Candidatos de anécdota

TEPIC, NAY.- El proceso electoral para renovar la gubernatura, el Congreso local y los ayuntamientos se ha visto enturbiado por acusaciones cruzadas entre los actores políticos por presunta colusión con el narcotráfico, prácticas fraudulentas y corrupción.

“No tenemos una clase política madura, capaz de trazar un nuevo rumbo al sistema político estatal, y eso ocasiona un deterioro no solamente de la política sino de los procesos electorales, por lo que no hay posibilidad de cambio”, sostiene la doctora Lourdes Pacheco Ladrón de Guevara, investigadora de la Universidad Autónoma de Nayarit. “Son personajes con una cierta característica donde lo más importante es la anécdota” y se han enfrascado en “un debate entre lo mismo y lo mismo”, subraya.

La académica abunda en entrevista: “Puede ser que haya un cambio en cuanto a que no gane el PRI; pero no hay un planteamiento de base que permita realmente modificar el rumbo de los acontecimientos en Nayarit. No hay una meta. Las propuestas que tienen prácticamente todos los candidatos son lo mismo: todos dicen que son los mejores, que van a combatir la corrupción y a sacar adelante al estado; sin embargo no hay un compromiso real acerca de ver en qué va a consistir eso”.

Aunque en las elecciones del próximo 4 de junio participan ocho candidatos al gobierno, Pacheco espera una contienda cerrada entre Antonio Echevarría García, de la alianza Juntos por Ti (PAN-PRD-PT-PRS), y Manuel Humberto Cota Jiménez, de la alianza Nayarit de Todos (PRI-PVEM-Panal), seguidos a la distancia por Miguel Ángel Navarro Quintero, de Morena, y Raúl Mejía González, de Movimiento Ciudadano, y más lejos todavía por Javier Zapata Pérez, de Encuentro Social, así como los independientes Víctor Manuel Chávez Vázquez, Antonio Ayón Bañuelos e Hilario Ramírez Villanueva.

El factor Veytia

A finales de marzo, antes del arranque de las campañas, el proceso se vio marcado por la detención del fiscal nayarita Édgar Veytia en Estados Unidos, acusado de vínculos con el narcotráfico, y luego por la difusión en redes sociales de audios que revelaron la probable intervención del saliente gobernador, Roberto Sandoval Castañeda, en favor de Cota Jiménez mediante la manipulación del Programa de Seguro Alimentario (Prosa).

Y a mediados de abril un grupo de ciudadanos, encabezado por el exmagistrado Emiliano Zapata Sandoval Blasco y el exdiputado federal perredista Rodrigo González Barrios, denunció ante la Procuraduría General de la República (PGR) a Sandoval Castañeda por enriquecimiento inexplicable, con base en evidencias del vertiginoso crecimiento del patrimonio del mandatario en los años recientes (Proceso 2113).

Esto delineó el tono de los discursos y acciones de campaña, con denuncias formales y públicas, así como deslindes, entre partidos y candidatos. El caso del fiscal detenido, otrora poderoso actor político que en su momento incluso había sido sugerido por Sandoval para convertirse en su sucesor, se colocó como factor de incomodidad para la clase política.

Días después de la aprehensión, el 11 de abril, los dirigentes nacionales del PRI, Enrique Ochoa Reza, y del PAN, Ricardo Anaya García, intercambiaron acusaciones de nexos de sus candidatos con Veytia.

“Se deben investigar posibles vínculos del que fue fiscal general del estado, hoy detenido por narcotráfico en Estados Unidos, con las campañas del PRI. Es de todos conocida la relación del exfiscal con numerosos candidatos en la entidad”, manifestó Anaya, quien después abundaría que “Cota era precisamente el protegido de Veytia”.

En respuesta, Ochoa Reza replicó que quien debería ser investigado es el candidato Echevarría, quien antes había declarado públicamente que la entidad tenía más certidumbre, seguridad y confianza con Veytia en la fiscalía.

De acuerdo con Emiliano Zapata Sandoval, Veytia era el poder real en Nayarit: “Impuso magistrados, diputados, tenía contacto con casi todos los actores políticos… él controlaba todo mientras que el gobernador se dedicaba más a las cuestiones lúdicas, como ir a ver las peleas de box de El Canelo o atender sus caballos de raza fina en su rancho”.

Refiere que así como durante la campaña han aparecido videos en los que Echevarría elogia al exfiscal, también es un hecho que Manuel Cota Vélez, hijo del candidato priista, fue jefe del Departamento de Atención a Víctimas u Ofendidos del Delito en la fiscalía, cuando Veytia se encontraba al frente de ésta, mientras que el aspirante independiente Hilario Ramírez Villanueva, el exalcalde de San Blas que “robó poquito”, “no salía de las oficinas del fiscal”.

Sandoval Blasco recuerda que 2010 y 2011 fueron “años de violencia brutal” para Nayarit, por lo que fue notorio que tras la llegada de Veytia a la fiscalía general se acabó con la inseguridad, pero “ahora sabemos que era una pax narca”.

Aunque está convencida de que la detención del exfiscal “le pega más al PRI”, Lourdes Pacheco dice que prácticamente todos los candidatos estaban de alguna manera involucrados con él y ello les ha impedido expresar una postura contundente respecto del caso.

El amparo

Tras la difusión de los audios sobre el presunto manejo electoral del programa Prosa por parte del gobernador a favor de Cota Jiménez, el PAN y el PRD lo denunciaron ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE).

Sin embargo, la administración de Sandoval Castañeda promovió un juicio de amparo para evitar que el organismo federal investigue el manejo del programa social, con el argumento de que en su implementación no se utilizan recursos federales.

Según información difundida por el periodista Óscar Verdín Camacho en su sitio de internet Relatos Nayarit, el amparo 1378/2017 fue promovido el viernes 19 por el secretario general de Gobierno, Jorge Armando Gómez Arias, quien argumentó que la FEPADE no tiene competencia para requerir información sobre el programa, además de que “el acto de autoridad reclamado viola en perjuicio del suscrito quejoso el derecho humano a la seguridad jurídica, toda vez que lo apercibe de imponerle una medida de apremio a pesar de que carece de competencia”.

El Juzgado Tercero de Distrito de Amparo Penal con sede en Tepic otorgó al funcionario la suspensión provisional y fijó como fecha de la audiencia el próximo 6 de junio, dos días después de la jornada electoral.

Tocado directamente por algunos de los escándalos del proceso electoral, el jueves 11 Cota se deslindó de Veytia y de Sandoval Castañeda y declaró que si ambos son responsables de los delitos que se les atribuyen, deben ser castigados.

Ese mismo día el PRI presentó ante la PGR y la FEPADE una denuncia por el presunto financiamiento del narcotráfico a la campaña de Echevarría.

Mediante un comunicado, el PRI reportó haber encontrado en una página de internet un video con una conversación del exgobernador Antonio Echevarría Domínguez, padre del actual candidato, con una mujer de nombre Verónica, en la que señala “que tiene un financiamiento proveniente del narcotráfico para la campaña del hijo”.

Echevarría Domínguez respondió un día después con una denuncia ante la PGR en contra del presidente estatal y la secretaria general del PRI, Juan Ramón Cervantes y Angélica Sánchez, por violación de correspondencia en su modalidad de intervención a comunicaciones privadas, difamación y calumnias.

Aseguró que sus acusadores editaron la grabación “confundiendo a la gente” y presentó como prueba “el audio original de 42 minutos, de donde estos delincuentes han sacado unas palabras”.

Estado en crisis

Zapata Sandoval comenta que el próximo gobernador recibirá una administración sumida en la quiebra debido a “la deuda pública de más de 20 mil millones de pesos, una nómina sindicalizada abultadísima y un fondo de pensiones desfondado” que heredará del gobierno de Sandoval. No obstante, dice, ninguno de los candidatos ha dicho cómo va a enfrentar ese problema, pues “han demostrado una pobreza propositiva impresionante”.

Según Sandoval Blasco, el próximo jefe del Ejecutivo “va a ser un gobernador de parapeto, llegará muy endeble y no tendrá condiciones para ejercer el poder, ni siquiera para administrar, por lo que yo sostengo que Nayarit va a entrar en una convulsión social”.

A su juicio, el candidato con mayores posibilidades de ganar la gubernatura es Echevarría, pero estima que no tendrá el Congreso a su favor, que podría quedar dividido con el PRI y sus partidos aliados.

Y en este panorama, el exmagistrado considera que el verdadero triunfador podría ser el actual gobernador, Roberto Sandoval, porque a cambio de aceptar la postulación de Cota logró colocar a su gente en la mayoría de las candidaturas del PRI a diputados locales.

De acuerdo con Lourdes Pacheco, una característica común de los candidatos a la gubernatura es que ninguno ha logrado conectarse emocionalmente con la gente, pues “han tratado de venderse ellos mismos, pero no venden proyectos”.

Explica: “Cota es un candidato cansado, que no se le ve con entusiasmo; Navarro, de Morena, anda un tanto desesperado; Mejía, de Movimiento Ciudadano, carece de ese carisma que se necesita para hacer que la gente salga a votar; mientras que Echevarría es candidato únicamente por el apellido”.

Como Sandoval Blasco, Pacheco estima que Echevarría podría ganar la elección pese a ser un candidato con muy pocas propuestas, pero con el mérito de no haber estado nunca en el poder y, en consecuencia, “no tiene cola que le pisen”.