Continúa la violencia contra mujeres

Pese a los esfuerzos de la sociedad y la implantación del protocolo ALBA, los asesinatos y las desapariciones de mujeres siguen asolando el estado. La vicecoordinadora del Cladem, Alejandra Cartagena, señala en entrevista que la situación se agrava porque las autoridades no comprenden las dinámicas y modalidades del enganchamiento de jóvenes para la prostitución.

Con 25 asesinatos de mujeres hasta marzo pasado, Jalisco corre el riesgo de convertirse en el primer lugar en desapariciones y violencia hacia la mujer en 2017, advierte Alejandra Cartagena López, vicecoordinadora del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem).

Señala que, según las estadísticas oficiales, la mayoría de las desaparecidas tienen entre 11 y 17 años. La información obtenida de la Coordinación del Protocolo ALBA, dependiente de la Fiscalía de Derechos Humanos, a través de la Ley de Transparencia, destaca que 39% de las denuncias de 2016 corresponde a víctimas de 11 a 15 años.   

A un año de que iniciara operaciones la coordinación del Protocolo ALBA para Jalisco –creado en abril de 2016 para obligar a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a aplicar mecanismos de búsqueda y localización inmediata con acciones claras y objetivas, así como a difundir la imagen de la persona buscada–, la entidad sigue ocupando el segundo lugar en desaparecidas jóvenes y el cuarto en mujeres en esta condición.

En los municipios de la entidad desaparece en promedio una mujer cada 72 horas. “Vemos un incremento en las desapariciones. Cuando menos en las últimas dos semanas van cuatro o cinco desaparecidas. De hecho, ayer una señora llamó para denunciar que su hija desapareció y el caso se ha ido documentando”, señala Cartagena López.

Sin embargo, dice que si las autoridades no colocan a funcionarios con los perfiles idóneos en las áreas de atención a este problema, éste puede empeorar.

“El Estado de México es el primer lugar en desaparición de niñas y mujeres. Hemos insistido mucho en el cumplimiento de las recomendaciones de la alerta de violencia en el informe de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) porque no queremos que pase lo que en aquella entidad.”

Reconoce que en Jalisco “se están haciendo grandes esfuerzos de la sociedad civil, que se está integrando a los esfuerzos, y aun así el problema ha llegado a límites que no han podido abatir: todos los días matan a una mujer y desaparecen a niños. No queremos que se desborden esos crímenes en el estado, que sean incontrolables”.

Según la estadística de la Coordinación del protocolo ALBA, de junio a octubre del año pasado los municipios donde se presentaron más casos de agresión y desaparición de mujeres fueron Guadalajara, Tlaquepaque, Zapopan, Tlajomulco, Tonalá, Puerto Vallarta y El Salto. La tendencia se ha mantenido en lo que va de 2017.

Les siguen en incidencia de ese delito Lagos de Moreno, Autlán de Navarro, Zapotlán el Grande, Zacoalco de Torres, Sayula, San Gabriel, Juanacatlán, Casimiro Castillo, Ayotlán, Cabo Corrientes, Cocula, El Grullo, Arandas y Atengo.

Colonias peligrosas

A decir de Cartagena López, la situación se agrava porque “muchas desapariciones, según la autoridad, tienen que ver supuestamente con el hecho de que ellas se van con los novios, pero en la denuncia de una niña de 12 años que se va con un tipo de 35 o 37 años es, en principio, una situación sumamente extraña y no pueden decir que es su novio. La autoridad no ha comprendido que es un modus operandi de llevarse a las niñas para la trata en su modalidad de prostitución… Hay un aumento de desapariciones y efectivamente se van con tipos mayores que ellas, son tipos que las enganchan”.

En efecto, según el reporte obtenido de la Coordinación del Protocolo ALBA, en Jalisco las mujeres desaparecen en primer lugar por “ausencia voluntaria”; después por su condición mental, accidente o desastre, y finalmente por posible víctima de delito u otro.

En el documento oficial se desglosa que de las desaparecidas entre junio y octubre de
2016, el 64% son niñas de 11 a 17 años.

De los 648 casos reportados en ese lapso, alrededor de 39% corresponde a jovencitas de 11 a 15 años, 25% al rango de 16 y 17 años, 10% al de 18 a 20 años, 6.5% al de 21 a 25 años y el resto a mujeres de 25 a 50 años. Las de mayor edad registran una incidencia mínima de este delito.

En Guadalajara, las colonias donde más se reportan desapariciones de mujeres son: Centro, Miravalle, Heliodoro Hernández Loza, Insurgentes, La Aurora, La Perla, Lomas Independencia, Oblatos, Rancho Nuevo, San Andrés, San Eugenio, San Marcos, Santa Elena de la Cruz, Santa Rosa y Talpita.

En San Pedro Tlaquepaque, destacan el Cerro del Cuatro, San Pedrito, Nueva Santa María, San Martín de las Flores, Las Juntas, Francisco I. Madero, El Vergel, El Sauz y Buenos Aires.

En Tlajomulco de Zúñiga las desapariciones se reportan principalmente en Chulavista, Avícola San Miguel, Hacienda Los Eucaliptos, Hacienda Santa Fe, Lomas del Sur, Los Cántaros y Santa Fe.

Zapopan registra la mayoría de los casos en Agua Blanca, Arenales Tapatíos, Balcones de la Cantera, Constitución, Jardines del Valle, Lomas de la Primavera, Marcelino García Barragán, Mariano Otero, Mesa Colorada, Miramar, Prados de Santa Lucía, San Juan de Ocotán, Santa Margarita, Valle de los Molinos y Villa de Guadalupe.

A su vez, en Tonalá son la colonia Jalisco, Loma Dorada, Santa Paula, Loma Bonita y Lomas de la Soledad.

“Es importante que se alerte a la ciudadanía. Si a mí me dices que en una colonia hay cinco jovencitas que han desaparecido con un tipo 20 años mayor que ellas, entonces voy viendo cuál es esta modalidad y quiénes se las están llevando”, indica la vicecoordinadora del Cladem.

Por eso hace un llamado para que las autoridades informen adecuadamente a las familias de las víctimas que viven en estas colonias, que no saben cómo actuar cuando se presenta esta situación.

“En el informe que le da la Conavim al gobierno del estado, le dice: hay que hacer una campaña para que le informe a las personas qué hacer en caso de que desaparezcan niñas y mujeres. La población tiene que estar informada de eso porque las primeras 24 horas son las más importantes para localizar a las víctimas con vida”, explica.

–¿Ha dado resultado todo lo que han hecho la Fiscalía General del Estado y el protocolo ALBA en la actual administración, si lo comparamos con la gestión de Luis Carlos Nájera? –se le cuestiona a la activista.

–Hay esfuerzos, pero como hemos dicho: si no hay los perfiles idóneos dentro de estas fiscalías, si no hay realmente un presupuesto asignado para estas situaciones, se quedan ahí como elefantes blancos. Hay que reforzar el protocolo ALBA, hay que formar unidades de búsqueda. Nos parece que hay mucho por hacer. Un estado debe tener voluntad política y destinar recursos económicos y humanos para que haya resultados favorables para las víctimas.

“Las fiscalías van a funcionar en la medida en que tomen en cuenta a las familias de las víctimas, porque desde donde están ellas han tenido líneas de investigación y han podido dar incluso con los responsables de las desapariciones.”

Además, considera necesario que la Iglesia se involucre más en el problema de mujeres violentadas y desaparecidas:

“Todavía la Iglesia católica, cuando menos en Jalisco, es una instancia importante donde muchas de las víctimas podrían incluso denunciar las desapariciones. Sin embargo, la Iglesia no ha tenido la atención, el acompañamiento que deberían tener a las familias de personas desaparecidas.”

Este semanario publicó que la entidad ocupa el tercer lugar en número de desaparecidos en el país con 2 mil 523 casos de enero a agosto de 2016, según el portal del Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), después de Tamaulipas, que tuvo 5 mil 563, y el Estado de México, con 2 mil 984 en el mismo periodo (Proceso Jalisco 632).