Inacipe otorga el Honoris Causa a Castresana y Sarre

Con amplias trayectorias dedicadas a la procuración de justicia, el jurista mexicano Miguel Sarre Íñiguez y el español Carlos Castresana Fernández fueron investidos con el doctorado Honoris Causa por el Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), cuyo titular, el doctor Gerardo Laveaga, los calificó como modelos para los jóvenes.

Los condecorados recibieron respectivamente un diploma y una ilustración elaborada en tinta aguada y acrílico sobre papel de algodón, creaciones del joven artista Jorge Florida Blanca, así como una medalla de plata ley .925.

La ceremonia tuvo lugar la mañana del jueves 26 en el Auditorio Alfonso Quiroz Cuarón del Inacipe –centro de Tlalpan–, presidida por el presidente de la Junta de Gobierno del instituto, Alberto Elías Beltrán, y con la presencia especial de Eduardo Abel Peñalosa Castro, rector de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Laveaga recordó una base clara de justicia partiendo del artículo 20 de la Constitución Política Mexicana: el esclarecimiento de los hechos, procurar que el culpable no quede impune y que los daños causados por el delito se reparen.

“En ese sentido llama la atención el perfil de los dos galardonados: Sarre ha dedicado su vida a la protección del inocente, y Castresana a que el culpable no quede impune, un defensor y un fiscal, ambos, paradigma de lo que debe ser uno y otro: críticos, valerosos, imaginativos, intransigentes, comprometidos hasta la médula con el Estado democrático de derecho, ambos han sido elogiados pero también vituperados.

“Sin embargo, un defensor de los derechos humanos y un fiscal que no despierten vivas antipatías, ¿resultaría confiable? Temo que no. El camino que ellos eligieron está lleno de satisfacciones pero también de frustraciones a granel, su tarea incomoda por naturaleza y esta incomodidad a menudo viene en desdén, rencor y hasta odio. ¿Pero qué sería de nuestro marco constitucional y jurídico sin hombres como Sarre y Castresana?”

Acorde a la información difundida por la Procuraduría General de la República, Sarre Íñiguez recibió el homenaje por el impulso a la defensa de los derechos humanos, así como por el esfuerzo realizado para modernizar el sistema de ejecución penal en México y su contribución por colocarlo a la vanguardia de las mejores prácticas internacionales. Su laudatio fue realizado por Ana Laura Delgadillo.

Y Castresana Fernández, tras dedicar el homenaje a sus tres hijos –“especialmente a los dos más pequeños, mexicanos”–, por su lucha como fiscal contra la corrupción a nivel global –impulsó jurídicamente y logró la detención en Londres del dictador chileno Augusto Pinochet por genocidio, terrorismo y tortura–, así como por el compromiso y la valentía para aplicar las leyes nacionales e internacionales apegadas a los derechos humanos. Su laudatio lo efectuó Armando Ponce, editor cultural de este semanario.

Para cerrar el acto, ambos abogados develaron sus retratos en el muro de Doctorados Honoris Causa, en el lobby del auditorio.