El sucio adiós de Vega Pámanes

El ahora expresidente del Supremo Tribunal de Justicia del estado, Luis Carlos Vega Pámanes, se preparaba para tomar represalias legales contra el comisario de Seguridad tapatío Salvador Caro –quien lo denunció por tratar de liberar a dos presuntos asaltantes–, cuando la prensa reveló que en 1984 Vega y un cómplice robaron un auto a mano armada y después atropellaron a dos mujeres, una de las cuales murió. El escándalo hizo lo que no pudieron las múltiples denuncias por corrupción, malos manejos presupuestales y tráfico de influencias en el Poder Judicial: el magistrado presidente pidió licencia.

En los juzgados del estado no hay papel ni tóner, y a veces los empleados deben usar las computadoras de su propiedad para que la justicia no colapse, pero el presidente del Poder Judicial, Luis Carlos Vega Pámanes, derrochó en los últimos tres años alrededor de 25 millones de pesos en gastos superfluos y más de 5.5 millones en la remodelación de baños.

En una revisión de los gastos de 2014, 2015 y lo que va de 2016 se puede observar que existen privilegios para la cúpula del Supremo Tribunal de Justicia (STJ), encabezado por Vega Pámanes: un magistrado tiene ingresos anuales superiores a 2 millones de pesos, incluida la prima vacacional y el aguinaldo, mientras que los secretarios y directores ganan entre 49 mil y 86 mil pesos mensuales.

Pese a ello, rentan 110 cajones del estacionamiento Colón con cargo a los recursos públicos. Por este concepto el STJ pagó en promedio 850 mil pesos anuales, lo que equivale a 2 millones 553 mil pesos en los últimos tres años. Esto no impidió que se estableciera el cobro del servicio para los usuarios del estacionamiento de la Ciudad Judicial con el argumento de que no había dinero y era necesario generar recursos para darle mantenimiento a las instalaciones.

En esa ocasión Vega Pámanes y el entonces consejero de la Judicatura Mario Pizano, condujeron el proceso con sigilo, pues en la prensa se publicaron diversos señalamientos de que la concesión del estacionamiento era una maniobra para hacer negocio al cobrar 10 años por usar un edificio público, al respecto, el representante de la Comunidad de Abogados Independientes de Jalisco, Víctor Hugo Hernández Escobedo, cuestiona:

“El cobro en Ciudad Judicial no es más que un negocio, un negocio de muchos millones de pesos y que claramente no fue en beneficio del Poder Judicial. Si fuera así, que quisieran ahorrar y conseguir recursos, ¿por qué están gastando cerca de 900 mil pesos (anuales) para que se estacionen los del Supremo (Tribunal de Justicia)?

“Si los magistrados quieren un espacio que lo paguen de su bolsa, como todos los trabajadores. Incluso ahora tienen problemas algunos trabajadores de base en Ciudad Judicial, porque ya no los dejan meter sus autos. Quien quiera tener estos privilegios que lo haga con su propio dinero.”

Uno de los gastos más importantes que ha hecho el STJ en los últimos años es el de los seguros de gastos médicos mayores para los funcionarios de alta jerarquía.

Aunque la Ley de Austeridad del Estado contempla, en su artículo 10, que a ningún funcionario se le deben pagar médicos privados, en el Poder Judicial quebrantan dicha ley porque en los últimos tres años ha erogado por ese concepto 18 millones 174 mil pesos.

Según la correspondiente acta, el 19 de mayo de 2014 la Comisión de Adquisiciones y Enajenaciones del STJ aprobó gastar 4 millones 919 mil pesos en ese rubro.

En el acta del 21 de mayo de 2015 se observa que la empresa Atlas cobraba 4 millones 588 mil pesos por el seguro de gastos médicos mayores para 179 funcionarios y 115 coasegurados; sin embargo, se contrató la póliza de GNP, por 5 millones 497 mil pesos.

Para 2016 el costo se incrementó en poco más de 2 millones, pues el precio de GNP por 22 personas más y la actualización del servicio fue de 7 millones 757 mil pesos.

Imagen de relumbrón

Vega Pámanes cayó al enfrentar el enésimo escándalo de su gestión. Esta vez se difundió un audio en el que pide al comisario de Seguridad de Guadalajara, Salvador Caro, la liberación de dos presuntos asaltantes.

El miércoles 19, la asociación de litigantes Abogando por Jalisco presentó ante el Congreso del Estado una solicitud de juicio político contra el presidente del Poder Judicial del estado, y el lunes 24 se sumó a ella la Comunidad de Abogados Independientes.

No obstante, Vega Pámanes anunció el propio día 24, durante una rueda de prensa en la que no admitió preguntas, que tiene pruebas de que los audios presentados por Salvador Caro fueron manipulados y que actuará legalmente contra el comisario tapatío.

El magistrado resintió ese golpe a su imagen, ya que es uno de los aspectos que consumen más dinero del Poder Judicial.

Por ejemplo, se ha gastado más de 1 millón de pesos en los dos últimos informes de actividades de Vega Pámanes: en 2014 fueron 429 mil 975 pesos y el año pasado 537 mil pesos.

En esas ceremonias se mostró una abundancia ficticia. En la de 2014 se mandó producir un “video institucional” –en realidad, promoción del magistrado presidente– que costó 92 mil 800 pesos; el siguiente año se pagaron 135 mil 488 por otro similar.

De igual forma, en el informe de 2014 se destinaron 32 mil pesos a los uniformes de las edecanes y se rentaron pantallas gigantes por 34 mil 800 pesos; en invitaciones se fueron 13 mil 290; en el estrado 276 mil 80, y en toldo, iluminación y audio 23 mil 200 pesos.

Asimismo, en la sesión de la Comisión de Adquisiciones y Enajenaciones del STJ del 4 de noviembre de 2014 se aprobó un gasto de 106 mil pesos para la XXV Sesión del Comité directivo de la Asociación de Impartidores de Justicia (AMIJ).

En otro nivel del cuidado de su imagen, el magistrado presidente se luce con regalos pagados del erario. Por ejemplo, en el acta de la citada comisión fechada el 8 de julio de 2014 se registra un gasto de 113 mil 640 pesos para comprar a la empresa ZAB de México fistoles para los magistrados y el personal administrativo.

Además, Vega Pámanes honró a sus colegas con preseas que costaron 38 mil 403 pesos, la más cara de las cuales es de oro y se adquirió en 27 mil 211 pesos. El año pasado los sorprendió con 38 juegos de escritorio de seis piezas, elaborados en piel y con cada nombre grabado, todo por 103 mil pesos.

Entre los gastos misceláneos que llaman la atención, están los 46 mil pesos que se pagaron por unas cortinas, 26 mil por tapetes y 50 mil en una obra representada en el Teatro Degollado.

Asimismo se destinaron 25 mil pesos a la compra de banderitas ornamentales y 28 mil 580 pesos en 500 flores de nochebuena en noviembre de 2014.

En el acta del 13 de abril de 2015 se registra el gasto de 76 mil 881 pesos por 165 marcos para fotografías del informe del magistrado presidente. El 23 de mayo de 2016 se adquirieron, a un precio de 90 mil 729 pesos, “173 marcos con cristal de diferentes medidas para las fotografías tomadas con motivo del tercer informe de actividades del presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco”. Los proveedores fueron Jaime Hernández Amaya y Marcos y Molduras Tolsá.

El representante de la Comunidad de Abogados Independientes, Hernández Escobedo, indica al respecto:

“Esto es la punta del iceberg…Un magistrado (Leonel Sandoval) metiendo las manos en procesos electorales, que claramente está violando todo precepto de imparcialidad; un presidente del Poder Judicial que hace negocios con el estacionamiento o que dejó que lo hicieran, y ahora sale lo de los audios…

“Creo que este es el momento de que haya cambios de raíz. Si un pueblo ya no cree en su justicia, lo que sigue es la guerra, la violencia. Veamos las personas a quienes les amputaron las manos o los videos de cómo linchan a los presuntos asaltantes. Tenemos que hacer algo y que la justicia vuelva a tener la credibilidad que toda sociedad necesita para su sano desarrollo.”

En la sesión de la Comisión de Adquisiciones del 21 de abril pasado se asienta que la camioneta del presidente del STJ ya es insegura, por lo que debe comprarse una nueva. Por eso se cotizó una Suburban con Autonova, S.A. de C.V., que la ofreció en 947 mil 400 pesos, mientras que el seguro correspondiente se contrató con GNP por 14 mil 994.

Hernández Escobedo señala que, además de los dispendios, existen otras erogaciones que, si bien parecen necesarias, son muy elevadas y “deben revisarse con lupa”. Por ejemplo, dice, “en el edificio de Luis Manuel Rojas se gastaron por remodelación de los baños casi 5 millones de pesos, y por otro arreglo en el de mujeres del STJ se pagaron otros 634 mil; creo que alrededor de 5.5 millones de pesos sólo por remodelar baños es muy caro”.

Aclara que él considera que el Poder Judicial tiene un presupuesto muy bajo, pero recalca la necesidad de manejar eficientemente los recursos para mitigar las carencias de los juzgados jaliscienses.

Negro antecedente

El jueves 27 Vega Pámanes volvió a ser centro de atención, cuando el diario Mural retomó una nota informativa del ya desaparecido periódico El Sol de Guadalajara, fechada el 14 de junio de 1984.

“A disposición del juez Décimo de lo Criminal se encuentra los estudiantes Luis Carlos Vega Pámanes El Caballo y Gustavo Gómez Ramírez El Avo, quienes en días pasados, tras asaltar a varias personas, chocaron contra un poste en un automóvil que también habían hurtado y, en el lance que se registró cuando escapaban a exceso de velocidad, dos mujeres fueron arrolladas y una de ellas minutos más tarde falleció”, dice la publicación.

El choque fue en el cruce de las calles Río San Juan de Dios y Río Mascota en la colonia Atlas. Los responsables fueron capturados por “policías judiciales comisionados en el puesto de socorros de la Cruz Verde Doctor Ruiz Sánchez”.

En esa ocasión, Vega Pámanes y Gómez Ramírez declararon que el 6 de junio, tras beber alcohol fueron a la escuela Vocacional en el bulevar Tlaquepaque y en el estacionamiento de la Facultad de Ciencias Químicas despojaron de su auto Volkswagen al estudiante Alberto Ramírez Martínez amenazándolo con una pistola calibre 32.

Según El Sol de Guadalajara, Vega Pámanes y su cómplice confesaron que asaltaban a transeúntes de las colonias aledañas a la Vocacional.