Taibo II y el plan de Sheinbaum para la capital

Morena va destapando sus cartas para su plan cultural en la recién designada CDMX. Las propuestas dadas a conocer por el escritor Paco Ignacio Taibo II, y entregadas a la candidata a la jefatura de Gobierno, Claudia Sheinbaum, abarcan múltiples órdenes. Aquí se consignan algunas: el apartado La Ciudad de México como una Ciudad de Lecturas, y el regalo a la población de un millón de ejemplares de libros para el 17 de mayo en el Zócalo, día en que Sheinbaum dará a conocer el programa, que Taibo II llama “una revolución cultural”.

Portando una camiseta negra con el escudo nacional y las letras mayúsculas ESTAMOS ENCABRONADOS MEXICANOS en blanco, el escritor Paco Ignacio Taibo II desglosó el domingo 8 en la Alameda Central los pormenores del Programa de Cultura, que al día siguiente recibiría Claudia Sheinbaum, candidata de Juntos Haremos Historia por la Ciudad de México.

Un desparpajado y por momentos saleroso Taibo II declaró que de ganar Sheinbaum las próximas elecciones, “se ha comprometido a duplicar el presupuesto de cultura en la Ciudad de México, vamos a ser la única ciudad del mundo entre las ciudades grandes que dobla su presupuesto: Chicago creció el 3%, Barcelona el 6; México, el doble”.

Además, “Claudia propuso la creación de 300 centros de atención comunitaria que se van a llamar Centros Comunitarios de Innovación Social”; asimismo, anunció “mil festivales de barrio” durante el primer año de su gobierno; la construcción de “tres o cuatro” Faros (Fábricas de Artes y Oficios) más, y echar a andar “un programa cultural en las 20 preparatorias de la urbe”. No podía faltar la Ciudad de México cual “Ciudad de Lecturas”.

Alrededor de 750 personas asistieron, en el cierre de la 7ª Feria del Libro, al encuentro con quien posee amplias probabilidades de convertirse en el secretario de Cultura para la Ciudad de México. Lo acompañaron Francisco Pérez Arce (investigador del INAH, economista por la UNAM y autor de Caramba y zamba la cosa. El 68 vuelto a contar), Argel Gómez Concheiro (joven diseñador y asesor); Marilina Barona del Valle (promotora cultural), Gabino Palomares (cantautor político desde 1970) y Benjamín González (Faros y promovedor artístico en la delegación Tlalpan). Taibo II, comenzó:

“Claudia Sheinbaum me pidió que organizara el programa de Cultura para el Gobierno del Distrito Federal [sic]… si gana. Reuní un equipo de 24 compañeros de los cuales siete estamos aquí, hay otros clandestinos [pues] no vaya a ser que los corran de los lugares donde trabajan… Y este equipo laboró durante dos meses y medio el proyecto del programa que se le va a entregar mañana [lunes 9] y va a estar disponible en redes para todos los que quieren consultar. El proyecto se hizo en consulta… Hemos hablado con cerca de setecientas personas más los que hoy están aquí…

“Estamos haciendo reuniones y asambleas por sectores, músicos, titiriteros, compañeros cantantes de ópera, estudiosos del tema de la historia global, arqueólogos y museógrafos… Se trata de un programa provisional en elaboración. Y constituye el núcleo de lo que yo entiendo como una revolución cultural de la Ciudad de México.”

Aclamado por artistas y público, le aplaudieron también muñecos coloridos que portaban en todo lo alto los integrantes de la Asamblea Popular de Titiriteros de la CDMX. Este gremio distribuyó volantes donde exigían impulsar y promover la enseñanza del arte del títere por medio de talleres; la creación de La Escuela de Especialización en Teatro de Títeres CDMX, y otorgar exención de restricción vehicular (programa “Hoy no circula”) para la realización de actividades artísticas y culturales a los titiriteros (ver Brigada para Leer en Libertad https://www.youtube.com/watch?v=aHgGpUJdQzI).

Un millón de libros

Paco Ignacio Taibo II (Gijón, Asturias, 1949), hombre de izquierda nacionalizado mexicano e inventor de las novelas del detective Héctor Belascoáran Shayne, en el apartado La Ciudad de México como una Ciudad de Lecturas, completó:

“Ya lo estamos demostrando, eso no es milagro y ustedes son la prueba viva de que es viable. Y eso significa bajar los precios de los libros, introducir debates, conferencias, ferias de libro en todas las esquinas de la ciudad, y de entrada y para que no haya ninguna duda de cuál es nuestra vocación, vamos a regalar un millón de libros en el Zócalo pa’ todos ustedes. ¡Y espero que lleguen más ese día!”

Fue una referencia al magno acto que prepara Morena para difundir el plan cultural y el voto pro Sheinbaum el domingo 27 de mayo en el Zócalo.

“Vamos a mantener y potenciar el remate de libros, reconstruir los programas del fomento a la lectura en el Metro, de nuevo hacer antologías para regalar a hospitales, revivir los programas que creó Paloma [Saiz, su esposa y exdirectora de la Secretaría de Cultura del D. F.], aquí a mi derecha, quien se pone bien contenta cuando oye estas cosas… Con la Secretaría de Seguridad Pública vamos a crear el programa Letras de Guardias para poner a los policías a leer, programa que redujo 50% las quejas ciudadanas contra los uniformados cuando se aplicó en Ciudad Neza.”

Para los bomberos, agregó, “vamos a crear bibliotecas en los cuarteles de bomberos”. Para el Zócalo, “un enorme festival de rock y un festival de mujeres, por una ciudad donde el machismo sea arrinconado y la mujer pueda volver a caminar sin abuso, injuria, amenaza o miedo. Y ese día va a haber transporte gratis”. Sumó otros: Festivales de música tropical nacional primero, y después invitados internacionales. Festival de canción y trova con vocación latinoamericana (“México tiene que comenzar a ver al sur, no al norte”). Rescatar la Noche de la Primavera (“que fue un éxito y se abandonó en el Centro Histórico”) y tratar de que la música acompañe “la toma de las calles”.

Mencionó fundar La Casa del Cómic y la Historieta “con la mejor biblioteca que podamos armar y salas de exposiciones”. En Artes Visuales, abrir “una Pinacoteca Popular cuya primera operación será de cincuenta mil cuadros”; habló de “muralizar la ciudad con los grafiteros, la reunión con este gremio la tendremos en las próximas semanas”. Abordó las artes escénicas:

“Vamos a organizar un Palacio del Cabaret, bajo la idea de que la carpa en México fue tradición y leyenda con sátira política, porque una izquierda que no se ríe es una pinche derecha enmascarada, compañeros… ¿Cine? ¡Se va a armar! En un lapso de año y medio vamos a tener un millar de cine-clubs funcionando en la Ciudad de México.”

Cuando manifestó en el rubro Problemática Laboral que se instrumentará una política de pago a pie de escenario (“tú actúas, te bajas del escenario, entregas un recibo y cobras por presentarte”), añadió: “Ese trato infame al artista se tiene que acabar… ¡a no ser que gane la Barrales [Alejandra], porque si gana, lo va a instrumentar peor!”. Y prosiguió en torno a la revisión de las políticas de la Secretaría de Cultura, “sobre todo en el caso de las trabajadoras de limpieza”; resurgirá Artes por Todas Partes, y nacerá un nuevo museo:

“Claudia decidió renunciar a que el Palacio de Gobierno de la Ciudad de México, el virreinal, sea oficinas y se va a volver museo. Y le dijimos ‘¿Y en donde vas a atender?’ ‘Pues a’i en una esquina del museo va a estar mi oficina’. ¡Así se habla!”

Finalmente, Taibo II (quien con Pérez Arce y multitud de músicos como Paco Barrios y Los Nakos o Memo Briseño y Rafael Catana han elaborado montones de consultas culturales y asesoría a la izquierda mexicana desde la candidatura presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988) rechazó la censura al arte para este Proyecto de Programa Cultural:

“Vamos a hacer una estación de radio abierta que se van a quedar sorprendidos…  Queremos arrancar con dos o tres grandes exposiciones, en principio una: México, ciudad de libertades, con imágenes proyectadas en los edificios con un loop de Zapata y Pancho Villa cabalgando… Vamos a tener la imagen de los [43] muchachos de Ayotzinapa, y si no les gusta, ¡que los aparezcan! Y vamos a crear espacios para la entrada al Zócalo, de presentes y ausentes, los estudiantes del 68, con las antorchas en la mano…”

De ganar Morena en la Ciudad de México, se proporcionaría a los creadores “una credencial única de artista callejero”.