Los prospectos para el STJ

La lista de aspirantes a ocupar la presidencia del STJ que dejó vacante Luis Carlos Vega Pámanes incluye a seis aspirantes que están alineados al PRI, PAN, Movimiento Ciudadano, el Grupo Universidad o la corriente que lidera el magistrado Jorge Leonel Sandoval Figueroa, padre del gobernador Aristóteles Sandoval Díaz.

De acuerdo con el artículo 11 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, la decisión deberá tomarse el último día hábil de diciembre –el jueves15– y en ella participan los 33 magistrados que integran el Poder Judicial.

Los más perfilados son los antiguos presidentes del STJ Carlos Raúl Acosta Cordero (1998-1999), Celso Rodríguez González (2006-2012), Ricardo Suro Esteves, Lucía Padilla Hernández, Arcelia García Cásares y Antonio Fierros Ramírez.

Con menor posibilidad se encuentran Salvador García Tapia (1983-1989), Manuel Higinio Ramos (2004-2005), Guillermo Valdez Angulo (1996-1997), así como Esteban de la Asunción Robles Chávez, Sabás Ugarte Parra y Félix Padilla Lozano.

Abogados litigantes y personas ligadas al Poder Judicial hablan de una “guerra encarnizada” entre el PRI y Movimiento Ciudadano, aunque no descartan que el PAN saque su tajada gracias al poder acumulado en los últimos años a través de los acuerdos bajo la mesa y cochupos.

El presidente del Colegio de Abogados Penalistas, José Antonio Pérez Juárez, menciona al senador panista José María Martínez, un personaje perjudicial para la clase política por los episodios de corrupción política en los que se ha visto implicado y de tráfico de favores.

Luis Rabinal González, especializado en derecho internacional, asegura que el Poder Judicial está atrapado en un sistema corrupto marcado por crisis derivada de la protección de intereses particulares. Es lamentable, dice, que inversionistas extranjeros lleguen a la conclusión de que el Estado, a pesar de la importancia que reviste la entidad, no garantiza la prevalencia del estado de derecho y la impartición de justicia.

Vega Pámanes dejó al STJ inmerso en conflictos de total índole, lo que dificultará la elección de su sucesor. El magistrado Félix Padilla Lozano, quien quedó como encargado de despacho, se niega a hablar sobre el tema.

Los cercanos a Sandoval Figueroa

En su edición del 17 de noviembre último, el diario Mural informó que Suro Esteves es cercano al gobernador Aristóteles Sandoval y a su padre, el magistrado Sandoval Figueroa.

En ese mismo periódico, Pedro Mellado ya comentó en su columna Puntos y Contrapuntos sobre la relación de Suro Esteves y su medio hermano Ricardo Suro Gutiérrez con Sandoval Figueroa.

En 3 de octubre pasado, Mellado recordó la exoneración del magistrado Sandoval el 1 de mayo de 2015, quien fue acusado por el PAN de violar la ley electoral en la campaña electoral de ese año.

La inconformidad contra el padre del gobernador fue desechada por el Tribunal Electoral justo el día en que Jalisco era sacudido por narcobloqueos originados por el Cártel de Jalisco Nueva Generación, tras el intento fallido por capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder de ese grupo criminal.

Por los comentarios de Mellado sobre la forma en que fue liberado de toda responsabilidad el magistrado, el columnista recibió amenazas, según comentó en su espacio de Mural en diferentes fechas.

Suro Gutiérrez fue electo como fiscal electoral el 27 de noviembre de 2014. Su propuesta recibió el apoyo de 36 de 39 diputados de la LX Legislatura local. En esa ocasión declaró a los medios que su llegada al cargo no obedecía a ninguna cuota de orden partidista, a pesar de que la posición obtenida fue vista como un triunfo del PRI.

El día de su toma de posesión, el diputado Salvador Zamora, de Movimiento Ciudadano, le pidió a Suro Gutiérrez aplicar la ley con mano firme y castigar los delitos electorales.

Con respecto a Padilla Hernández y Acosta Cordero, ambos magistrados son conocidos por su cercanía al Grupo Universidad del exrector Raúl Padilla López, El Licenciado.

Fierros Ramírez también está en la esfera de poder de ese grupo. Se le recuerda como uno de los hombres clave en la exoneración de los cargos que se le imputaron a Vega Pámanes en 1984, cuando fue acusado de homicidio imprudencial, robo y daño a las cosas, según los testimonios recogidos por este medio (Proceso Jalisco 627).

El presidente del Colegio de Abogados Penalistas de Jalisco, José Antonio Pérez Juárez, advierte sobre los riesgos de que el Poder Judicial y la presidencia del STJ queden en manos de la corriente padillista.

Los propanistas

La magistrada García Cásares –sobrina de García Tapia– llegó al Poder Judicial en tiempos en que el PAN gobernaba la entidad; otro aspirante es el expresidente del STJ Rodríguez González, quien hizo su carrera política en el Poder Judicial durante la administración de los panistas Francisco Ramírez Acuña y Emilio González Márquez.

Cuando estuvo al frente de la institución se construyó la onerosa y malhecha Ciudad Judicial. Antes de llegar a la cima del Poder Judicial, Rodríguez González fue señalado de la autoría intelectual de la muerte de un joyero en enero de 2002 por su expareja, quien era esposa de la víctima (Proceso Jalisco 318).

Sobre, Valdez Angulo, quien tuvo su auge durante la administración del primer gobernador panista, Alberto Cárdenas Jiménez, el abogado Rabinal González considera que sería una de las peores cartas para la presidencia del STJ, pues goza de mala fama entre los litigantes.

Cuenta que en una ocasión intentó consultar al magistrado sobre el despojo de un predio que pertenecía a su familia. Valdez le mandó preguntar que si la consulta era un negocio o de amigos.

“El señor no era mi amigo y mi asunto no era de negocio. Yo sólo iba a buscar a un representante de la ley para obtener información jurídica sobre el despojo de un predio de mi propiedad. La fama de Valdez Angulo es pésima y la reputación de un presidente del STJ debe ser intachable”, sentencia Rabinal.

Sobre Padilla Lozano, quien tiene la encomienda de concluir el periodo de Vega Pámanes, el abogado Pérez Juárez reconoce que son pocas las posibilidades para que él se quede en el cargo.

Es un magistrado inquisidor, “Su costumbre es la sentencia condenatoria de cuanto caso le toca atender y se entiende que para desempeñarse como juzgador hay que ser objetivo e imparcial en la emisión de sentencias, pero él es inquisidor”, dice.

Además, se le liga al PAN, pues fue subprocurador cuando Jorge López Vergara era el titular de la Procuraduría de Justicia de Jalisco durante la administración de Cárdenas Jiménez.

Para Pérez Juárez, Padilla es un magistrado limitado. Se concentra en su proyecto personal y en el trabajo de orden institucional. E Insiste: “Su designación como encargado del despacho es producto de la casualidad”.

El reportero buscó a Padilla para conocer detalles del proceso de elección del nuevo presidente del STJ y sobre la crisis económica que vive el Consejo de la Judicatura. No lo localizó.