Una sombra sobre el Instituto Cabañas

El empeño del gobierno estatal en construir el primer módulo de la Ciudad Creativa Digital en forma de una torre de 47 metros pone en peligro la declaratoria del Instituto Cultural Cabañas como Patrimonio de la Humanidad.   

Los promotores de la construcción de la Ciudad Creativa Digital (CCD) en  terrenos aledaños al Parque Morelos cometieron errores financieros que los obligaron a devolver recursos federales e ignoran un informe que el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS)  les dio a conocer desde 2015, con una advertencia: si no reducen la altura del primer módulo del proyecto, ponen en peligro la declaratoria que en 1997 le concedió la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) al Instituto Cultural Cabañas (ICC) como Patrimonio de la Humanidad.

El documento de ICOMOS, del que Proceso Jalisco tiene copia, menciona que el complejo de la CCD también dañaría el paisaje urbano de la capital:

“El volumen planteado para la CCD tendría un impacto visual completamente negativo para el conjunto histórico al hacer que pierdan su escala y jerarquía urbana. La escala de algunos edificios proyectados sin duda afectará al contexto histórico del centro urbano de la ciudad de Guadalajara.

“Por su altura, estos inmuebles invadirán las visuales de la Cruz de Plazas agrediendo el contexto tradicional de los principales monumentos de la ciudad como el Teatro Degollado, la catedral, el templo de Santa María de Gracia, el Museo Regional, el Palacio de Gobierno o el Congreso del Estado”.

El ICOMOS precisa que la altura del primer módulo de la CCD debe replantearse porque no sólo está en riesgo la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad, sino el compromiso que el Estado mexicano asumió al firmar tratados internacionales para preservar su herencia histórica.

El investigador en urbanismo Luis Ignacio Gómez Arriola, miembro de ICOMOS, recuerda que el entorno urbano del ICC estuvo amenazado por el frustrado proyecto de edificación de las Villas Panamericanas durante el mandato del exacalde panista Alfonso Petersen Farah (2007-2009), quien intentó llevar al Parque Morelos el conjunto habitacional para los deportistas que participaron en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.

En esa ocasión, señala, el hoy subdirector general de la UNESCO, Francesco Bandarin, hizo observaciones generales a esa propuesta, las cuales siguen vigentes y ratifican que en ese espacio no debe construirse nada que atente contra el ICC.

En enero de 2009 el funcionario declaró al hoy extinto diario La Jornada Jalisco: “Si el gobierno no es capaz de mantener sus promesas no tiene ningún sentido la declaratoria” porque ese tipo de construcciones son incompatibles con las patrimoniales.

La CCD es una iniciativa impulsada por el expresidente Felipe Calderón a través de la Secretaría de Economía y ProMéxico para hacer del Centro Histórico de Guadalajara un asentamiento de empresas de la industria digital; sin embargo, a casi cuatro años de su anuncio oficial, apenas comenzaron las excavaciones de la construcción del primer complejo, que consta de una torre de 47 niveles.

Las obras debieron comenzar en julio del año pasado, pero debido a que la Secretaria de Infraestructura y Obra Pública omitió varios conceptos, no se concretó el correspondiente contrato con el Grupo Casgo (Mural, 22 de abril). En un nuevo concurso, el fallo favoreció a la empresa Breysa Constructora y el costo subió de 280 a 299.6 millones de pesos.

Gobierno incumplido

Durante la tercera semana de abril se dio a conocer públicamente en medios de comunicación que el fideicomiso de la CCD nunca utilizó los 30 millones que le entregó el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) para integrar el Fondo de Capital de Riesgo CCD Ventures, por lo que tuvo que reintegrarlos, junto con 600 mil pesos de intereses.

Por su parte el portal Reporte Índigo, consultado el 12 de abril pasado, refiere que el gobierno del estado se niega a revelar quiénes son los socios del Fondo de Inversión Ciudad Creativa Digital (CCD) Ventures, cuyo presidente es Mauricio Navarro Gárate, quien fue regidor del PRI y secretario de Promoción Económica en Guadalajara en la administración municipal interina de Francisco Ayón López (2010-2012).

Gómez Arriola precisa que uno de los puntos necesarios para conservar la declaratoria del ICC es que desde cualquiera de los 23 patios que conforman al Cabañas se pueda observar el cielo completamente despejado, y la CCD alteraría el remate visual.

“Tenemos ese amago, relacionado con algunos funcionarios a quienes no les importa el interés público, sino beneficiar al interés privado. No sólo es un tema de la ciudad de Guadalajara; en Sevilla y en Manchester están a punto de entrar en lista de patrimonio en peligro por la construcción de torres. Desde el punto de vista del compromiso del Estado mexicano ante la UNESCO, ese edificio no se debe construir”, añade.

Para dar una idea clara de la afectación al ICC, señala que la altura de la capilla mayor del Cabañas es de aproximadamente 36 metros y la del Teatro Degollado de 22, en contraste con los 47 del primer módulo de la CCD. “Es más del doble, se va a comer a la catedral…. pierde todo el Centro Histórico de Guadalajara por la ambición de los ejecutivos, que les da igual el patrimonio”, añade.

El ICC ingresó en la lista de la UNESCO durante la XXI sesión del Comité del Patrimonio Mundial que se efectuó en Nápoles, Italia, el 1 y 2 de diciembre de 1997, bajo los criterios de Valor Universal Excepcional I, II, III y IV que son conferidos a toda obra cultural que trasciende las fronteras nacionales y cobra importancia para la humanidad.

El monumental edificio del ICC cuenta con 23 patios, 106 cuartos, 72 pasillos y dos capillas, en una superficie total de 23 mil 447 metros cuadrados, y alberga una colección de 53 murales, obra del pintor jalisciense José Clemente Orozco.

Gómez Arriola menciona que cuando se hizo la declaratoria, la UNESCO solicitó al ayuntamiento de Guadalajara que controlara la altura de las construcciones alrededor del inmueble y el Gobierno de México lo asumió como una obligación nacional.

Dice que la Comisión de Planeación Urbana (Coplaur) de Guadalajara y la Dirección de Patrimonio Artístico e Histórico de la Secretaría de Cultura elaboraron un proyecto para cumplir esa obligación, que fue aprobado por el gobierno estatal y publicado en el Periódico Oficial El Estado de Jalisco el 5 de diciembre de 1998 con el nombre de Plan Parcial de Urbanización de la Zona Aledaña al Antiguo Hospicio Cabañas.

Refiere que dicho documento no solamente protegía al ICC, sino que pretendía revitalizar el Centro Histórico, para lo cual se establecieron los perímetros A y B, destinados a resguardar el patrimonio histórico así como el artístico y cultural, respectivamente.

Recuerda además que en el Acuerdo sobre Alturas, Usos y Niveles de Intensidad para los Planes de Desarrollo Urbano de Guadalajara incluidos en el Perímetro A (firmado el 28 de junio del 2012 por representantes el Instituto Nacional de Antropología e Historia –INAH–, el gobierno del estado y el ayuntamiento de Guadalajara), se estableció que en los predios destinados a la CCD la máxima altura permitida fuera de 27 metros, tomando como base la altura promedio de la edificación de inmuebles de la capital, que es de tres metros.

“En el entorno del Parque Morelos hay muchos predios adquiridos por el ayuntamiento donde se podría distribuir mejor el espacio que requiere el módulo inicial de la CCD. No es necesario que todo se concentre en una torre que afectaría de manera irreversible el paisaje urbano histórico del centro de Guadalajara”, señala el informe.

Sin embargo, refiere que a pesar de las anteriores normativas, en diciembre de 2008 el ayuntamiento de Guadalajara modificó los Planes Parciales de Desarrollo Urbano (PPDU) para legitimar la Villa Panamericana y autorizó edificios de hasta 19 niveles en el Centro Histórico.

Recalca que aun cuando la Villa Panamericana no prosperó, dicha autorización se mantiene vigente.

Gómez Arriola destaca que en el último año de la administración interina de Ayón López (2010- 2012) en Guadalajara, el director general del INAH, Alfonso de María y Campos Castelló; la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, Teresa Vicencio Álvarez; y el entonces secretario estatal de Cultura, Alejandro Cravioto Lebrija, turnaron el oficio 401.B(10) 136.2012/000299 para solicitar al alcalde interino Ayón López que se adecuaran las alturas de los edificios contemplados los perímetros A y B en los PPDU.

Ante la petición de esas instituciones, el ayuntamiento se comprometió a regular los niveles de construcción a fin de garantizar que el ICC y los principales monumentos históricos mantengan su jerarquía urbana, pero no completó la actualización de los PPDU.

El urbanista puntualiza que fue hasta la administración del priista Ramiro Hernández García (2012-2015) cuando el INAH Jalisco logró que el ayuntamiento considerara el acuerdo de control de alturas en torno del ICC al actualizar los PPDU, pero continúan los amagos del gobierno estatal para construir la torre del primer módulo de la CCD con 47 metros de altura.   l