Fuego y poder, la pasión de los López Sahagún

Su pasión por el humo y el fuego llevó al mayor Trinidad López Rivas a convertirse en bombero desde hace más de medio siglo. Los últimos 16 ha estado al frente de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos y ha colocado a sus dos hijos Felipe de Jesús y Héctor Trinidad López Sahagún, en las corporaciones de Guadalajara y Zapopan, respectivamente. Ellos, a su vez, incluyeron en las nóminas municipales a sus parientes, sin bien no tienen la misma pasión que el mayor. En rigor, se trata de simple nepotismo.

Desde hace 40 años, el mayor Trinidad López Rivas ha ejercido el control del Cuerpo de Bomberos estatal y en los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara ha colocado a dos de sus hijos: Trinidad Héctor y Felipe de Jesús López Sahagún; el primero es director operativo de los Bomberos de Zapopan; el segundo está al frente de Protección Civil y Bomberos en el ayuntamiento de Guadalajara, que gobierna el emecista Enrique Alfaro Ramírez.

Al principio, en 1978, cuando el alcalde tapatío era el priista Guillermo Reyes Robles, López Rivas asumió como titular del Cuerpo de Bomberos de Guadalajara. Y si bien dejó el cargo un breve periodo –de 1992 a 1995– para fungir como director de la Policía de Guadalajara, poco después regresó.

Los últimos 16 años López Rivas ha estado al frente de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos.

Con respecto a su hijo Felipe de Jesús, según su currículum, no concluyó sus estudios de preparatoria, pero eso no le ha impedido escalar.

Ha tomado siete cursos de formación de instructor –básico y avanzados– en materia de protección civil durante cinco días y cinco diplomados; también ha asistido a 26 cursos y conferencias, así como a un seminario de seguridad industrial impartido por el ayuntamiento de Zapopan.

En 1992, Felipe de Jesús ingresó al Cuerpo de Bomberos de Guadalajara como teniente, bajo las órdenes de su padre. En 2002, “ante los malos manejos que cometió en el área de inspección, renunció por órdenes de su papá”, refiere una persona que labora en Protección Civil y Bomberos de Guadalajara.

Felipe de Jesús se fue a Nueva York, donde trabajó en una empresa dedicada a ofrecer servicios de techado, pintura, mampostería y colocación de baldosas llamada Aztec Drywall; en 2003 se cambió a Peter King Drywall, una empresa del mismo ramo, donde permaneció hasta 2006.

Ese mismo año, el último de la administración del priista Miguel Castro Reynoso en Tlajomulco de Zúñiga, Felipe López era subdirector de la Unidad Municipal de Protección Civil y Bomberos, aunque en realidad sustituyó de manera interina al director.

Al siguiente año, cuando el panista José Antonio Tatengo Ureña llegó al ayuntamiento, Felipe de Jesús fue invitado a la coordinación de Soporte Legal e Inspecciones de la Unidad Municipal de Protección Civil y Bomberos.

En la administración de Enrique Alfaro Ramírez en Tlajomulco (2010-2012), quien fue electo por el PRD, el vástago de López Rivas finalmente asumió la titularidad de Protección Civil y Bomberos. El trienio siguiente, el del emecista Ismael del Toro Castro (2012-2015), continuó en el mismo puesto.

El clan

Trabajadores de Protección Civil y Bomberos de Guadalajara, donde ahora despacha Felipe de Jesús y cobra 70 mil 920 pesos brutos cada mes, lo acusan de prepotente. Es común, dicen, “que rete a golpes a los compañeros. Y si no eres de su grupo, se encarga de hostigarte laboralmente”.

Más allá de sus veleidades personales, hablan de su poca habilidad para enfrentar las contingencias. Y ponen un ejemplo: el 8 de mayo último la unidad recibió un reporte de incendio en una finca de las calles Insurgentes y Medrano, en el barrio de Analco.

Sin embargo, Felipe de Jesús dio la orden a sus subalternos mucho tiempo después, lo que provocó la muerte de dos menores, uno por asfixia y otra quedó calcinada. Para justificar la negligencia, el funcionario ordenó alterar las bitácoras de registro, “por si se abría una investigación”, comentan los bomberos entrevistados.

Sin embargo, al día siguiente la regidora priista Ángeles Arredondo evidenció la falacia: En la Unidad de Protección Civil y Bomberos “dicen que recibieron el reporte a las 13:08 y que en tres minutos lo atendieron. Según lo que comentan en el propio reporte… una niña no se calcina en tres minutos, ni en 10. Pasó más de media hora”, señaló.

El secretario general del municipio Enrique Ibarra Pedroza salió a defender a Felipe de Jesús y a denostar a la regidora: La Comisaría y la Dirección de Protección Civil y de Bomberos acudieron al punto del incendio cuatro minutos después del reporte y de manera inmediata intervinieron los elementos, dijo.

Y advirtió: “No vamos a permitir que esta regidora del PRI busque utilizar este hecho lamentable para obstaculizar los trabajos de seguridad pública y para medrar políticamente”.

Los inconformes aseguran que Felipe de Jesús metió el año pasado a varios primos suyos en la nómina de la dependencia que encabeza. Entre ellos a los hermanos José Antonio y Daniel de Jesús López Esquivias; el primero entró como segundo oficial el 16 de mayo y cobra 16 mil 580 pesos brutos al mes; el segundo llegó el 16 de agosto como oficial bombero y percibe 14 mil 360.

También mencionan a José Rigoberto López Esparza, quien ingresó el 16 de julio de 2013 como oficial bombero chofer con un sueldo de 16 mil 340 pesos brutos cada mes; Jesús Isidro López Godínez, primer oficial, 17 mil 278; Fernando López Ramírez, oficial bombero chofer, 16 mil 340; José Guadalupe Dávila López, comandante, 28 mil 602.

Los tres últimos fueron dados de alta el 1 de enero de 2013. Ese mismo día ingresó Maricruz Lomelí Villa –cuñada de Felipe de Jesús, pues está casada con su hermano Trinidad Héctor–, con un sueldo mensual de 16 mil 506 pesos.

Las favoritas del director

 

Según los inconformes, Felipe de Jesús tiene asignadas cuatro secretarias: Karen Patricia Romero Ortiz, Alejandra Morales Rodríguez, Laura Cristina Gutiérrez Lucio y Jennifer Franco Íñiguez. Sin embargo, sólo Franco Íñiguez tiene el nombramiento formal. Ella está casada con el director de Protección Civil y Bomberos de Tlaquepaque, Ignacio Aguilar Jiménez, amigo de Trinidad López Rivas.

Cuando Felipe de Jesús dejó su cargo en Tlajomulco para asumir un puesto similar en Guadalajara se trajo a Luciana Sánchez Águila, quien se desempeñaba como coordinadora de Protección Civil y Bomberos y la puso al frente de la coordinación técnica de Inspecciones, donde existe un gran rezago, comentan los entrevistados.

Sánchez Águila aprovechó su cercanía con Felipe de Jesús para colocar a varios familiares en la dependencia. Carlos Alberto Sánchez Sánchez y Guillermo Romero Sánchez, ambos como técnicos especializados A, entraron el 16 de mayo de 2016.

Y aunque “no tienen el perfil, son los encargados de dar el visto bueno a los proyectos de construcción de las grandes empresas. Ambos dependen de la coordinación técnica de Inspecciones, donde está Luciana”, refiere uno de los quejosos.

El 16 de septiembre de 2016 también colocó a Sergio Andrés Sánchez Águila como oficial bombero, aunque “no tiene una actividad específica”, dice otro de los inconformes.

Sánchez Águila también intercedió por Brenda Minami Sánchez Contreras, quien es supervisor “A” desde el 16 de marzo pasado. “Ella tampoco tiene el perfil, pero se encarga de dar la autorización para las quemas de pirotecnia y asesoramiento legal. Sánchez Contreras también está en la coordinación técnica”, comenta el declarante.

Los bomberos inconformes critican a su director, quien del 22 al 26 de mayo de este año asistió al congreso Plataforma Global para la Reducción de Desastres realizado en la Riviera Maya. Fue acompañado de Sánchez Águila y del coordinador de Protección Civil, Juan Pedro Ramos Rodríguez, cuando sólo debían asistir personas del área de desastres.

Cuando la reportera quiso corroborar la información en el portal de Transparencia, en el apartado “viaje de funcionarios y cuerpo edilicio 2017” sólo estaba actualizado hasta el mes de abril.

Con respecto a Rito Regín López, quien ingresó a la dependencia el 1 de mayo de 2015 como chofer de Felipe de Jesús, hace “trabajos de albañilería en las fincas del director”, comentan los entrevistados.

Los bomberos inconformes dicen también que Felipe de Jesús y su hermano Trinidad Héctor solapan a Yaletsi Mayrem Chávez Ureña y Miguel Villasana Vázquez, quienes laboran de manera simultánea para las corporaciones de bomberos que ellos dirigen, lo que les impide cumplir con sus jornadas de trabajo.

Para demostrar su acusación, los entrevistados solicitaron vía Transparencia a los ayuntamientos de Guadalajara y de Zapopan el horario de trabajo de Chávez y Villasana de la primera quincena de mayo, así como copia de registro de sus entradas y salidas.

Mediante el oficio DTB/3311/2017, la Dirección de Transparencia y Buenas Prácticas de Guadalajara respondió que Chávez labora de 7:00 a 15:00 horas, mientras que Villasana Velázquez asiste de 15:00 a 22:00 horas.

En tanto que su homóloga en Zapopan envió el oficio 0601/02651/2017 en el cual asienta que el horario de ambos “depende de las necesidades del área a la que se encuentran adscritos. Sin embargo, dentro de sus movimientos administrativos de personal se desprende una jornada laboral de 40 horas”.