Aristóteles ningunea a brigadistas forestales

Cada año, brigadistas forestales de Jalisco viajan a la provincia canadiense de Alberta para ayudar a las autoridades locales a combatir los incendios. Allá, dicen, gracias a un convenio quinquenal –que por cierto aún no refrenda el gobierno de Aristóteles Sandoval– reciben buen trato, equipo profesional y, por supuesto, una gratificación económica. El problema es que el dinero llega por cheque y las autoridades estatales retrasan el pago durante meses por absurdos trámites administrativos.

Hace seis meses, 62 brigadistas forestales viajaron a la provincia canadiense de Alberta a prestar sus servicios profesionales. Ahí combatieron los incendios en las zonas boscosas. Cumplida su tarea, regresaron a sus comunidades de origen. Unos se fueron a Tequila, Talpa de Allende, Hostotipaquillo, Magdalena; otros, a las regiones Costa y Altos.

Desde entonces están en espera de la retribución de sus servicios –calculados en 6 millones de pesos–, que el gobierno de Alberta debió entregar al gobierno estatal para que éste lo repartiera entre los brigadistas a través de la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), dice Jorge Camacho Tornero, responsable de la delegación mexicana que viajó a esa provincia canadiense.

Al parecer, comenta Camacho Tornero, el recurso ya lo tiene la Semadet, pero ninguno de los funcionarios de la dependencia sabe dónde está ese fondo.

“Hace unos días dijeron que el dinero ya estaba en México. Pero cuando se le preguntó sobre ese asunto a la titular de la Semadet, la bióloga María Magdalena Ruiz Mejía, respondió que se estaba generando el proceso (de pago) porque el recurso llegó en dólares… Pero a nadie se le ha explicado en qué fecha llegó el dinero ni cuánto se va a entregar, comenta Camacho Tornero.

En el portal del gobierno estatal sólo hay algunos boletines de prensa que aluden a los brigadistas. Uno de ellos, fechado el 25 de agosto de 2015, es el de la recepción de bienvenida del gobernador  Aristóteles Sandoval Díaz, quien felicitó a los guardias forestales.

“Esto nos obliga como gobierno a seguir dotándoles de herramientas, de capacitación; como ustedes vieron desde que llegamos a la administración, quisimos mejorar sobre todo el equipo, compramos vehículos, no se diga todo el material que ustedes requieren”, les dijo el mandatario.

Camacho tornero asegura que ese discurso sólo es retórica, pues los brigadistas de Jalisco –alrededor de 800– tienen un convenio de colaboración con Alberta por cinco años que debió renovarse en 2012. Sin embargo, el gobierno estatal no lo refrendó, aunque los brigadistas siguen viajando a Canadá.

En 2014, Sandoval Díaz intentó hacerlo en un acto protocolario que se realizaría en Alberta, pero canceló su asistencia y dejó plantados al entonces primer ministro canadiense, Stephen Harper, y al gobernador de Alberta, Jim Prentice.

“Las autoridades de Alberta se molestaron porque nadie les avisó de la cancelación. Se quedaron con los hoteles pagados, incluso quienes estábamos allá nos hospedamos en un hotel y recibimos ropa nueva para la ocasión”. Fue un desaire, asegura el entrevistado.

Según él, el gobierno de Alberta congeló el recurso destinado a Jalisco para la capacitación de sus brigadistas, la conservación de especies en peligro de extinción, el control de plagas y la reforestación. Lo único que persiste es el convenio para el control y combate de incendios en Canadá.

“Sinceramente te lo digo, hay gente que no tiene nada que ver con el gobierno (de Jalisco) y hemos estado empujando para que el programa no se caiga”, subraya Camacho.

Tramitología

La Dirección de Comunicación Social de la Semadet envió un comunicado a Proceso Jalisco en el que confirma que el recurso para los brigadistas llegó el pasado 29 de diciembre. El gobierno de Alberta envió el cheque 0010396992 por 1 millón 162 mil 800 dólares canadienses.

La dependencia explica que el dinero no se ha entregado porque la dependencia tuvo que investigar la forma en que debía depositarlo ante la Secretaría de Planeación, Administración y Finanzas (Sepaf) para que ésta lo otorgara a los brigadistas.

El cheque fue entregado el 13 de enero pasado a la Dirección de Egresos de la Sepaf, pero el trámite para la conversión de esa cantidad en moneda nacional tarda entre 15 y 21 días hábiles, por lo que el recurso aún no llega a sus beneficiarios.

Camacho comenta que no es la primera vez que el gobierno estatal retrasa el pago a los brigadistas. El último año del sexenio del panista Emilio González Márquez hubo una demora, pero se resolvió luego de que los brigadistas organizaron una conferencia de prensa para exigir su dinero. De inmediato les llegó su cheque.

Camacho sostiene que la labor de los brigadistas forestales de Jalisco es muy apreciada en Canadá. No sólo se les paga bien, sino que también se les entrega el equipamiento para combatir los incendios.

Eso contrasta con el trato que reciben en el estado, donde los envían a apagar los siniestros sin herramientas ni ropa adecuadas, y les retrasan su salario, pues comienzan a cobrar hasta marzo, cuando el gobierno libera las partidas.

El salario promedio de un brigadista en el estado es de 10 mil pesos mensuales, mientras que en Canadá un trabajador puede ganar hasta 700 dólares por día.

Oriundo del municipio de San Martín Hidalgo, localizado en la región centro de Jalisco, Jorge Camacho se dedica al combate de incendios desde hace 27 años.

Comenzó en la Dirección de Protección Civil y Bomberos en su localidad, donde apagaba el fuego en la Sierra de Quila durante la temporada de estiaje. Luego decidió irse a California, Estados Unidos, para capacitarse, pues en el estado no había programas eficientes. Allá estuvo casi un año.

Al regresó a Jalisco, Camacho se enteró del convenio con el gobierno de Alberta para formar a siete instructores que se encargarían de capacitar a las unidades forestales del estado y apoyaran a combatir los incendios forestales en esa provincia canadiense.

Menciona que en Alberta supervisó el trabajo de brigadistas provenientes de Sudáfrica, Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos y México, quienes combatieron incendios en más de 16 mil hectáreas de los distritos de Peace River y High Level.

“Fueron incendios muy fuertes, y llamaron por primera vez a gente de todo el mundo. Me dejaron la responsabilidad completa en dos incendios: yo llevaba la división completa, jefe de sección de operaciones y me otorgaron grupos aéreos, helicópteros, aviones y gente de tierra”, subraya.

Y remata: “Canadá tiene muchos recursos económicos y muchos recursos forestales, pero poco recurso humano, sobre todo para este tipo de trabajo. Y este es precisamente el objetivo del programa: tener un beneficio mutuo… aunque en ciertas ocasiones se pierde.”  l