En plena campaña, grupos privados desafían: ni un paso atrás en la reforma educativa

Desde el año 2000, un núcleo de empresarios con influencia en el PAN y el PRI empezó a crear organizaciones para moldear las políticas públicas de educación desde “la sociedad civil”. En 2012 consiguieron que los candidatos presidenciales se comprometieran con su agenda y, de hecho, presumen que la iniciativa “10 por la educación” aportó 70% de los contenidos de la reforma educativa de Enrique Peña Nieto. Ahora quieren comprometer con sus “logros”, ya hechos ley, a los actuales aspirantes a la Presidencia, incluido Andrés Manuel López Obrador, con quien tiene pleito casado Claudio X. González, uno de los integrantes más notables de la iniciativa. 

En plena contienda electoral, a menos de 60 días de la elección federal del 1 de julio, la iniciativa “10 por la educación”, que se atribuye la autoría de más de 70% de los contenidos de la reforma educativa, advirtió a los candidatos presidenciales que la modificación de los artículos tercero y 72 constitucional “no puede echarse a la basura”.

Ahora, igual que en 2012, Mexicanos Primero, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), Suma por la Educación y otras organizaciones agrupadas en la iniciativa “10 por la educación” preparan el foro “10 preguntas por la educación”, en el que exigirán a los candidatos que, de “manera puntual” y pública, ofrezcan respuestas sobre el tema, especialmente de la reforma educativa, explica en entrevista David Calderón Martín del Campo, presidente ejecutivo de Mexicanos Primero.

De acuerdo con Calderón, para el ejercicio que se realizará el martes 8 cada organización puso sobre la mesa 10 temas de su interés, se elaboró un diagnóstico de cada uno, se obtuvieron indicadores, cifras, datos y todo lo necesario para pedir a los candidatos que definan abiertamente su agenda educativa, a fin de que estas organizaciones puedan tomar “sus decisiones”.

Con esas preguntas los candidatos no sólo presentarán sus propuestas para el sector, sino también pueden establecer su posición ante las modificaciones constitucionales realizadas en este sexenio. Leonardo García Camarena, presidente de la UNPF, comenta que “cualquiera de las respuestas puede aprobar o desaprobar la reforma educativa, según como se conteste”.

Después del ejercicio los organizadores pedirán que los aspirantes a la Presidencia suscriban una serie de compromisos. Así comenzaron a incidir en las políticas educativas en 2012.

“Estaremos esperando respuestas muy concretas y compromisos que después se traduzcan en acciones, cuando lleguen a la Presidencia. La idea es que con el candidato que quede electo nosotros buscaremos trabajar con su equipo de transición para, desde el primer minuto, trabajar en el plan sectorial de educación y en el Plan Nacional de Desarrollo”, señala Francisco Landeros, exdiputado federal por Acción Nacional y presidente de Suma por la Educación.

Al respecto, Calderón Martín del Campo insiste en que al plantear sus preguntas serán “implacables con todos los candidatos” y sobre todo buscarán que sean “precisos” al responder. Sin embargo, precisa acerca de López Obrador, el único aspirante que abiertamente se ha pronunciado contra la reforma:

“Cuando dice que va a cancelar la reforma, queremos que nos diga qué exactamente. Son 86 preceptos los que se modificaron en 2013. ¿Cuál quiere cambiar? Queremos señalar que no se pueden cambiar las leyes (la Ley General de Educación, del Servicio Profesional Docente y del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación). Lo que se puede es mandar una iniciativa al Congreso de la Unión y éste puede que la apruebe o no; incluso si la aprueba, necesita la mitad más uno de todos los congresos para que haya un cambio. No puedes tener como propuesta de campaña violar la ley, nadie puede.”

García Camarena, de la UNPF, abunda: “Hay un consenso de todas estas organizaciones en que la reforma educativa fue un gran esfuerzo de la sociedad mexicana, no solo de la organización civil. El tiempo invertido, los recursos, todos los esfuerzos… no es justo tirarlos al cesto de la basura, no es prudente. Hagámosle todas las correcciones pertinentes, pero no la desechemos. Perfeccionemos el renglón que se requiera, pero no la desechemos, porque sería un retroceso a ese esfuerzo que la sociedad hizo en conjunto en 2012”.

El 27 de abril, Mexicanos Primero empezó a transmitir un espot en el que cinco niños con características que recuerdan a los candidatos presidenciales piden a los electores “pensar bien” y “elegir al candidato que apoye a la transformación educativa”.

La irrupción de la iniciativa “10 por la educación” en la contienda electoral coincide con la “guerra sucia” de espots que ha denunciado el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, y con el cambio de estrategia de campaña de José Antonio Meade (PRI-PVEM-Panal) y Ricardo Anaya (PAN-PRD-MC) para atacar a su rival de Morena, quien hasta hoy encabeza las encuestas.

Los logros

Consultados por separado, David Calderón, Leonardo García y Francisco Landeros coinciden en que las organizaciones de la iniciativa “10 por la educación” están “abiertas” a escuchar las propuestas de los cinco aspirantes a la Presidencia y a trabajar con el que triunfe.

“Nunca vamos a apoyar a ningún candidato. Tenemos que ser apartidistas; nuestra causa es de largo plazo. Si un candidato tiene una propuesta que se acerca más a la nuestra, nos va a parecer muy bien, pero eso no nos va a deslumbrar”, dice Calderón Martín del Campo, e inmediatamente aclara:

“Pero no podemos ser omisos en decir qué no nos gusta; por ejemplo, que la estructura del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tenga una participación electoral y que haya una especie de respaldo a uno de los candidatos. Que Juan Díaz de la Torre (presidente del SNTE) respalde a Meade puede confundir a los maestros y hacerles pensar en otra época. Eso nos parece fatal, como también que los familiares de Elba Esther Gordillo estén organizando mítines. Hizo muchísimo daño esa persona. Eso no olvidamos; ni perdón ni olvido.”

El 4 de junio de 2012, “10 por la educación” convocó a los cuatro aspirantes a la Presidencia de entonces a responder 10 preguntas sobre el tema e hizo que firmaran compromisos. Después publicaron un desplegado para que la ciudadanía “conociera sus respuestas”.

Justamente fueron los temas de las preguntas y los compromisos asumidos en el foro los que se retomaron en el sexenio de Enrique Peña Nieto como espina dorsal de la reforma educativa.

La primera pregunta que se le hizo a los candidatos en 2012, que Calderón Martín del Campo reivindica como propuesta de Mexicanos Primero y en la que habrían coincidido las otras organizaciones, fue que si estaban dispuestos a establecer un sistema profesional nacional que no controlara el SNTE.

En 2013 dicha propuesta se plasmó en la Ley General del Servicio Profesional Docente, que establece la evaluación para el ingreso, la permanencia y la promoción de los profesores. Esa fue la principal causa de que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se volcara en las calles desde ese año y ahora amenaza con un paro indefinido de labores para el 15 de mayo.

A decir de Calderón, Mexicanos Primero formuló también la propuesta del Fondo Operativo de Nómina Educativo (FONE), con el que se regresó el control de pagos a la federación, y el Sistema de Tutorías para los docentes de nuevo ingreso.

A su vez, García Camarena reconoce que “al menos” 70% de las propuestas de la iniciativa “10 por la educación” se consideraron en la reforma educativa. Considera un triunfo de la UNPF que se abriera 20% de la currícula local de cada escuela para contrarrestar el “monopolio de los contenidos”. Por esa razón, dijo, “10 por la educación” tiene “mucha esperanza” en el ejercicio que realizará con los candidatos el martes 8.

Landeros reconoce como triunfo de Suma por la Educación la autonomía del INEE, estipulada en la Ley General del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. “Nos sentimos orgullosos de haber trabajado y haberla conseguido”, comenta.

Para el encuentro de este año, además de mantener los “logros de la reforma educativa”, Calderón adelanta que tratarán de impulsar la participación y responsabilidad de los padres de familia:

“Queremos que se modifique la legislación para que los consejos de participación dejen de ser burocráticos y se conviertan en auditorías ciudadanas de los recursos que reciben las escuelas y de los avances de política educativa, además que se incluya en la ley que hay responsabilidad de las familias y que entonces puede haber consecuencias para quien, por ejemplo, sea negligente en llevar a sus hijos a la escuela, no participe en las actividades o no responda a los llamados de los maestros.”

Las organizaciones se fortalecen

Lorenzo Gómez Morín Fuentes, subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública (SEP) durante el sexenio de Vicente Fox y ahora investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), contó a este semanario que a principios de 2000 –cuando llegó la “alternancia” partidista en la Presidencia– un conjunto de organizaciones “de la sociedad civil” se propusieron incidir en la política educativa nacional.

La primera en surgir fue Incidencia Civil por la Educación (ICE), después Suma por la Educación y finalmente Mexicanos Primero.

Además de su interés en materia educativa, estas organizaciones se caracterizan porque las dirigen personas con influencia en los sectores político y empresarial. Al frente del ICE estuvo Silvia Alonso Félix, actual directora general de Política Criminal y Vinculación en materia de Delitos Electorales de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEPADE).

En Suma por la Educación está el exdiputado federal panista Francisco Landeros; el presidente de Mexicanos Primero es el dueño de la cadena Cinépolis, Alejandro Ramírez, y antes lo fue Claudio X. González Guajardo, hijo de Claudio X. González Laporte, uno de los empresarios más influyentes del país, también presidente del consejo de administración de Kimberly Clark de México y del Consejo Mexicano de Negocios.

González Guajardo también se ha caracterizado por mantener un enfrentamiento directo con López Obrador. A finales de octubre de 2017 aludió a él cuando dijo que “México no necesita de un mesías o de iluminados”. El 27 de abril el candidato de Juntos Haremos Historia lo señaló de estar detrás del espot de Mexicanos Primero realizado con actores infantiles.

Por su parte, la UNPF está vinculada con la jerarquía católica y tiene simpatizantes en el PAN, entre ellos el expresidente Felipe Calderón, esposo de la candidata Margarita Zavala.

Morín Fuentes recordó que, tras un primer intento de participación de estas organizaciones en 2007, cuando entregaron un pliego petitorio para demandar transparencia en la aplicación de los recursos al entonces presidente Felipe Calderón–, consolidaron la “Iniciativa por la educación” en 2012, al conseguir que los candidatos se sentaran para interrogarlos y comprometerlos sobre sus propuestas.

Al respecto, Calderón Martín del Campo relata que después del encuentro de las preguntas, en 2012 la iniciativa desplegó “mucho trabajo en las comisiones de educación de la Cámara de Diputados y de Senadores”, además de “mucha insistencia de los medios”.

Esa etapa quedó plasmada en el documento “Logros XVII años 1988-2016”, elaborado por el Instituto de Fomento e Investigación Educativa (IFIE), encabezado por Marinela Servitje, hija del multimillonario fundador de Bimbo, Lorenzo Servitje, y también integrante de “10 por la educación”.

“Un grupo de organizaciones que representan a la sociedad civil se reunió con los presidentes de los partidos políticos, congresistas y senadores, para impactar en los temas centrales de la reforma educativa y las leyes secundarias”, dice el documento.

Entre otras, se mencionan las reuniones de los empresarios de la iniciativa con los priistas César Camacho y Adrián Gallardo (éste de la Fundación Colosio) y el panista Gustavo Madero. 

En el sexenio de Peña Nieto, los integrantes de “10 por la educación” también han ganado terreno legal, principalmente Mexicanos Primero.

En marzo de 2015, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió un fallo histórico, en el que reconoció el “interés legítimo” de esta organización para defender los derechos de terceros. A decir de Calderón Martín del Campo, brazo derecho de Claudio X. González, aquel fallo ha sido la base de Mexicanos Primero para litigar y “defender los derechos de los niños”.   

También el 13 de abril, Aprender Primero, brazo legal de Mexicanos Primero, ganó su tercer amparo indirecto contra supuestas violaciones al derecho a la educación de los niños de Oaxaca, cometida por la SEP y el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).

Al preguntarle a Francisco Landeros si el grupo de organizaciones se ha fortalecido, responde:

“Sí, en el sentido de que ahora tenemos más clara una agenda en común, hemos logrado una cohesión a la hora de construir agenda y de darle seguimiento. Somos sociedad civil, no un grupo de presión. Buscamos el diálogo, el debate con datos, con cifras, con estudios, y estamos abiertos a que nos convenzan, pero también a convencer.”