pedir más presupuesto, pero en esta ocasión el gobernador le dijo que los consejeros electorales tendrán que apretarse el cinturón.

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC) se quedó sin recursos, admite su presidente, Guillermo Armando Alcaraz Cross. Y lanza la voz de alerta: el instituto necesita más de 60 millones de pesos para cumplir las obligaciones pendientes con sus trabajadores y acreedores en lo que resta del año.

La insolvencia financiera enfrentó ya al gobernador priista Aristóteles Sandoval Díaz con los consejeros del IEPC. La semana antepasada él les exigió ajustarse el cinturón, lo que provocó malestar entre los aludidos.

Alcaraz Cross, por ejemplo, comenta al reportero que él y sus compañeros siempre han pugnado por un presupuesto mayor para solventar los gastos, pero no han recibido el apoyo suficiente. Hoy que están en aprietos, dice, tendrán que encontrar formas imaginativas para superar el escollo porque, asegura, el instituto no va a subastar ninguno de sus bienes inmuebles ni los vehículos adquiridos este año.

El consejero presidente rechaza que la negativa de Sandoval Díaz a entregar más recursos al IEPC se deba a la derrota en los comicios del pasado 7 de junio en los municipios de la zona metropolitana, que hoy están en manos de Movimiento Ciudadano.

–Sin embargo, da la impresión de que los están castigando porque no ganó el PRI…

–No, no, no. Me parece que a la hora de la recepción de los recursos se hace un análisis de las necesidades propias del estado y por desgracia no hemos sido considerados como prioridad, pero de ninguna manera considero que esto (la falta de recursos) sea un castigo.

–Entonces, ¿no es un castigo? –insiste el reportero.

–Ni siquiera lo pensaría. Creo que en el estado hay madurez; hay madurez de los actores políticos, y pienso que de ninguna manera se trata de una revancha.

–¿No está siendo muy optimista?

–Me gusta ser optimista… aunque no me doy la posibilidad de creer que en virtud de un resultado electoral desfavorable (para algún partido, como el PRI) se pretenda encontrar algún responsable en ese sentido.

Desde antes del proceso electoral que culminó el pasado 7 de junio, la élite del IEPC fue cuestiona por los elevados sueldos, en comparación con los de los otros funcionarios estatales. Sin embargo, Alcaraz Cross considera que sus emolumentos y los de sus pares están apegados a la ley.

De acuerdo con los datos oficiales, el organismo electoral le cuesta al erario estatal más de 6.5 millones de pesos mensuales, sin considerar las prerrogativas que reciben los partidos políticos.

Alcaraz Cross asegura que los consejeros y el personal del IEPC “nunca han dejado de ajustarse el cinturón” en lo que va de su gestión. Y así lo harán en esta ocasión, pero que necesitan entre 35 y 40 millones de pesos para el pago a sus acreedores y a los trabajadores del instituto.

Este 2015, año electoral, el IEPC manejó un presupuesto de 726 millones de pesos; de ese total los partidos se llevaron 331 millones y una parte sustantiva se fue en supersueldos de los integrantes del Consejo del organismo, que preside Alcaraz Cross.

A principios de año, un consejero ganaba 86 mil pesos quincenales, según la información disponible en el portal de Transparencia del IEPC. Alcaraz Cross se llevaba 93 mil 467 pesos a la quincena.

Esas cifras se filtraron poco antes de la jornada electoral del 7 de junio, lo que causó indignación entre la ciudadanía. Los consejeros tuvieron que hacer un ajuste y ahora perciben cerca de 70 mil pesos por quincena, mientras que su presidente gana 82 mil.

Alcaraz Cross se justifica: esos sueldos fueron aprobados por los anteriores consejeros el año pasado a partir de los que perciben los funcionarios del Poder Judicial. Cuando él y los otros consejeros comenzaron su gestión, partieron de ese antecedente., pero ante el malestar generalizado, “nos bajamos el sueldo en alrededor de 30%”.

Según el artículo 12 de la Constitución General de la República, los consejeros electorales “debemos ganar lo mismo que un magistrado del Poder Judicial, el Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco”. Hoy, sin embargo, insiste Alcaraz Cross, en el IEPC ganan menos. Dice que durante su gestión se redujeron los gastos con respecto a los de 2012. El ahorro fue de 96 millones de pesos.

Para 2016, el IEPC tendría un presupuesto de 420 millones de pesos si el Congreso aprueba la propuesta. Los partidos se quedarían con 260 millones (el 62%).

A racionalizar los recursos

Jaime Preciado Coronado, investigador del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la UdeG, considera que el IEPC invierte la mayor parte de su presupuesto en dos rubros: los recursos destinados a los partidos y los jugosos sueldos de los funcionarios de primer nivel y los consejeros electorales.

“El gasto en salarios y subsidios a los partidos es muy alto y la inversión en las actividades sustantivas del instituto son mucho menores”, asegura Preciado Coronado.

–¿Sería factible reducir a su mínima expresión los gastos del IEPC en un año no electoral? –se le pregunta al académico.

–El asunto debe ser analizado por el Congreso, aunque no existe una disposición homogénea de los consejeros. Difícilmente la mayoría estará en favor de realizar una revisión de ese asunto que se traduzca en una racionalización mayor en el presupuesto que se ejerce en el IEPC.

En cuanto al monto asignado a los partidos, el entrevistado asegura que en el Congreso no existe ningún contrapeso para su reparto, pues se impone la partidocracia y se autorreproduce. Admite también que, aunque resulte paradójico, podría incrementarse el presupuesto pero para la promoción de la cultura democrática.

Alcaraz Cross, por su parte, le apuesta a la sensibilidad del gobernador para enfrentar los problemas financieros en el IEPC. Después de los comicios del 7 de junio, el organismo enfrentó la primera crisis, cuando se le retuvo el pago a los empleados de confianza durante 10 días.

Varios empleados se quejan porque no les han pagado los finiquitos a quienes trabajaron como presidentes de juntas distritales. Los afectados guardan silencio y esperan que el problema presupuestal se resuelva.

El consejero José Reynoso Núñez recuerda la forma en que se invirtieron los 726 millones del presupuesto de 2015: “Se fueron más de 331 millones para partidos políticos, que este año recibieron recursos tanto para sus actividades ordinarias como para el desarrollo de sus campañas… Al IEPC le quedaron más de 394 millones solamente para la cooperación, pues 81 millones se canalizaron al convenio con el Instituto Nacional Electoral (INE)”.

Recuerda que 57 millones se invirtieron en materiales electorales; 22 millones en documentación electoral y los 225 millones restantes fueron para la operación y administración, incluida la nómina y la renta de edificios.

La situación financiera obliga al IEPC a que a partir del 1 de septiembre sólo trabaje su personal de nómina, por lo que se despidió a los presidentes de juntas municipales y distritales, así como a los trabajadores eventuales de áreas administrativas.

“Es cierto lo que se menciona de retrasos de pagos a algunas personas y de liquidación de finiquitos, por lo que se requiere la aprobación de una ampliación del presupuesto”, insiste el consejero.

Pese a la situación, Reynoso aclara que no existe un “foco rojo” en las finanzas del IEPC. “Hay dos tipos de problemas, para ubicarnos de manera objetiva: el de la calendarización, donde el dinero aprobado no coincide a veces con lo que se requiere cada mes, y la reducción de gastos.

Sobre el primer punto, la Secretaría de Planeación, Administración y Finanzas asegura que no existe ningún tipo de retraso en la entrega del dinero al IEPC.  l