Denuncia un atropello de Aeroméxico

Señor director:

Aeroméxico sigue haciendo de las suyas. En su importante semanario se han denunciado las anomalías de esta aerolínea, mismas que, estoy seguro, no son resueltas por la soberbia del señor Andrés Conesa Labastida, director general de la compañía, y de todos los directivos de la empresa.

Los cobros indebidos son cotidianos. Recientemente me causaron un daño. Espero que derivado de mi caso la autoridad tome, de una vez por todas, medidas contra la arbitrariedad, abuso y, sin duda, el apoderamiento de bienes patrimoniales.

Compré boletos para viajar a Tijuana, Baja California, el de mi esposa y para dos de mis hijos; uno de ellos, por estar enfermo, no puede viajar y pretendí que en su lugar fuera otro de sus hermanos. Textualmente, el señor Eduardo Palma, del área de Club Premier, me dijo que por ningún motivo se podría realizar el cambio de pasajero. Me señaló que la aerolínea, desde el 1 de abril de 2018, no autorizaba ese movimiento, aun cubriendo la correspondiente cuota que en anteriores ocasiones me han cobrado.

Ahora, simplemente perdí el boleto, incluyendo los impuestos que Aeroméxico aún no paga. Si lo anteriormente expuesto no es un robo, un abuso de confianza, quiero que se me diga cómo se llama esa acción unilateral de la aerolínea.

Nunca entenderé a una empresa que, lejos de ayudar a sus clientes, los perjudica con la complacencia de las autoridades.

Acudí a la Procuraduría Federal del Consumidor y es inútil. Interponer un juicio penal o civil implica un gasto para lo cual no tengo recursos.

Aeroméxico no respeta ninguna de las leyes ni disposiciones que existen para ayudar al viajero.

Atentamente:

Fidel Castillo Fuentes