code Alto rendimiento… burocrático

De 2009 a la fecha, el presupuesto del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (Code), dedicado a la preparación de atletas de alto rendimiento, creció de manera notable, pero no hubo dinero suficiente para becar a los deportistas jaliscienses, muchos de los cuales son campeones en su disciplina –como el equipo de rugby femenil–. Proceso Jalisco obtuvo información sobre la distribución del presupuesto para las becas y detectó cifras sesgadas o incompletas, así como un faltante de más de 20 millones de pesos.

En los últimos años, la nómina del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (Code) ha crecido de manera exponencial, pero eso no se ha reflejado en el otorgamiento de becas para los atletas de alto rendimiento. Tal es la opacidad, que los directivos de la institución no saben explicar a dónde fueron a parar alrededor de 20 millones de pesos que supuestamente eran para los deportistas.

De acuerdo con el portal de Transparencia del organismo deportivo, de 2009 a 2012 –en el sexenio del panista Emilio González Márquez, cuando el titular del Code era Carlos Andrade Garín– el presupuesto para becas fue de 41.4 millones de pesos.

Sin embargo, en 2009, el consejo sólo otorgó 6 millones de pesos para becas, mientras que en gasto de nómina fue de 148 millones. Al año siguiente, la ayuda para deportistas bajó a 3 millones 700 mil, en tanto que el pago a los funcionarios y empleados se disparó a 170.1 millones.

Para 2011, se gastaron 3 millones de pesos en becas deportivas y 137.7 millones al pago de nómina; en 2012, el apoyo a los a­tletas destacados fue de 25 millones 28 mil, al tiempo que los emolumentos del personal del Code  aumentaron a 174.2 millones.

A finales de 2012, cuando Andrade Garín abandonó el Code tras 15 años de estar al frente, lo dejó en quiebra, lo mismo que al Comité Organizador de los Juegos Panamericanos de Guadalajara (Copag), a pesar de que tuvo ingresos millonarios por diferentes rubros.

En 1998, cuando Andrade Garín inició su carrera, tenía un sueldo de 30 mil pesos al mes; al dejar el organismo deportivo ganaba 118 mil. Gracias a sus elevadas percepciones compró varias residencias, entre ellas una finca en el exclusivo coto Pontevedra, valuada en alrededor de 17 millones de pesos, según informó este semanario en su edición 362.

Su sucesor en el Code, André Marx Miranda Campos, es un viejo conocido suyo, pues durante 10 años formó parte del equipo de Andrade Garín como director de Alto Rendimiento. En 2010, Miranda Campos dejó el organismo para unirse a la administración municipal de Aristóteles Sandoval Díaz, como director del Consejo Municipal del Deporte (Comude) Guadalajara.

Cuando Sandoval ganó la gubernatura, Miranda Campos fue nombrado director general del Code a partir del 1 de marzo de 2013. Se comprometió a  hacer una limpia y a reorganizar el organismo deportivo después de que la Contraloría del estado haga una revisión de sus cuentas.

Cuando asumió, el presupuesto del Code para 2013 ya estaba aprobado, por lo que decidió mantener el presupuesto de las becas del año previo: 25 millones 296 mil pesos; la nómina creció a 215 millones.

Las hojas de cálculo

Por medio de la Ley de Transparencia, Proceso Jalisco solicitó al Code información sobre el reparto de becas deportivas. Como respuesta, recibió unas hojas de cálculo del programa Excel llenas de nombres y cifras.

En 2013, según la relación correspondiente, se otorgaron mil 689 becas cuyos montos eran de 400 a 38 mil pesos, por lo que el Code erogó 4 millones 985 mil 200 pesos, cuando el presupuesto para ese año superó los 25 millones. Sin embargo, la información no explica a dónde se canalizó el resto de los recursos.

En su primera propuesta de presupuesto –el correspondiente a 2014– Miranda Campos no incluyó el rubro “becas”; por el contrario, la partida para nómina se elevó 32 millones de pesos respecto de 2013, para llegar a 247 millones, según la información proporcionada por el Code.

Sin embargo, en ese 2014, según las hojas de cálculo consultadas, el  Code entregó mil 833 becas para atletas por cantidades que oscilaban entre 800 y 38 mil pesos; es decir, 4 millones 681 mil 795 para ese concepto.

Quienes recibieron las cantidades más altas fueron los arqueros Juan René Serrano Gutiérrez y Luis Eduardo Vélez Sánchez, con 38 mil pesos y 28 mil, respectivamente; les siguieron los nadadores Luis Enrique Campos Alpizar y Rodrigo Martínez Aguilar, con 21 mil 600 pesos cada uno.

El Code emitió también un cheque por 20 mil pesos a nombre de Norma Patricia Uribe Alvarado, mamá del basquetbolista Iván Rangel Uribe. En la justificación se menciona que el pago salió a nombre de la señora porque Iván radica en el extranjero.

Los otros beneficiarios fueron la tria­tlonista Claudia Rivas Vega; el jugador de frontenis Arturo Rodríguez Faisal; el ciclista Diego Jonathan Yépez Arellano y la gimnasta rítmica Cynthia Yazmín Valdez Pérez, cada uno con 14 mil pesos; a su vez la bolichista Aseret Zetter Velasco y la gimnasta Ahtziri Viridiana Sandoval Pérez recibieron 10 mil cada una.

Para 2015, el Code tenía proyectado gastar 2.7 millones de pesos en becas, pero al final erogó el doble y se distribuyeron entre 102 atletas. Los apoyos económicos oscilaron entre 500 y 86 mil pesos. Esta última cantidad la recibieron los paralímpicos Alma Rosa Padilla Rodríguez, de tenis de mesa, y el judoca Eduardo Adrián Ávila Sánchez.

En 2016, la partida asignada fue de 2.7 millones de pesos, pero sólo se entregó 1 millón 650 mil 800 pesos entre 32 becarios, según la hoja de cálculo de Excel a la que tuvo acceso la reportera. Los principales beneficiarios fueron los clavadistas Germán Saúl Sánchez e Iván Alejandro García Navarro, con 180 mil pesos cada uno; así como Nuria Lidón Diosdado García, de nado sincronizado, y los paralímpicos Pedro Rangel Haro, nadador, y José de Jesús Castillo, de levantamiento de pesas, con 90 mil por persona.

A su vez, la clavadista Melany Michelle Hernández Torres, el luchador grecorromano Alfonso Antonio Leyva Yépez y Alejandra Zavala Vázquez, de tiro, obtuvieron 75 mil pesos cada uno.

Respecto de 2017, el Code no informa en su página oficial sobre los montos destinados a las becas. Su presupuesto es de 337.1 millones de pesos, de los cuales casi 252 millones se irán a nómina. Sin embargo, la hoja de Excel consultada por la reportera indica que en enero el organismo entregó 27 becas por 1 millón 171 mil 600 pesos.

En la última semana de mayo y la primera de junio se realizará la Olimpiada Nacional 2017. Las sedes serán Nuevo León, Guerrero, la Ciudad de México y Jalisco; esta última entidad albergará a 14 disciplinas. El Code inscribió a mil 800 atletas para esta justa deportiva. En la Olimpiada del año pasado Jalisco fue campeón por decimoséptima ocasión y consiguió 580 preseas.

Más apoyo, piden los padres

Las madres de algunos deportistas de natación y atletismo comentan a Proceso Jalisco que el Code presume las medallas pero se niega a dar apoyo a sus hijos. En realidad, dicen, 50% del triunfo es de los padres y el resto es de los propios competidores.

“Invertimos tiempo y mucho dinero para comprar todo lo que necesitan nuestros hijos; además de que pagamos la mensualidad en el Code, así como el seguro, los viajes para que logren su clasificación en la Olimpiada Nacional”, señala la madre de una corredora.

Otra, cuya hija está en el selectivo de natación del Code del Parque Metropolitano, refiere: como dicen aquí, “somos semillero de deportistas. Sí, pero no hay ningún tipo de apoyo (del gobierno) para nuestros hijos.

“Hace como dos años, aquí estaba  una chica que se apellidaba Barba Tinoco. Para participar en las competencias internacionales su mamá tuvo que vender de todo para comprarle el boleto de avión y pagar su hospedaje. La muchacha rompió un récord en esa competencia (de natación). Los del Tec de Monterrey se dieron cuenta y le ofrecieron una beca.”

Ricardo Santillán, padre de uno de los atletas, entregó a la reportera la copia de una carta que él y otros entregaron el 1 de agosto de 2016 a Miranda Campos en la que solicita apoyo económico del Code para la selección nacional de karate. No tuvieron respuesta.

En el documento exponen que lo karatecas “se encuentran en riesgo de no asistir a los eventos nacionales e internacionales por falta de recursos destinados para estos efectos. Entre ellos se encuentran medallistas centroamericanos, de la Olimpiada Nacional, así como campeones de la América Junior International Cup y Open Las Vegas, y, por supuesto, ganadores estatales y nacionales de los respectivos selectivos que han asistido.

“Desgraciadamente, la Selección Nacional de Karate está en graves problemas económicos y carente de apoyo gubernamental. Por lo que, el asistir a competencias previas a la justa olímpica de Tokio 2020 (hacia donde los esfuerzos de estos jóvenes deben estar encauzados sin demoras) es simplemente incosteable para los padres de familia, que por años han dedicado tiempo e invertido dinero en la preparación de sus hijos.”

El 11 de octubre de 2016, en un encuentro con los deportistas que representaron a Jalisco y al país en los juegos Panamericanos de Río, el gobernador Sandoval Díaz comentó que la entidad “es una potencia de campeones que debe ser reconocida y a la que hay que resguardar, tanto con estímulos e inversión como en labores por la equidad de oportunidades”.

Y añadió que su objetivo “será incentivar el deporte y brindar el mismo respaldo a los atletas olímpicos y paralímpicos, entre otros”; incluso instruyó al director del Code para que ampliara el respaldo a esas actividades en Jalisco. No ha habido resultados.

El 9 de septiembre de 2014, el Code aprobó un Reglamento de Becas y Estímulos –el cual fue modificado el 22 de junio de 2015– donde se establecen dos tipos de apoyo a los atletas. Una beca es de “talento deportivo” y “está enfocada a formar parte de la selección estatal en un plazo no mayor de un año”; otra es de “alto rendimiento” y se otorga a los deportistas cuya disposición competitiva será de carácter nacional o internacional.

Sin embargo, según datos obtenidos por este semanario, sólo hay información sobre las becas de alto rendimiento, así como de los estímulos económicos que se dan por única ocasión por resultado deportivo. Sus montos van de 3 mil a 100 mil pesos, según el evento. La cantidad mayor corresponde a los resultados de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos.

Según el reglamento de Becas, el Comité Técnico del Code decide quiénes serán los beneficiarios de las becas, así como los montos, que van de 300 a 10 mil pesos.

Retraso

A pesar de que el 11 de junio de 2015, tras recibir en Palacio de Gobierno a los ganadores en la Olimpiada Nacional, Sandoval pidió que se actualizara el pago de las becas de 2014 –incluso dio como plazo el 15 de junio de ese año– y regularizar las de los años por venir, Miranda Campos no ha cumplido.

En el portal de Transparencia del Code se informa que en enero pasado Bertha Alicia Fernández Cervantes recibió un cheque por 16 mil pesos correspondiente “a los meses de octubre y noviembre de 2014 como apoyo por ser seleccionada en los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Veracruz del 14 al 30 de noviembre, así como el otorgamiento de un estímulo por haber obtenido resultados sobresalientes en la disciplina de Rugby”.

Lo mismo sucedió con Jessica Salazar Valle, quien recibió una cantidad similar correspondiente a noviembre y diciembre de 2015 “por su preparación y participación en eventos internacionales de carácter oficial con vistas a los XXXI Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en la disciplina de ciclismo”.

El resto de los 25 becados que participaron en los Juegos Panamericanos de Río 2016 también recibieron su cheque correspondiente a los meses de febrero a octubre de ese año.