Cuatro años de logros… para empresarios

En los cuatro años de gestión del gobernador Aristóteles Sandoval, el estado no se ha salido de la inercia nacional, sigue aferrado a sus posibilidades de exportación a Estados Unidos y, lo más grave, los pocos logros conseguidos benefician sólo a los empresarios, mientras que los trabajadores tienen salarios con menor poder adquisitivo y escasas prestaciones. Dos académicos señalan que esta situación y el gasolinazo hacen prever que el partido del gobernador enfrentará serios reveses en las siguientes elecciones.

Los indicadores económicos que difunde el gobierno de Aristóteles Sandoval Díaz al cumplir su cuarto año en el gobierno del estado han beneficiado a los sectores de altos ingresos y a la clase política, pero no han mejorado la calidad de vida de la mayoría de los jaliscienses, coinciden los académicos Luis Ignacio Román Morales y Bernardo Jaén Jiménez.

La mayor parte de la Población Económicamente Activa de la entidad gana uno o dos salarios mínimos, por lo cual el efecto del gasolinazo afecta más a la mayoría de la población si se comparan ingresos y gastos. Esto hace prever una gran debacle del PRI en las elecciones del próximo año, debida al descontento de la población, advierte Jaén Jiménez, catedrático del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), de la Universidad de Guadalajara.

“Me parece que los indicadores que presume el gobierno del estado, encabezado por Sandoval Díaz, no le satisfacen al ciudadano y menos le alcanzan al gobernador para pretender refrendar el triunfo de su partido; no creo que le alcance para revertir lo que ya se pronostica en el ámbito político, que es la pérdida de la elección a nivel estatal y por supuesto nacional.”

Desde su punto de vista, “hay un enorme contraste entre el discurso y los hechos. Al revisar el tercer informe de gobierno dado a conocer en 2016, en el balance de tres años de administración, llama la atención la serie de compromisos sin cumplir. Jorge Aristóteles dijo que iba a poner en orden el transporte público y que iba a meter en cintura a los camioneros ante el alto índice de accidentes, pero nada de eso se pudo concretar”.

Señala, por ejemplo, que a pesar de los cambios en las instituciones de procuración de justicia, “la delincuencia sigue a la alza, la violencia permanece, el robo a los transeúntes está desatado”.

En cuanto a los cinco puntos que propone el gobernador para mitigar el gasolinazo, entre ellos la reducción de las prerrogativas de los partidos políticos en año no electoral, tiene efectos limitados: “La reforma de participación ciudadana, que lanzó el año pasado, quedó en el olvido… refleja esfuerzos o iniciativas difíciles de cumplir”.

Sobre el aumento de más de 20% en el precio de la gasolina, advierte: “Al final de cuentas la ciudadanía llega al hartazgo y cuestiona la vida que se da la clase política, en los partidos o en los gobiernos. En ese vaivén también se lleva a la administración de Aristóteles Sandoval. La molestia social es mayúscula, se nota en todas las marchas contra el gasolinazo en Guadalajara: la multitud se para junto a palacio de Gobierno y le atribuye a sus moradores la responsabilidad de lo que está pasando”.

Entrevistado aparte, el investigador en asuntos financieros y catedrático del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Ignacio Román Morales, dice que Sandoval Díaz carece de estrategia propia y advierte que la entidad registra un deterioro del salario que se recrudece con el gasolinazo.

Sostiene que alrededor de 20% de los nuevos empleos generados en la entidad son temporales, además de que la agenda ambiental es contradictoria: por un lado promociona y ejecuta obras a favor del peatón y la bici, como la Línea 3 del Tren Eléctrico, pero por otro lado apoya a empresas automotrices que crearán carros nuevos para los automovilistas de Estados Unidos, mientras que desde ese país se importan carros viejos.

“Parece que en los últimos dos años Jalisco ha evolucionado ligeramente en el juego de términos de producción, en inversión de lo que ha funcionado al país como conjunto. Pero eso no quiere decir que haya evolucionado bien, lo que significa es que el país en general ha evolucionado muy mal.

“No veo una estrategia propia. La administración de Aristóteles no ha traído nada diferente a lo impulsado por gobiernos anteriores. Yo no vería en la estrategia económica una alternancia con respecto al pasado. En otras palabras, se sigue apostando fuertemente a la lógica de exportación, concretamente ligada a autopartes, a la industria electrónica, en algunos casos, como los berries, al sector agropecuario. Pero básicamente es la inercia de una estrategia cuando menos lo que va del siglo.”

Falsas prioridades

En cuanto a la creación de empleos, asegura que la dinámica es similar a lo que ocurre en el país y comenta que “hay una mayor represión a la informalidad, sobre todo a raíz de la reforma hacendaria, y por lo tanto una mayor obligación al registro de trabajadores: ahora aparecen registrados en el IMSS empleados que antes sí tenían empleo, pero no estaban dados de alta”.

La mayor parte de los trabajos en el estado es de baja remuneración e inferior a tres salarios mínimos. Afirma Román Morales que la principal afectación la padecerán los que obtienen más de tres salarios mínimos: “Cada vez menor es el número de trabajadores que ganan más de 7 mil 500 pesos al mes, entonces ahí tenemos deterioro”.

Sostiene que otro deterioro en términos de estabilidad en el empleo tiene que ver con el aumento de los trabajadores eventuales. “Históricamente el trabajo eventual en México, en cifras del Seguro Social, era inferior a 10%. Las nuevas contrataciones llegan a ser superiores a 20% en trabajadores eventuales, ahí también tenemos un problema severo”.

Comenta que a partir de la reforma laboral tenemos en Jalisco condiciones más duras en términos de horarios, salarios y prestaciones.

“Se ha presumido mucho la generación de empleos, los que hay en el Seguro Social, que rebasan 1 millón 600 mil, y año con año 70 mil más. La otra es la tecnología, las exportaciones, la captación de inversión extranjera, principalmente en turismo y tecnología automotriz. El crecimiento del PIB a nivel estatal, comparado con otras entidades, ha sido alto”, Advierte Jiménez.

“Sin embargo, cuando uno revisa en detalle el aspecto de la calidad de vida de los jaliscienses, eso no se refleja en ningún lado. (El gobierno) sostiene que en la entidad prevalecen altos niveles de desi­gualdad y marginación que vulneran amplias capas de la sociedad.”

Sobre los posibles logros en la llamada agenda verde, Román Morales considera que los avances son modestos:

“Me parece que hay un discurso nacional, pero que también se expresa en lo estatal, que es contradictorio sobre sus prioridades. Por un lado se ha presumido mucho que hemos dado prioridad a la bicicleta; se dice que estamos invirtiendo mucho más en obras que benefician al peatón y al ciclista, que estamos tratando de reorganizar la movilidad en función del transporte público y de la construcción de la Línea 3 del Tren Ligero en Guadalajara.

“Sin embargo, cuando uno ve, no la estrategia ambiental, sino la estrategia económica, parece totalmente al revés. En México los gobiernos compiten por ofrecer las mejores condiciones para la instalación de maquiladoras ligadas a la industria automotriz a pesar del gasolinazo.

“Lo que se maneja es que ese sector es clave y símbolo de la modernidad, y entonces por todos lados se está promoviendo a la industria automotriz y de autopartes. De hecho, con toda esta parte que ocurre en Estados Unidos y con la represión de Trump a la industria automotriz establecida en México, prácticamente el interés nacional es defender los corporativos automotrices trasnacionales… lo cual me parece un verdadero absurdo.”

Finalmente el entrevistado puntualiza: “¿Qué significa defender a la industria automotriz? Básicamente, defender empresas gigantescas, a las que se les dan subsidios descomunales en condonación de impuestos, regalo de terrenos y exención de pago de cuotas de seguridad social, entre otras, incluyendo la generación de infraestructura, de caminos y carreteras en beneficio de las grandes firmas”.