Inútil maquillaje

Si el gobierno de la República quería aliviar la tensión social con los 400 millones de pesos que destinó para mejorar las instalaciones de 17 normales rurales, no lo consiguió. Al menos no en la Normal Miguel Hidalgo, de Atequiza, donde más de 37 millones se asignaron a constructoras que entregaron trabajos de mala
calidad, inconclusos o de plano inexistentes.

Alumnos de la Normal Rural Miguel Hidalgo, que se ubica en el poblado de Atequiza, municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos, señalan que ya pasaron más de dos años desde que comenzaron las obras de rehabilitación de la escuela, pero aún no han concluido y las que están terminadas son de bajísima calidad.

En ese plantel están inscritos 510 alumnos, 440 de ellos se preparan para convertirse en profesores de primaria y el resto para el nivel preescolar.

A fin de reducir la tensión social que generó la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero, ocurrida el 26 de septiembre de 2014, el gobierno federal anunció que destinaría 400 millones de pesos a mejorar la infraestructura de 17 planteles rurales y a fortalecer su academia.

A la Normal Rural Miguel Hidalgo se le asignaron 37 millones 320 mil pesos, para invertirlos en cuatro fases.

Este semanario buscó en el portal de Transparencia los contratos que asignó el Instituto de Infraestructura Física Educativa de Jalisco (Infejal), a cargo de Josué Lomelí Rodríguez, para realizar los trabajos en la normal, pero  no encontró ninguno en los apartados o) ni p), que informan sobre adjudicaciones directas, o de concursos por invitación y licitaciones públicas en materia de adquisiciones, obra pública, proyectos de inversión y prestación de servicios, respectivamente.

Sólo aparece la nota: “La publicación de los contratos tiene lugar una vez que éste cuenta con la totalidad de las firmas”.

En el sitio web del Infejal se publica también un listado en Excel de las obras asignadas bajo cualquiera de las modalidades, desde 2013 a 2016. En esa hoja de cálculo se encontró que los trabajo de rehabilitación de la Normal se encargaron a cinco empresas mediante siete contratos.

En la misma hoja se menciona que la fase I, por 4 millones 988 mil 240 pesos, se le asignó mediante concurso por invitación a la empresa CCR Ingenieros, S.A. de C.V., con base en el acuerdo INFEJSEJCI0089512/16. Se añade que la obra lleva un avance de 60%.

Sin embargo, Proceso Jalisco consiguió copia de un programa de obra en el cual se establece que ésta inició el 28 de julio de 2016 y debía ser concluida en 112 días naturales, es decir el 16 de noviembre del mismo año. CCR Ingenieros debía levantar un muro de contención y acotamiento perimetral, colocar cercas con rodapié de piedra; rehabilitar tres canchas, dos de usos múltiples y una de futbol; colocar iluminación e instalación eléctrica, y malla ciclónica.

En una visita que hizo la reportera a la normal encontró que a raíz de las observaciones que hicieron alumnos a la obras de CCR, ésta tuvo que levantar una parte de una de las cancha de usos múltiples que se encuentra al fondo del terreno, puesto que el cemento se cuarteó. Atrás de la portería del lado norte aún quedan los restos del material levantado.

Otra crítica del alumnado a la empresa es que el diámetro de los hoyos que se utilizan para colocar los postes para la red de voleibol es demasiado grande, incluso cabe el pie, lo que implica el riesgo de un accidente. En respuesta, un empleado de CCR les “recomendó” a los estudiantes que rellenaran el hoyo con arena cuando fueran a jugar basquetbol o futbol.

Es notable que junto a la portería del lado sur, una parte del cemento recién colocado tiene un doble declive, parecido al de un techo de dos aguas.

Otra irregularidad que detectaron los estudiantes es que se construyó la barda de la cancha de futbol con material reciclado.

Pocos cambios, ninguna mejora

En la hoja de Excel sólo se informa que la fase II consiste en “rehabilitación general de construcción sin alta” por 16 millones 941 mil 368 pesos, la cual se asignó por licitación pública a Jaet Edificación y Acabados, S.A. de C.V., mediante el contrato INFEJSUPLP0093283/16.

Por una minuta que se levantó el 6 de diciembre de 2016 se sabe que a Jaet Edificación le correspondió rehabilitar los dormitorios de la escuela.

En el documento, del cual este semanario tiene copia, se lee: “El día de hoy 6 de diciembre se hace un recorrido del edificio 6 para hacer entrega de los espacios adecuados y rehabilitados, según proyecto”.

En ese recorrido estuvieron presentes el director de la Normal, José Abel Asencio Mozqueda; el subdirector, David Alejandro Martínez Ascencio; el representante de Jaet Edificación, Jorge Enrique Aguirre de la Torre, así como el supervisor de Infejal, Rafael Tirado Mata.

Se menciona que “se entregan 24 habitaciones en edificio 6, en condiciones funcionales con un inventario de puerta con chapa y juego de llaves, ventana de aluminio, vidrio, mosquitero, cuatro contactos dobles, dos apagadores de escalera y un luminario en techo”.

Añade, textualmente: “El edificio 6 también fue rehabilitado en la azotea en cuanto a hormigón pendientes y impermeabilizante a base de travilla pendiente 2%”.

No había pasado ni un mes cuando aparecieron cuarteaduras de entre dos y cuatro milímetros de ancho que cruzan los muros y techos de los cuartos recién “rehabilitados”.

Los alumnos coinciden en decir que en lugar de mejorar, las instalaciones empeoraron. Uno de ellos comenta que lo único que hizo la constructora fue dividir el espacio de los viejos cuartos.

En total, Jaet Edificación debe rehabilitar cinco módulos: uno con 24 cuartos, dos con 36 y los otros dos con 32.

Un dato relevante sobre dicha empresa es que no se encuentra su acta constitutiva en el Registro Público de la Propiedad y Comercio federal, contrario a lo que sucede con el resto de las compañías contratadas por el Infejal. A Jaet Edificación se le entregó el monto más alto en obra pública.

El reglamento de la Ley de Adquisiciones y Enajenaciones del estado de Jalisco, en el artículo 75, inciso d, del capítulo XII (Del Padrón de Proveedores), establece que para inscribirse en el mismo la empresa debe entregar original o copia certificada de acta constitutiva. El gobierno del estado le asignó a Jaet Edificación el código 4318.

Cuando se dio de alta en el padrón del gobierno estatal, esa empresa aseguró tener su domicilio en Franz Schubert 5496, colonia La Estancia, de Zapopan. Esa dirección corresponde a una casa articular. Las ventanas de la planta superior no tienen cortinas y en la cochera estaba estacionado un vehículo compacto blanco con placas JMR 4423. Se tocó en el cancel, pero nadie abrió.

El Infejal asignó las fases III y IV, mediante concurso por invitación, a una empresa de reciente creación: Arquitectura e Ingeniería Arinco. De acuerdo con su acta constitutiva (folio mercantil 96559), esa constructora se formalizó el 12 de mayo de 2016 ante el notario público de Guadalajara Javier Manuel Gutiérrez Dávila. Sus socios son Roberto Lozano Ramos y Salvador Pérez Vázquez.

En la hoja de Excel sólo se informa que a Arinco le dieron el contrato INFEJSUPCI00933225/16, correspondiente a la “rehabilitación general de construcción sin alta” por 1 millón 900 mil pesos. También aparece una segunda adjudicación de 6 millones 738 mil 954 pesos, por concepto de “trabajo agrupador número 93”.

Se desconoce en qué consiste la tercera fase. Y en relación con la cuarta, una manta del gobierno federal en la fachada de la Normal de Atequiza informa que consiste en el “mantenimiento y rehabilitación de alberca y vestidores, así como la construcción de cubierta para el patio cívico”.

Las obras están en proceso. Incluso el 16 de mayo, día del recorrido de este semanario, se observó una camioneta con el logotipo de Código UB Constructora, que se apartó del área de la alberca escoltada por un vehículo oficial del Infejal.

Los alumnos aseguran que también se tiene contemplado rehabilitar el área de comedor, pero el portal de Infejal no tiene informes acerca de ese proyecto.

En la hoja de Excel aparece que también se le encargó a Asociados Rocfer, S.A. de C.V., la reparación del “drenaje exterior (que se desbordaba por los excusados) del pozo de vistas, rehabilitación de módulo de sanitarios y rehabilitación de módulo de sanitario en dormitorios”.

El contrato por invitación INFEJSEJCI0088193, que se le otorgó a Asociados Rocfer, fue por 6 millones 711 mil 990 pesos y estipula que la obra iniciaría el 25 de febrero de 2015 y terminaría el 30 de junio del mismo año. En el sitio web de Infejal se dice que la obra se concluyó, y así fue, pero los sanitarios no quedaron bien. Un estudiante resume: “Las puertas están caídas y se ven los cables, entre otros detalles”.

Además se firmó un convenio adicional con la empresa “para trabajos de terminación de obra, consistentes en rehabilitación del sexto módulo de baño”. El contrato INFEJSEJADCA89346/15, por 67 mil 918 pesos, se otorgó por adjudicación directa.

De la misma forma se le dio el contrato INFEJSEJAD0089136/15 a Edificaciones La Nogalera, S.A. de C.V., para la adecuación de aulas y remodelación de sanitarios por 68 mil 684 pesos.  En la visita de este semanario a la Normal no se observó que algún aula haya sido modificada, mucho menos los sanitarios. Incluso, los que se encuentran en academias de primarias no funcionan y los alumnos tienen que usar los del edificio de academias de preescolar.

Opacidad

El 20 de octubre de 2016 el Comité de Contraloría Social de la Normal de Atequiza, integrado por estudiantes, dirigió un oficio al titular del Infejal para manifestar que existen retrasos y “malentendidos en el desarrollo de las fases de las obras dentro de nuestra escuela, debido a que iniciaron las obras desde el mes de agosto”.

En el documento se quejan de “la falta de información”, puesto que se ha pedido copia de los “proyectos, entre ellos el plano”, y hasta la fecha no han obtenido ninguna respuesta.

A su vez, la reportera llamó a la Unidad de Transparencia del Infejal, a cargo de Patricia Ramírez Galván, quien no estaba. Respondió Eréndira Águila, quien afirmó que los contratos no se suben al sitio web “porque no existe espacio suficiente”. Incluso se comprometió a enviar la información por correo electrónico, pero hasta el cierre de esta edición no lo había hecho.