Sobre “Funcionarios de Robles ‘pierden’ 158 millones de Fonhapo”

De la Sedatu

Señor director:

En referencia al reportaje publicado en el número 2162 de esta revista el día 8 de abril de 2018, firmado por Jenaro Villamil con el título “Funcionarios de Robles ‘pierden’ 158 millones de Fonhapo” es importante realizar las siguientes precisiones:

De conformidad con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y su Reglamento, las dependencias del Ejecutivo federal a través de sus respectivas Oficialías Mayores, direcciones generales de Programación y Presupuesto y equivalentes, tienen las facultades y obligaciones de realizar la programación y ejercicio del gasto, con la finalidad de cumplir con los despachos de sus respectivas secretarías y las encomiendas sectoriales correspondientes.

En la actualidad, el ejercicio del presupuesto se realiza a través de los sistemas electrónicos que tiene la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, por lo cual sustraer dinero en efectivo, no es posible, en la inteligencia de que cada movimiento presupuestario es registrado en los citados sistemas y reportado en su momento en la Cuenta Pública.

Asimismo es importante aclarar que de acuerdo con la Ley y Reglamento mencionados, se pueden realizar los movimientos presupuestales y en su caso las rectificaciones de los mismos, sin implicar irregularidad alguna.

Sobre el reportaje que nos ocupa, es pertinente aclarar que los recursos que temerariamente mencionan como “perdidos y sustraídos en efectivo por diversos servidores públicos de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu)”, tienen su origen en una adecuación presupuestal autorizada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y fueron utilizados para cubrir presiones de gasto que se dieron en la dependencia y para que los programas de Vivienda Rural y Vivienda Digna a cargo del fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonhapo) cumplieran con sus objetivos y metas, a través de las cuentas que tiene Sedatu para tal fin.

Respecto a los procedimientos que se tienen ante la Auditoría Superior de la Federación y los Órganos Internos de Control, éstos continúan su desarrollo de conformidad a los procesos legales que se establecen en la normatividad aplicable, es importante señalar que durante los mismos se ha proporcionado la información que corrobora el destino de los recursos que se mencionan como “sustraídos en efectivo”, mismos que fueron autorizados y ejercidos para cumplimiento de los asuntos de la Sedatu y los programas del Fonhapo.

Se hacen las anteriores precisiones a efecto de que sean tomadas en cuenta para su publicación en la próxima edición de tan importante semanario.

Atentamente:

Maestro Gustavo Rodríguez González
Director general de Comunicación Social

(Sedatu)

 

Respuesta del reportero

Señor director:

Sobre la respuesta del maestro Gustavo Rodríguez González, director general de Comunicación Social de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), puntualizo lo siguiente:

1.- La afirmación de que los 158 millones de pesos de Fonhapo fueron “sustraídos en efectivo” está sustentada en los dos oficios enviados por Claudio Enrique Trulin Espinosa, director de Administración y Finanzas de esta dependencia, enviados a Francisco Javier Báez Álvarez, director general de Programación y Presupuesto de la Sedatu.

En el documento fechado el 13 de enero de 2016 (oficio DG/DAF/021/2016), el señor Trulin Espinosa reprocha que Fonhapo “no realizó trámite o solicitud expresa para obtener la adecuación presupuestaria, misma que no se ubica en el supuesto señalado en el artículo 58 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (Capítulo III) y de igual manera no existe evidencia de trámites realizados ante la coordinadora del sector para obtenerla”.

También advierte Trulin Espinosa en su oficio:

“Es importante destacar que para todos los efectos y movimientos señalados, la Sedatu utilizó la clave de entidad presupuestaria del Fonhapo, sin que en esta institución se tuviera conocimiento de estas partidas operadas en su nombre” (cursivas propias).

2.- El mismo director general de Comunicación Social afirma en su respuesta que continúan los procedimientos ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y los Órganos Internos de Control. A ambos les corresponde determinar si esos 158 millones de pesos fueron sustraídos o no de manera irregular, no a la propia Sedatu.

Existen observaciones de la ASF, cuya copia tiene este reportero, que aún no han podido ser justificadas por la secretaría, en especial por el propio señor Francisco Báez Álvarez, director general de Programación y Presupuesto de la dependencia, ya que los 158 millones de pesos se depositaron en cuentas de cheques y se ejercieron sin ningún control, según el propio organismo fiscalizador y los propios oficios citados del Fonhapo.

3.- Si estos recursos fueron utilizados “para cubrir presiones de gasto que se dieron” en Sedatu y “para que los programas de Vivienda Rural y Vivienda Digna a cargo de Fonhapo cumplieran con sus objetivos y metas”, sería correcto que el director general de Comunicación Social de dicha secretaría nos informara cuáles fueron las metas y objetivos que se cumplieron con el uso de la suma referida, equivalente a 8 millones de dólares.

Atentamente:

Jenaro Villamil Rodríguez