Gilberto Bosques y Genaro Vázquez, en bronce

En 2010 creó la estatua de Rockdrigo González. La semana pasada, inauguró la del diplomático y humanista Gilberto Bosques Saldívar en la Casa del Refugio Citlaltépetl CDMX. Ahora, el artista tapatío Alfredo López Casanova cincela ya la del líder social guerrerense Genaro Vázquez Rojas, bronce que alzará en la tierra natal del conocido guerrillero, San Luis Acatlán, el 10 de junio próximo. 

Curiosamente, los dos últimos personajes que el artista plástico Alfredo López Casanova (Guadalajara, 1968) ha cincelado en bronce a la cera perdida y de tamaño natural, parecieran muy lejanos entre sí y, no obstante, poseen varias afinidades, según manifiesta el escultor jalisciense a Proceso:

“Ambos lucharon por un mejor país: Gilberto Bosques Saldívar contra el dictador Porfirio Díaz, Genaro Vázquez contra una revolución traicionada y caduca que representaban Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría. Ambos tomaron las armas y fueron revolucionarios. Ambos fueron normalistas.”

Sobre Bosques (Chiautla de Tapia, Puebla, julio 20 de 1892-Ciudad de México, julio 4 de 1995), cónsul de nuestro país en Francia tanto en la Guerra Civil Española como en la Segunda Guerra Mundial cuando salvó la vida de unos 40 mil republicanos y judíos que huían del fascismo, ilustra:

“Don Gilberto representa nuestro mejor momento como país en política diplomática y humanitaria. Es un hombre con visión de estado impecable, al que los políticos sólo citan y tratan de colgarse porque sus sucesores inmediatos están manchados de sangre y corrupción, si bien el repudio popular los persigue. Mira, Peña Nieto no pudo develar una placa en homenaje a Gilberto Bosques en un espacio público de la ciudad portuaria de Marsella, Francia, porque hasta allá le llegó una multitud reclamando justicia y verdad por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.”

El jueves 19 de abril se develó la figura del diplomático realizada por López Casanova, autor de nueve bustos de escritores galardonados con el Premio Juan Rulfo de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (entre ellos Juan Gelman, Fernando del Paso, Juan García Ponce, Carlos Monsiváis y Sergio Pitol), con la muestra de 52 fotografías Solidaridad en tiempos difíciles: No fui yo, fue México en Casa del Refugio Citlaltépetl.

“Don Gilberto no está plenamente reivindicado en México, no existe para la historia oficial; no hay aún acera ni rotonda ninguna para él, aunque en Europa sea un héroe, es un gigante universal por todo lo que hizo. Hay una calle en Austria que lleva su nombre, una plaza en Marsella, un Premio Internacional de Derechos Humanos europeo, y aquí los políticos lo ignoran.” 

Una más de Echeverría

En los albores del año 2002, Consuelo Solís Morales señaló a este semanario que la muerte de su esposo, el líder sindical Genaro Vázquez Rojas (San Luis Acatlán, junio 10 de 1931-Morelia, febrero 2 de 1972), no se debió a un accidente carretero rumbo a la capital michoacana, sino “a la decisión puntual” del entonces presidente Luis Echeverría Álvarez.

“Todos saben que Genaro estaba vivo después del accidente –apuntó la viuda y entonces colaboradora del actual candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador–. Estaba noqueado y lo dejaron acostado pensando que lo iban a detener y a llevar al servicio médico. Pero llegó el Ejército y ahí lo liquidaron.”

46 años más tarde, el artista Alfredo López Casanova explica:

“La escultura surgió por iniciativa de miembros o exintegrantes de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), la organización fundada por Genaro Vázquez además de activistas quienes mantienen viva la memoria y la lucha del guerrillero en algunas regiones de Guerrero, donde nació.”

–¿Cuál ha sido su investigación en torno al personaje? 

–Cuando se me invitó, lo primero que hice fue hacer la búsqueda de cualquier material fotográfico sobre Genaro Vázquez. Sabía que el fotoperiodista guerrerense Armando Lenin Salgado había subido a la montaña de Guerrero por invitación del propio jefe guerrillero y que de aquellos días de convivencia, en el Campamento José María Morelos, surgieron las fotos que hoy conocemos sobre él y de su núcleo guerrillero. 

“También he estado en San Luis Acatlán, lugar de su nacimiento en la Costa Chica, región nahua mixteca y zona de influencia de la guerrilla de Genaro; he hablado con parientes y familiares suyos para tener presente al personaje, además de leer los documentos y comunicados de la guerrilla de aquella época y que me parecen dolorosamente actuales.”

López Casanova se refiere a “las exigencias y demandas del pueblo que Genaro denunció ante el gobierno federal en los sesenta; la falta de libertades democráticas, la lucha por la tierra y contra los latifundios, la explotación clandestina de los bosques y las minas, entre otras herencias de los gobiernos priistas y panistas posteriores”.

Su investigación básica le proporcionó al artista un pensamiento claro de cómo solucionar la obra escultórica:

“Desgraciadamente, Armando Lenin Salgado falleció el 14 de abril pasado en Cuernavaca y ya no lo alcancé a conocer, creo que le hubiera dado mucho gusto mi proyecto escultural que se instalará en San Luis Acatlán para celebrar su onomástico número 87, el 10 de junio próximo.”

Medirá un metro 70 centímetros, mostrándolo de pie, vigoroso. 

“Genaro era bajito de estatura. Quienes lo conocieron dicen que no rebasaba el metro 65. Su guerrilla en las montañas sur de Guerrero representa un recordatorio brutal de un México que hoy se cae a pedazos. Las guerrillas de Genaro, Lucio Cabañas y demás manifestaciones político militares, fueron una llamada de atención radical hacia un dolor del cuerpo social que no era atendido en los sesenta y setenta; este sufrimiento parece no tener cura e ir en fase terminal con tantos desaparecidos y asesinados, tanto saqueo y corrupción. Es un país que va en caída libre sin nada ni nadie que lo salve.

 “Sin embargo, la escultura del guerrillero exige mayor altura y debo resaltar, sin duda, las cualidades épicas y heroicas de un luchador como Genaro Vázquez, ese será el gran reto. Cincelar su valor y enorme valentía.”

En cuanto a la exposición de 52 fotografías Solidaridad en tiempos difíciles: No fui yo, se mantendrá hasta comienzos del verano; pero la estatua de Bosques Saldívar permanecerá Ad eternum en la Casa Refugio Citlaltépetl CDMX (Citlaltépetl 25, Colonia Hipódromo), “un buen lugar para don Gilberto”. Develaron su hija Laura Bosques Manjarrez, José Mariano Leyva (director del Fideicomiso del Centro Histórico), Eduardo Vázquez (secretario de Cultura capitalina), Cuauhtémoc Cárdenas Batel, Inti Muñoz, Alberto y Cristina Híjar, Martha Durán de Huerta y la curadora María Luisa Capella, quien dijo:

“Se trata de un merecido homenaje al político mexicano, una pequeña joya instalada en los oscuros rincones de nuestra historia.”

La escultura de Gilberto Bosques es de tamaño natural, con un metro 73 centímetros aproximadamente; pero su posición es relajada. Se basó en una foto fechada en 1963, cuando Bosques era embajador en Cuba (“la idea es interactuar con él sentado y sentir la cercanía con el personaje”). Días después de inaugurar la escultura del cantautor rupestre Rockdrigo González (1950-1985) en el Metro Balderas, en 2010 (Proceso, 1768), se reunieron él e Inti Muñoz, exdirector del Fideicomiso del Centro Histórico, concluye Kazanovita (como nombran al escultor algunos colegas):

“Charlamos sobre esculturas de personajes en bronce que sobran y las que faltan, concluyendo que había una gran deuda con Gilberto Bosques por el olvido deliberado de parte del gobierno federal, y en intuición mía, por su cercanía al Partido Comunista.”