Un giro más a la derecha

BOGOTÁ.- Los resultados de los comicios legislativos del domingo 11 en Colombia son una mala noticia para quienes esperaban que el nuevo Congreso acelerara la implementación de los acuerdos de paz con la exguerrilla de las FARC, que el año pasado se toparon con un muro por parte de las bancadas de la derecha en el Senado y en la Cámara de Representantes (diputados).

La principal novedad que dejó la elección legislativa es que los partidos de derecha reforzaron su presencia en las dos cámaras al pasar de 46 a 50 senadores y de 62 a 83 representantes.

“No tienen mayoría para modificar a su antojo las legislaciones pendientes de los acuerdos de paz, pero podrán lograrla con relativa facilidad pactando con los partidos del centro, como el Liberal y el de la U”, dice el profesor de la Universidad Nacional de Colombia, Juan Gabriel Gómez Albarello.

Según el doctor en ciencia política, los derechistas partidos Centro Democrático, Cambio Radical y Conservador tendrán en el nuevo Congreso la suficiente fuerza como para poner en “operación tortuga” las leyes derivadas del acuerdo agrario con las FARC e incluso para cambiar legislaciones ya aprobadas, como la que creó el año pasado la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

De unas 30 leyes y reformas constitucionales que debieron aprobarse en el Congreso el año pasado para implementar los acuerdos de paz, sólo pasaron nueve.

Entre las leyes que deberá debatir el Congreso elegido el domingo 11 y que comenzará a sesionar en julio próximo, están las de desarrollo rural y reparto de tierras, que son fundamentales para resolver el problema agrario que dio origen al conflicto armado.

Gómez Albarello, incluso, no descarta que los partidos de derecha promuevan una reforma constitucional para impedir que los exjefes guerrilleros participen en política y para modificar la JEP, el sistema de justicia transicional pactado con el antiguo grupo insurgente que hoy actúa como un partido político legal tras haber dejado las armas.

“En particular, el Centro Democrático (del expresidente y senador Álvaro Uribe) está empeñado en que las FARC paguen con cárcel los crímenes graves cometidos en la guerra, y eso no fue lo acordado. Eso sería jalar mucho una cuerda que se puede romper. Pero el resultado de las elecciones legislativas fortalece esas posturas extremas”, señala el académico.

Otro hecho que juega en contra de la implementación de los acuerdos con las FARC es que la exguerrilla apenas obtuvo 85 mil 200 votos, equivalentes a 0.47% del total, aunque tendrá cinco senadores y cinco representantes como parte de lo pactado con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

Las curules de las FARC y los buenos resultados que obtuvo el domingo 11 la centroizquierdista Coalición Colombia permitirán que los partidos progresistas tengan la cuarta parte del Senado y 12% de los votos en la Cámara de Representantes, lo que, en todo caso, parece insuficiente para defender los acuerdos de paz.

El abogado y politólogo Iván Orozco espera que “la presión internacional” convenza a la derecha de que “es fundamental proteger lo que ya se alcanzó en términos de paz, porque la desmovilización de las FARC es un milagro que sólo los colombianos no logran ver”.

Lo peor que le puede pasar a Colombia, asegura, es “que se reciclen masivamente en la violencia todos los cuadros que salieron de la guerra en la negociación” que hizo Santos.