Nuestros festivales en la Costa Azul

Los festivales de cine de México ya ocupan un lugar importante en el Festival de Cannes donde impulsan el séptimo arte nacional, sobre todo el creado por las nuevas generaciones.

A partir del 2005, el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) aporta a la Semana de la Crítica de este encuentro en la Riviera Francesa, fuera de competencia, cortometrajes de su selección oficial. 

En este año es la 56 Semana de la Crítica y la 15 edición del FICM van: Aguas tranquilas aguas profundas, de Miguel Labastida González, en donde el universo místico de la religión y el mundo de la psiquiatría se confunden en la realidad de Aurora tras intentar suicidarse; Lo que no se dice bajo el sol, de Eduardo Esquivel, que trata de la vida de Ana la cual cambia radicalmente luego de una separación a sus cuarenta años cuando cada vez le será más difícil seguir aparentando frente a su familia que todo está bien; Vuelve a mí, de Daniel Nájera Betancourt, narra cuando los hermanos Rosita y Josué llegan a Chihuahua, lugar en que la vida de ella cambia, y Tierra de brujas, mar de sirenas, de Delia Luna Couturier, ubicado en Xochimilco, espacio donde se mueven seres propios de leyendas e historias pasadas.

El Festival Internacional de Cine de Los Cabos llega con cuatro propuestas: 

Bayoneta, ficción de Kyzza Terrazas que producen Rafael Ley, María José Córdova, Gerardo Gatica, Stacy Perskie, Rodrigo S. González y Johanna Enäsuo, en torno a Miguel Bayoneta Galíndez, un boxeador mexicano retirado y autoexiliado en la lejana Finlandia, quien tendrá que probarse como un luchador una vez más para redimir su pasado. 

#Mickey, documental de Betzabé García (cuya ópera prima es Los reyes del pueblo que no existe) que producen Indira Cato (Llévate mis amores) y Mauro Mueller. Nacido en tierras de cárteles y reinas de carnaval, Mickey encontró en las redes sociales un medio para explorar su identidad de género y superar la profunda homofobia de su entorno. 

En Finding the Werewolf, de Rodrigo Iturralde Álvarez y Georgina González Rodríguez quien produce, Larry, un hombre con apariencia de hombre lobo que nunca ha sentido la necesidad de esconderse y ha luchado por empoderar a los que se sienten diferentes, ahora tiene que pasar inadvertido por las redadas antimigrantes de la era Trump.

Y Un disfraz para Nicolás, de Eduardo Rivero, que produce Miguel Ángel Uriegas y Jaime Romandía, Nicolás es un niño de 10 años con síndrome de down, quien para salvar a su primo utiliza como arma su colección de disfraces.

El Festival Internacional de Cine en Guadalajara participa con Cuando cierro los ojos, documental de Michelle Ibaven y Sergio Blanco. Se trata de Adela y Marcelino, los que comparten un aislamiento común entre un gran número de internos procesados sin intérprete de su idioma natal; también la ficción Ok, está bien, de Gabriela Ivette Sandoval, centrada en Mariano, un tipo gordo, egresado de la carrera de guión y quien ya casi a los 39 años vive con su mamá, aunque su universo se derrumba cundo un primo de 15 años, opuesto a él, llega a su casa.