Fox benefició a su familia con el erario, dice un excolaborador suyo

Señor director:

Le pediría publicar dos preguntas para el expresidente Vicente Fox Quesada.

Licenciado Vicente Fox: 

Primeramente, me presento para que sepas quién hace estas dos preguntas sencillas. Escribe Francisco González Durán de León, médico militar y desertor del Ejército en el sexenio del presidente Ernesto Zedillo, durante el conflicto armado zapatista de 1994.

También quiero informarte que confieso –avergonzado– haber votado por ti, haber asistido a tus mítines, discutir y defender tu candidatura ante muchas amistades, familiares y varios de mis queridos maestros que no simpatizaban contigo.

Muchas de tus promesas populistas me convencieron: “Sacar a las tepocatas y víboras prietas del PRI” (estas afirmaciones agresivas iniciaron la división del país y una guerra sucia en base a estas mentiras), mencionaste que harías crecer la economía en 7%, nos juraste que ibas a democratizar al país, a reformar el Estado y, sobre todo, a resolver el conflicto en Chiapas en 15 minutos, razón que en gran medida motivó mi deserción del Ejército. Sí te acuerdas, ¿verdad? 

Una vez libre de la justicia militar, trabajé en tu Seguro Popular en Mérida, Yucatán (municipio panista durante los años 2002-2003), durante más de ocho horas en el Hospital O’Horan por un sueldo de 200 pesos diarios, sin prestación alguna.

No me podrás decir que no te apoyé.

Mis dos sencillas preguntas son:

1. Cuando dirigías el país, el presidente George W. Bush asistió a tu rancho en San Cristóbal, Guanajuato, y no a la casa oficial que nos cuesta a los mexicanos (Los Pinos, la del toallagate). Sé que invertiste millones de pesos para este evento. ¿Quién pagó estos gastos de arreglos y mantenimiento de tu rancho o de tu casa particular? 

2. Como te comenté, fui parte del Ejército. El Hospital Militar, mediante el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), da atención a sus derechohabientes, soldados y a sus familias –a sus hijos, mientras sean menores de edad. Cuando nació tu nieto, hijo de tu hijo que a la sazón era mayor de edad, se atendió en el Hospital Militar en la sala de funcionarios. ¿Quién pagó sus gastos?

De tu respuesta sabré si mereces seguir con la pensión de la que gozas como expresidente, porque, por cierto, alguna vez dijiste que mantener a ancianos acabaría con la economía de nuestro país.

Quedo en espera de tu respuesta.

Atentamente:

Francisco González Durán de León