Washington exige subordinación migratoria;Peña Nieto se doblega

Un documento oficial revela que el jueves 17 y el viernes 18 se realizaron en Washington negociaciones para que México reciba y procese a los migrantes que buscan asilo en Estados Unidos. Todo ello a pesar de que el gobierno de Enrique Peña Nieto ha negado en todo momento la existencia de dichas conversaciones y de que el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, admitió que “todo está sobre la mesa” para llegar a un acuerdo sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

 

WASHINGTON.- El gobierno de Donald Trump negoció con el de Enrique Peña Nieto la posibilidad de transformar a México en un centro de detención migratorio y de proceso de asilo para inmigrantes no mexicanos, evidencian documentos oficiales.

El pasado jueves 17 y luego de que Proceso –entre otros medios de comunicación– diera a conocer las negociaciones celebradas en Washington, el gobierno mexicano negó de manera categórica haber aceptado discutir la propuesta de Trump para el país.

Según lo confirma uno de los documentos, cuya copia tiene este semanario, las negociaciones se llevaron a cabo el jueves 17 y el viernes 18 de mayo, e incluso el gobierno estadunidense las aprovechó para instruir a los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) mexicano sobre los reglamentos y procedimientos para instrumentar las leyes migratorias de Estados Unidos “en México”.

El pacto que pretende concretar el ­gobierno de Trump con el de Peña Nieto convertiría a México en una especie de centro de procesamiento de inmigrantes extranjeros, quienes antes de llegar a la frontera con Estados Unidos serían sometidos a un riguroso escrutinio por los agentes mexicanos a fin de determinar si cumplen con los requisitos para recibir asilo por razones políticas, humanitarias o de otro tipo.

En esas conversaciones, que se llevaron a cabo en el Salón del Tratado del Ronald Reagan Building, se abordó el documento titulado: Estados Unidos-México, tercer país seguro, reuniones técnicas y legales.

En los dos días de negociación, cuyo resultado mantiene oculto el gobierno mexicano, se analizaron nueve puntos; cinco el jueves 17 y cuatro el viernes 18 de mayo. La primera sesión se dedicó a revisar los aspectos técnicos del acuerdo al que el gobierno estadunidense bautizó como “tercer país seguro”.

El punto número 1, “Régimen de protección de Estados Unidos”, se dedicó a instruir a los agentes del INM sobre el “Proceso de identificación y procesamiento de personas que buscan protección”, que realiza la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) del Departamento de Seguridad Interior estadunidense.

El 2, “Proceso de identificación y procesamiento de personas en busca de protección por el Buró de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés)”, asimismo del gobierno estadunidense.

La copia del documento detalla de la siguiente manera los puntos e incisos abordados con los agentes y funcionarios de la Secretaría de Gobernación y demás integrantes de la delegación de México, que encabezó el embajador Gerónimo Gutiérrez en el encuentro con los representantes del Departamento de Seguridad Interior:

1: Régimen de protección de Estados Unidos.

-Proceso de entrevista sobre miedo creíble y procesamiento del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, por sus siglas en inglés).

-Calendario maestro de jueces de inmigración y audiencias meritorias.

-Acceso a estatus de residencia permanente y beneficios sociales para asilados.

2: Régimen de protección mexicano

-Proceso de identificación de personas que buscan asilo en el INM.

-Proceso de entrevista a refugiados por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).

-Acceso al estatus de residencia permanente y de beneficios sociales para refugiados.

3: Aplicación práctica para Tercer País Seguro (STCA, por sus siglas en inglés)

-Proceso de identificación de CBP para extranjeros sujetos al STCA.

-Escrutinio límite del USCIS y STCA.

-Remoción de extranjeros por parte de ICE y sujetos al STCA.

-Entrevista sobre miedo creíble (si es necesaria) por parre del USCIS.

4: Asuntos técnicos de seguimiento

-Intercambio de información: leyes, políticas, procedimientos, estadísticas y formas de Estados Unidos.

-Leyes, políticas, procedimientos y formas de México.

-Sitios de visita/observaciones: centros de ICE, CBP y USCIS.

-Centros del INM y Comar. Metas.

5: Papel del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (UNHCR, por sus siglas en inglés)

-Evaluación y recomendaciones.

-Evaluación y monitoreo.

Conversaciones bajo presión

En la segunda jornada, “Política y reuniones legales”, las delegaciones mexicana y estadunidense analizaron los puntos siguientes:

1: Ratificación y requerimientos

-Órdenes ejecutivas contra ratificaciones del Senado.

2: Requisitos estatutarios

-Evaluación: los extranjeros regresados a México no deben ser sujetos a tortura ni persecución judicial. Acceso a un total y justo procedimiento de asilo en México.

-Recomendaciones y requerimientos.

-Monitoreo y evaluación: periodo de tiempo.

-Evaluación mexicana y certificación del sistema de protección de Estados Unidos.

3: Requerimientos de entrada y fuerza

-Cambios a las regulaciones y políticas internas.

4: Propuesta de formato y acuerdo.

Fuentes del gobierno federal que han proporcionado detalles de esta negociación desde la Ciudad de México se sienten indignadas por lo que negoció el gobierno de Peña Nieto a escondidas y bajo la tutela del canciller Luis Videgaray.

“La orden es aceptar el papel de ‘tercer país’, siempre y cuando el gobierno de Estados Unidos acepte condiciones como la de no imponer este 1 de junio los aranceles a nuestras exportaciones de acero y aluminio y que sea flexible en la negociación de algunos capítulos del TLCAN, como es el caso de las reglas de origen para los automóviles”, indica un funcionario mexicano que solicitó no publicar su nombre ni su puesto por temor a represalias.

El resultado de las conclusiones, según la decisión que tome el gobierno de Peña Nieto, podría colocar a México como el país donde los inmigrantes no mexicanos deberán solicitar asilo primero, antes de llegar a la frontera de Estados Unidos.

“Es una vergüenza el simple hecho de sentarnos a negociar esa exigencia del presidente Trump. Nuestro país se convertirá en una especie de filtro migratorio de Estados Unidos y en un centro de detención de inmigrantes; porque los que buscan asilo en ese país se quedarán en México hasta que les definan su caso”, insiste el funcionario en entrevista telefónica.

Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump no ha dejado de presionar al gobierno de Peña Nieto, aunque de manera indirecta, para que actúe como su servicio de inmigración: detenga a inmigrantes de otros países, los deporte a sus naciones de origen e incluso limite el movimiento de los mexicanos en México.

Por medio de un programa de software instalado en el INM, al amparo de los compromisos de la Iniciativa Mérida, los agentes migratorios mexicanos pasan al gobierno de Estados Unidos –sin saberlo siquiera– datos biométricos de inmigrantes indocumentados latinoamericanos y de otras nacionalidades, así como el de ciudadanos mexicanos (Proceso 2166).

El miércoles 16 el diario digital estadunidense Político publicó un despacho en el que da cuenta de que el Acuerdo del Tercer País Seguro (STCA) “es una prioridad” para el gobierno de Trump.

De acuerdo con la fuente del gobierno mexicano, la aceptación de la exigencia de Trump a cambio de las condiciones mencionadas se basó en una recomendación del secretario Luis Videgaray, quien ha fracasado, pese a su insistencia, en lograr una reunión entre los presidentes de los dos países mediante los oficios de su amigo Jared Kushner, yerno del mandatario estadunidense.

El jueves 17, en el programa de noticias matinales de Carlos Loret de Mola en Televisa, Videgaray rechazó que se estuviera negociando el acuerdo del STCA, no obstante su énfasis de que en las conversaciones con Estados Unidos “todo estaba sobre la mesa”.

Al día siguiente el embajador Gutiérrez fue categórico al asegurar “que no” se estaba negociando con el gobierno de Trump el STCA, durante una entrevista con Carmen Aristegui en su programa de noticias por internet. En su afán de ocultar la verdad sobre el STCA, el diplomático admitió que en ese momento se encontraban en Washington funcionarios de Gobernación para abordar asuntos de migración y asilo con sus contrapartes del Departamento de Seguridad Interior.