Plaza El Terrón, más que un proyecto virtual

Para el ayuntamiento de Tlaquepaque, el proyecto comercial plaza El Terrón no es factible, pues se asienta en una zona de alto riesgo y no cuenta con los estudios de impacto ambiental ni los permisos de construcción correspondientes. Sin embargo, los desarrolladores urbanos llevan meses promoviéndolo en internet sin que nadie les diga nada.

En el ayuntamiento de San Pedro Tlaquepaque aseguran que no existen permisos ni licencias para la edificación o urbanización de la zona, menos aún para la operación de un centro comercial en un predio ubicado en la parte sur de la antigua presa El Órgano. Sin embargo, la plaza El Terrón lleva meses promoviéndose en internet.

Según la información disponible en la red, se trata de un proyecto inmobiliario erigido en una superficie de siete hectáreas rumbo al Periférico Sur, sobre la carretera a Chapala, donde la zona se ha transformado de manera acelerada e irregular durante los últimos tres años.

El futuro desarrollo inmobiliario contará con 21 negocios comerciales, estacionamiento con más de 100 cajones y un hotel de ocho pisos. Sus promotores ofrecen en venta locales comerciales cuyos precios van de 2 millones 300 a 3 millones 100 mil pesos; quienes sólo busquen rentarlos, tendrán que pagar entre 12 mil y 19 mil pesos al mes.

Hasta ahora, según los promotores, BBVA Bancomer, la pastelería Marissa, la firma Burger King y el restaurante de comida rápida Tokai ya adquirieron su espacio.

El síndico de Tlaquepaque, Juan David García Camarena, admite que recientemente la alcaldesa María Elena Limón García autorizó el proceso de alineamiento de la subdivisión de predios en la zona y el otorgamiento de número oficial. “Eso es un trámite normal y ordinario que se sigue después de la subdivisión”, según el funcionario.

Dice desconocer si existen estudios sobre el impacto ambiental, mecánica de suelos o escurrimientos de aguas en la zona donde se proyecta la plaza El Terrón, para evitar posibles inundaciones en la zona. Tampoco hay estudios técnicos sobre el lado donde se anuncia esa edificación. Sólo aclara que el ayuntamiento presentó una denuncia penal contra quien resulte responsable por el relleno ilegal en el predio donde se construirá la plaza, que antes era de la presa El Órgano.

“De momento no se ha solicitado ningún tipo de análisis de esa naturaleza y por supuesto que al momento en que alguien acuda a realizar un tipo de trámite (relacionado con asuntos de urbanización) se requerirá de la cobertura de esa información.”

El propio funcionario se dice sorprendido de la iniciativa que ya anuncia la construcción de la plaza El Terrón. Y sostiene que se iniciará una investigación de parte de la autoridad municipal para observar qué ocurre en la zona.

En entrevista telefónica recuerda que frente a donde se prepara el terreno para edificar El Terrón existe otra parte de lo que antes era la presa, que se rellenó con tierra y escombro en forma ilegal. Eso motivó incluso una denuncia de orden penal del ayuntamiento contra quienes resulten responsables por un relleno irregular de ese vaso.

“Te soy franco, no sé qué esté pasando con esta iniciativa (de la plaza), me estoy enterando con esta llamada y nos faltaría ver con toda objetividad cuál es la situación legal de este lugar y veremos si procede una denuncia penal o alguna otra intervención del municipio.”

Una de las cosas que le llaman la atención sobre ese proyecto, dice, es que se edifica en una parte de las 15 hectáreas que un particular reclama como propias, a través de unas escrituras que datan del año 2014 o 2015. Quien se ostenta como primera propietaria es la señora Elvia Moreno y Colunga, quien a su vez ha vendido a diferentes personas.

La herencia de Barba Mariscal 

El síndico de Tlaquepaque asegura que Alfredo Barba Mariscal, hijo del líder de la CROC, Alfredo El Güero Barba Hernández, tiene afición por los proyectos inmobiliarios debido a las fuertes ganancias que le dejaron cuando estuvo en el ayuntamiento de Tlaquepaque en el trienio 2012-2015.

Durante la administración de Fredy Barba, como le dicen sus conocidos, los locatarios del mercado Juárez, ubicado a un costado de la Presidencia Municipal, protestaron porque él intentó derruir ese inmueble para construir un estacionamiento de varios pisos.

Al final de su gestión, dice García Camarena, Barba Mariscal dio luz verde al cambio del uso de suelo –de agropecuario a comercial– en la zona donde se erigirá El Terrón.

Asimismo, la administración de Tlaquepaque autorizó el movimiento de tierras en el espacio ganado a la antigua presa El Órgano. Al final, el ayuntamiento empezó a promover la escrituración de los predios, con títulos de propiedad armados en forma irregular, comenta la diputada emecista Lourdes Martínez Pizano.

Según los testimonios recabados por la legisladora, en el proceso de apropiación de tierras arrancadas a la presa y el subsiguiente proceso de escrituración de los predios, participó Arturo González Calderón, supuesto pariente de Arturo González Santana, delegado de la Comisión Reguladora para la Tenencia de la Tierra (Corett) en Jalisco durante la administración del panista Emilio González Márquez.

No obstante, Martínez Pizano aclara que no sabe si el entonces funcionario de la Corett o algún familiar suyo estuvo implicado en ese proceso de acaparamiento de predios de la antigua presa.

Lo que sí sabe, dice, es que el pasado 22 de junio personal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y representantes de la constructora tuvieron una reunión. Los desarrolladores comentaron que ellos compraron el predio de buena fe a la familia Salcedo y aclararon que desconocían los problemas legales.

Y agrega que aun cuando el síndico diga que no está enterado de ese proyecto comercial, sí está al tanto la Dirección de Obras Públicas. De hecho, insiste, el ayuntamiento tiene que pedir anuencia a Protección Civil y a la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (Semadet), que hasta ahora no han dado el aval para que se construya ahí.

Un estudio crítico

El investigador Luis Valdivia Ornelas comenta que un estudio reciente del departamento de Geografía del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara advierte sobre la desaparición de la presa El Órgano, principal vaso regulador de la zona durante años.

Queda menos de 10% de su superficie, comenta el académico. Dice que la transformación del entorno en los últimos 20 años ha provocado inundaciones, sobre todo en temporada de lluvias.

La zona metropolitana de Guadalajara es azotada en cada temporal por al menos 80 tormentas; llama la atención sobre el incremento del riesgo ante la reducción de los espacios para la filtración de agua y el aumento de construcciones en las partes altas y bajas de esa zona.

La diputada Martínez Pizano sostiene que se le robaron 30 hectáreas a la presa El Órgano y al llamado Arroyo de Enmedio. Por eso ahora el riesgo de inundaciones es mucho mayor y pone en peligro a los 20 mil residentes de colonias como Las Liebres, La Duraznera, La Soledad, Arroyo de Enmedio y Las Pintas; por eso, insiste, los responsables de la Unidad de Protección Civil están temblando.

“Son 15 hectáreas de cada lado de la carretera a Chapala. En la parte norte, pegado a La Duraznera, las 15 hectáreas ya fueron rellenadas; del lado sur, junto a Las Juntas, hay otras 15 hectáreas en proceso de relleno o reclamadas por particulares.”

Con respecto a los 7 mil metros que compró la constructora a la familia Salcedo para la plaza El Terrón, las cosas se complican porque “les resultará más difícil conseguir los permisos para operar establecimientos comerciales”, sostiene la legisladora.

Ya lo dijo el director de la Unidad Estatal de Protección Civil, Trinidad López Rivas, a los reporteros: ese desarrollo urbano no contará con el aval de esa institución debido a los riesgos que implica.

El investigador Valdivia Ornelas sostiene que la superficie aledaña a la antigua presa El Órgano debe ser reconocida como zona anegable. “Nosotros sabemos que no existe ningún estudio de orden hidráulico o de análisis de los cambios radicales que está teniendo el sistema hidrológico conocido con el nombre de San Martín de las Flores”.

Urge llevar a cabo un estudio de mayor profundidad sobre las alteraciones que está teniendo la zona para conocer el comportamiento hidrológico ante la urbanización que se viene dando en la zona, dice el especialista.

Y agrega: “Tenemos documentadas severas inundaciones en años recientes, por eso es vital tener un plan de manejo hidráulico adecuado, sobre todo porque durante años se extrajo materia prima o barro para la alfarería. Lo que hoy se observa ahí es un taponamiento del sistema hidráulico, así como una falta de infraestructura para el manejo de los caudales de agua”.