SPR Canal 14 y France 24

La colonización en curso abre su puerta tanto a las mineras, petroleras, bancos y transnacionales de todo tipo, como a cadenas televisivas o a proveedores de servicios de telecomunicaciones. Se llevan las riquezas a cambio, otra vez, de espejitos.

Ingresaron dos empresas internacionales: Telefónica, española, y ATT, estadunidense. En poco tiempo, ésta se colocó en segundo lugar en el mercado mexicano, sólo por debajo de América Móvil de Carlos Slim.

La pantalla chica es anfitriona de cadenas, redes, programas, series foráneas desde siempre. El ampliar el número de frecuencias para la televisión pública a partir de la digitalización ha servido para alojar en ésta mayor variedad de contenidos foráneos. SPR, actualmente la red de señales televisivas con más cobertura en el país, tiene 26 estaciones en 22 estados de la República; presume una cobertura de 49.72% del territorio; transmite dos horas de la señal France 24, cadena francesa nacida en 2006. Comenzó siendo público-privada, pero hoy es completamente comercial, pues TF1 –su antiguo socio– vendió su parte a la compañía France Medias Monde. Hace menos de un año SPR y France 24 firmaron convenio para que la cadena pudiese difundirse en el país.

France 24 transmite noticias las 24 horas; aunque igual que todas las cadenas de su tipo, luego de 60 minutos las repeticiones logran que el espectador cambie de canal. La línea periodística se inclina hacia el conservadurismo y la morralla informativa. Igual se reproducen las afirmaciones sobre el ataque con armas químicas en Siria sin confirmar, que las acusaciones a un exguerrillero colombiano sin que éste tenga voz para refutarlas. Se reporta un accidente de autobús en la India. Relatan la supuesta pugna entre la Iglesia católica del Vaticano y la permitida en China. Si bien la empresa presume de tener corresponsales por todo el globo, las informaciones recogidas son incompletas o sesgadas. El oficialismo enseña la oreja.

Su origen y la tendencia contemporánea que apuesta primero por internet y luego por medios anteriores o tradicionales, hace que la cadena mantenga un portal en la web, France24.com. Ocupa lo producido por sus usuarios como material noticioso. Los incita a mandar videos, notas, fotos.  Les da el título de observadores. Su presupuesto anual es de 80 millones de euros. Emite en cuatro lenguas; el español se incorporó en 2017 con una inversión de 7 millones de euros. Su sede para hispanoparlantes se encuentra en Bogotá.

SPR cada vez produce menos y repite más antiguas series, documentales, paneles. Rellena con programas de la Deutche Welle. Además de France 24, tiene su espacio El Financiero-Bloomberg. Con esa política se va a quedar en mera infraestructura sin ningún proyecto cultural, informativo o estético propio. Muchas frecuencias, muy escasas nueces.