La marca de Aristóteles en Servicios de Salud

Empleados inconformes de los Servicios Médicos Municipales de Guadalajara denuncian que varios directivos cobran sin trabajar o van poco porque tienen otro empleo. Además, dicen, la administración de Enrique Alfaro está respetando nombramientos irregulares que datan de las anteriores administraciones priistas, en especial el de una cuñada de Aristóteles Sandoval.

El ayuntamiento de Guadalajara, encabezado por Enrique Alfaro Ramírez, tiene pruebas de que la Dirección de Servicios Médicos Municipales de la administración de Aristóteles Sandoval Díaz otorgó plazas en forma indebida a 137 personas, pero no ha dado de baja a ninguna, señala personal de esa institución que se queja de malos tratos y del favoritismo hacia presuntos aviadores.

El caso más llamativo del personal médico que ingresó en forma definitiva a la nómina es el de Dora Elizabeth Arriaga Rosa, hermana de Lorena Arriaga de Sandoval, esposa del entonces alcalde tapatío y actual gobernador.

La fecha de su ingreso a la nómina es imprecisa. El portal de Transparencia de Guadalajara tiene registro de ella a partir del 15 de diciembre de 2012, con un sueldo inicial de 22 mil 294 pesos brutos al mes.

Aparentemente la cuñada de Sandoval Díaz laboraba en el municipio desde antes, pues fue una de las beneficiarias de un incremento salarial de 18 mil 954 pesos brutos mensuales indicado en el dictamen “Modificaciones a las percepciones económicas de los servidores públicos del ayuntamiento de Guadalajara, correspondientes a la primera quincena del mes de agosto de 2012”, publicado en la Gaceta Municipal del 29 de agosto de ese año.

Por esas fechas Sandoval Díaz se retiró del cargo para postularse a la gubernatura y dejó como presidente municipal interino a Francisco de Jesús Ayón López, actual secretario de Educación estatal.

A este último le tocó darle la plaza a la cuñada de Sandoval Díaz en la nómina de la Dirección de Servicios Médicos Municipales. Posteriormente, el sucesor de Ayón, el también priista Ramiro Hernández García, otorgó aumentos salariales hasta por 17 mil pesos en 2013.

El listado que se incluyó en el proceso de entrega-recepción entre la administración de Hernández y la del emecista Alfaro Ramírez se publicó el 30 de agosto de ese año en la Gaceta Municipal (tomo IV, ejemplar 15, primera sección, año 96), en la cual se estipuló que 2 mil 17 servidores públicos recibieron “modificaciones a sus percepciones económicas” a partir de julio.

El nombre de Arriaga Rosa es uno de los 137 que aparecen en el documento. Ninguno de los favorecidos cuenta con la antigüedad suficiente para obtener dichas plazas.

En ese informe, cuya copia tiene este semanario, se advierte a Alfaro Ramírez que en el caso de Arriaga Rosa y otros 36 empleados venció el término legal para impugnar sus plazas ante el Tribunal de Arbitraje y Escalafón, por lo que tendrá que abrir un proceso penal jurídico si quiere destituirlos.

Sin embargo, a juzgar por el portal de Transparencia del municipio, Arriaga Rosa sigue cobrando en la nómina de la Dirección de Servicios Médicos como médico especialista C.

La funcionaria ya ha sido señalada por los trabajadores como presunta aviadora (Proceso Jalisco 584). Afirman que rara vez se presentaba a trabajar a la institución, lo que atribuyen a que tenía una carga de trabajo simultánea en el Hospital Civil de Guadalajara mediante un contrato temporal (contrato 1155/2013 HCG) que inició el 1 de diciembre de 2013 y terminó el 31 de mayo de 2014.

En ese documento se menciona que Arriaga Rosa fue contratada como médico especialista A en el área de ortopedia y traumatología con un sueldo mensual de 32 mil 173 pesos y su horario era de lunes a viernes, de las 8:00 a las 16:00 horas, por lo que casi nunca se le veía en la Dirección de Servicios Médicos del municipio.

De acuerdo con el personal inconforme, la funcionaria violó el artículo 9 de la Ley de Incompatibilidades para los Servidores Públicos del Estado de Jalisco, el cual especifica: “Hay incompatibilidad horaria cuando el servidor público desempeña una actividad y desarrolla a la vez otro cargo público remunerado que coincida en el tiempo”.

Anomalías de directivos

El personal de la Cruz Verde Dr. Jesús Delgadillo Araujo, ubicada en la calle Mariano Bárcenas, entregó el 26 de enero al alcalde Alfaro Ramírez una carta para informarlo de presuntas irregularidades en la operación de la institución, entre ellas que algunos empleados se ausentan por largos periodos.

En ese escrito los declarantes señalan que el director de la dependencia, Fernando Petersen Aranguren, dio instrucciones de no atender a quien no pueda pagar, porque ahí “no son beneficencia”. Aun así, reiteran, los centros de salud padecen desabasto de medicamentos y tienen personal que cobra sin asistir.

Además le expresan al munícipe que tenían expectativas de que a su llegada transformara radicalmente las prácticas administrativas y operativas que dañan al organismo público descentralizado. Sin embargo, le dicen, “hemos sufrido una gran decepción desde los primeros días” de la nueva administración.

Detallan que nada se ha corregido y por eso la unidad de terapia intensiva de la Cruz Verde Delgadillo Araujo no funcionó durante más de una semana, además de que en el área de urgencias y hospitalización los pacientes han esperado días para ser atendidos.

Por ejemplo, los inconformes indican que el titular de esa unidad, el especialista en angiología y cirugía vascular Óscar Mauricio Gómez Leal, sólo va alrededor de media hora diaria y es común que llegue con el traje quirúrgico que utiliza en su consultorio privado, que está en el Hospital Ángeles del Carmen, en el fraccionamiento Monraz.

“Su proceder nos indica que le da prioridad a su práctica privada sobre la responsabilidad que usted le encomendó, anteponiendo sus intereses particulares en clara contradicción ética y jurídica con lo que respecta a la ley”, le dicen los empleados a Alfaro Ramírez.

El reportero preguntó por Gómez Leal en el hospital y una asistente le confirmó que va todos los días; además, en su teléfono se ofrecen consultas a cualquier hora. Según el portal doctoralia.com.mx, que cuenta con datos de cientos de galenos, el funcionario es además presidente del Colegio de Cirujanos de Tórax y Cardiovascular del Estado de Jalisco, A.C.

No obstante, los empleados denunciantes también lo señalan por no cumplir su horario establecido y lo incluyen entre el personal que transgrede el artículo 9 de la ya mencionada Ley de Incompatibilidades.

Otra de las objeciones de los denunciantes es que el funcionario asumió el puesto en octubre de 2015 y ya se tomó dos periodos vacacionales, pese a que la Ley para los Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios establece en su artículo 40 que debe cumplir más de seis meses consecutivos de trabajo para tener derecho a ese descanso.

Acerca del subdirector médico de la unidad, el odontólogo Alejandro Ramírez Alfaro, le preguntan al presidente municipal si es pariente suyo porque “rara vez” se presenta a trabajar y es incapaz de resolver las demandas inmediatas del personal.

Acusan también a la asistente de Gómez Leal, María del Carmen Quiroz, de incapacidad para cubrir las áreas médicas con el personal indicado porque, en palabras que le atribuyen a ella, “le da lo mismo cualquier médico en cualquier área”, lo que ha motivado que envíe cirujanos o médicos generales a terapia intensiva.

Para agravar el malestar, agregan, en la última semana de enero los jefes ordenaron que todos los empleados usaran una playera verde con la leyenda construcción de comunidad y amenazaron sancionar a quien no lo haga.

Junto con la carta dirigida a Alfaro Ramírez, el personal inconforme entregó a este semanario una copia de la nómina del médico general Héctor Cordero Ramírez, quien cobra casi 20 mil pesos mensuales en la Dirección de Servicios Médicos y a la vez funge como director general de Salud Pública en la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ). Asimismo fue director del Hospital Regional de Ciudad Guzmán en el periodo 2012-2015.

Otro médico señalado como “dobletero” es el especialista C Juan José González Chávez, quien cobra en promedio 24 mil pesos mensuales en la institución tapatía y al mismo tiempo dirige la Región Sanitaria 12 de la SSJ en Tlaquepaque.

Los nombres de Cordero Ramírez y González Chávez aparecen en el organigrama de la SSJ, pero sus percepciones salariales no aparecen en el portal de Transparencia del gobierno estatal.   l