Los mejores candidatos pueden perder por tener “la marca equivocada”

En entrevista con Proceso, el presidente de la Coparmex, Gustavo Adolfo de Hoyos, se muestra extremadamente cauto cuando se le pide su opinión sobre los atributos o defectos de un candidato presidencial en particular, aun tratándose de José Antonio Meade, cuya campaña sigue sin despegar, y de Andrés Manuel López Obrador, aborrecido de manera manifiesta por las cúpulas empresariales. De Hoyos prefiere hacer un llamado a los candidatos a la tolerancia, a la inclusión, y sentencia: “Lo que vamos a ver en esta elección es que los mejores candidatos pierdan por tener la marca equivocada”.

La pregunta fue clara:

“Hay la percepción en muchos sectores de que, como se dice en la jerga boxística, José Antonio Meade es, libra por libra, el candidato mejor preparado y el que podría armar un equipo de gobierno más sólido, con la mayor experiencia. Pero es abrumadora la mayoría que habla de sus nulas posibilidades de ganar, por la simple razón de que es el candidato del PRI y la gente, definitivamente, ya no quiere saber más del partido que es la gran losa que carga el candidato. ¿Usted qué posibilidades reales le ve?”

Gustavo Adolfo de Hoyos Walther, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y uno de los empresarios más activos y críticos del actual proceso electoral, responde: “No puedo pronunciarme sin desprenderme de mi calidad de presidente de una organización apartidista y hacer juicios de valor sobre el desempeño de uno u otro candidato”.

Y aun cuando no responde de manera directa, elípticamente es contundente: “El desempeño de los partidos marca el destino de sus candidatos, sea para la Presidencia, una gubernatura o cualquier otro cargo de elección popular. Eso es normal en una democracia”.

Amplía su razonamiento:

“Lo que vamos a ver en esta elección –y lo digo de manera plural, porque así no hago individualizaciones– es que los mejores candidatos pierdan por tener la marca equivocada. 

“El sistema de partidos se construye bajo la premisa de que los ciudadanos, cada tres o cada seis años, tienen la opción de castigar a las formaciones políticas que han incumplido con la sociedad; así está construido en sus fundamentos el sistema de partidos.

“Entonces, los partidos que incumplen hacen que sus candidatos, en el futuro, paguen la factura. Y yo creo que ese hecho –que, repito, es consustancial de la democracia– va a tener carta de naturalización en esta elección.”

La violencia, preocupante  

Dirigente del mayor y más antiguo sindicato patronal del país –fundado en septiembre de 1929, cuenta con cerca de 40 mil empresas socias, que son responsables de más de 30% del PIB del país y de casi 5 millones de empleos formales–, de Hoyos no se anda con miramientos:

“Estamos tranquilos en la parte de la organización de los comicios; le tenemos mucha confianza al INE (Instituto Nacional Electoral), por mucho que podamos criticarle algunas cosas, pero confiamos en su capacidad para organizar correctamente las elecciones. Podemos estar tranquilos los mexicanos de que habrá un proceso apegado a la ley.

“Lo que sí nos tiene muy preocupados es el clima de violencia en el país, que afecta todas las áreas del quehacer de los ciudadanos; afecta a las empresas, su producción, a los transportistas. Estamos viendo cómo algunas empresas incluso están cerrando operaciones en ciertos lugares ante la evidencia de corrupción y violencia. Ha pasado en Tamaulipas, ha pasado, ustedes dieron cuenta de ello, en Guerrero, no hace mucho.

“Entonces, no podemos pensar que en un país donde la violencia ha tomado carta de naturalización, la parte electoral pudiera sustraerse de esta realidad.”

–No se había visto una experiencia así, ese recrudecimiento de la violencia en pleno proceso de campañas electorales –se le comenta al empresario de 52 años.

–No se había visto un México tan violento en ningún sentido. Y las elecciones son reflejo de la realidad del país. Es claro que la estrategia de seguridad de este gobierno es una estrategia fallida; de eso no cabe ninguna duda. Los datos oficiales así lo acreditan.

–¿A qué atribuye la enorme ventaja que, pese a sus contradicciones, lleva Andrés Manuel López Obrador en las encuestas?

–La ventaja en las encuestas no es sinónimo ni garantía de triunfo. Lo que sí indica es que, definitivamente, hay un gran hartazgo en el país por fenómenos recurrentes y crecientes, en grado superlativo, de corrupción, de impunidad y de inseguridad. En materia de estado de derecho, este gobierno nos ha quedado a deber como nunca antes en la historia.

“Este hartazgo ciertamente está generando que muchos ciudadanos se encuentren, primero, resentidos con la democracia en abstracto. Hoy México tiene de los lugares más bajos de conformidad de los ciudadanos, ya no digo con un partido, (sino) con la democracia como forma de gobierno, y particularmente que haya un rechazo, en principio, al partido que hoy en día está ejerciendo el poder, y en consecuencia también un rechazo a aquellos que representan la continuidad de un determinado modelo.

“Esto podría estar influyendo definitivamente en la forma en que los ciudadanos están determinando hasta ahorita el sentido de su voto.”

El voto diferenciado

De Hoyos Walther, también presidente del Patronato de la Universidad Autónoma de Baja California, donde estudió derecho; director general en De Hoyos y Avilés y vicepresidente en Logistic Trade, tampoco quiere comprometerse a responder abiertamente a las críticas que se le hacen a López Obrador por pretender tener una mayoría en el Congreso y con ello regresar al viejo presidencialismo en el que el Poder Legislativo se subordina al Ejecutivo.

Sin embargo, aunque con rodeos, responde:

“Creo que, en libertad, cada ciudadano debe valorar a fondo cada una de las opciones de voto que va a ejercer el 1 de julio, más allá de este hartazgo, que tiene razones sobradas para sentirse. Nos parece que debe evaluar puntualmente lo que significa cada candidato, las propuestas, la trayectoria, y con base en eso tomar por sí mismo, sin que nadie le acompañe, una decisión de a quién quiere entregarle su confianza.”

Y en obvia alusión a López Obrador, pero sin nombrarlo, señala: “Esas actitudes maniqueas, que es todo no o todo sí, deberían desaparecer ya de la cultura político-mexicana, y particularmente de la cultura parlamentaria”. Explica: “Una de las dinámicas que son consustanciales al ejercicio parlamentario tiene que ser la capacidad para coincidir en un tema y disentir en otro, y seguir construyendo hacia adelante. Estas posturas que han mostrado algunas bancadas, de sistemáticamente votar por el no, independientemente de la virtud que pueda tener una propuesta, pues acreditan que hay una falta de madurez política en ejercer un derecho de representación que no debe ser utilizado solamente como aliciente electoral, sino que tienen que atender a la función propia que le corresponde a quienes son senadores o diputados”.

–¿Eso enciende las luces de alarma en el empresariado?

–Nosotros desearíamos, y no voy a particularizar en un candidato, que el resultado electoral permita que haya una convivencia balanceada de las distintas formaciones políticas en los distintos espacios de representación que están en juego. Nos encantaría ver un Congreso donde hay una buena representación de las principales fuerzas políticas que genere equilibrios, que propicie la creación de acuerdos de ocasión; eso nos parece que es parte también de la democracia. Y por eso el llamado que estamos haciendo a los ciudadanos es para que piensen su voto uno por uno, de manera diferenciada.

“Es decir, hay entidades donde los ciudadanos votarán desde regidor, desde cabildo, hasta presidente de la República. De eso se trata, que no se vote ni de manera agresiva, ni en cascada, sin reflexionar sobre cada opción de voto. Porque en alguna formación política puede haber la mejor propuesta para alcalde, que no necesariamente la tiene para gobernador o para diputado federal, o senador, o bien para el caso de presidente de la República.

“Respetamos evidentemente el resultado, tal como lo emiten los ciudadanos, pero lo que nos parece que más le ayudaría al país, independientemente quién gane la Presidencia, es tener un órgano legislativo balanceado que sea representativo de todas las formaciones políticas.”

Por un diálogo de altura

Se le comenta al entrevistado que las organizaciones empresariales, sobre todo las cúpulas, han perdido la beligerancia frente al gobierno y a otros actores políticos que tenían hace un par de décadas o un poco más.

Su respuesta, suave:

“Hoy en día las instituciones son distintas. Las reglas son también distintas. Los actores están colocados en una realidad también distinta. También tenemos la función como sindicato patronal, que es la Coparmex, de defender a nuestros agremiados. De tal manera que, si en el pasado, en el presente o en el futuro hay cualquier afectación que nos parezca injusta por dichos o hechos en contra de un empresario, y encontramos que no hay elementos, vamos a salir evidentemente a cuestionar a quien lo diga, sea un candidato presidencial, sea un gobernador, o sea un candidato de cualquier otro tipo.

“Entonces, el llamado que hemos hecho es para que se privilegie el diálogo de altura, que se condensen opiniones, que la diversidad no sea un factor de crítica, y con esto podamos ampliar la calidad del diálogo.”

–Pareció muy tibia la reacción que tuvieron cuando AMLO dijo que había empresas que estaban obligando a sus trabajadores, bajo la amenaza de quitarles su empleo, a votar por Ricardo Anaya. Peor, después de aquel calificativo de “minoría rapaz” para algunos grandes empresarios.

–Déjeme insistir en lo que dijimos: Son absolutamente falsas las aseveraciones que el día de ayer (miércoles 23) hizo el licenciado López Obrador, en las cuales imputa a los accionistas de uno de los grupos empresariales mexicanos más destacados –el grupo Coppel– de estar amenazando, porque esa fue la palabra exacta que se utilizó, a sus trabajadores, y previniéndoles con perder su empleo –así se señaló– en caso de que votaran por una opción determinada.

“Nosotros rechazamos categóricamente estas aseveraciones. Y aun cuando el licenciado López Obrador señaló que no le constaba, el solo hecho de que se presuma que una empresa de esas características esté incurriendo en una conducta que podría ser ilegal, pues mancha el buen nombre de una empresa y de sus accionistas. 

“De tal manera que nosotros rechazamos que, basados en rumores, en el mejor de los casos en alguna carta que alguien le haya entregado como se dijo, eso puede tener el alcance de hacer imputaciones, así se deje en tela de duda su veracidad a una empresa.

“Nos parece que a quien aspire a ser presidente de la República le asiste una gran responsabilidad de conducirse con verdad en sus acciones, sus expresiones públicas, y por eso rechazamos categóricamente estas expresiones.

“Así lo planteamos ayer en la tarde, mediante una publicación que hicimos en redes sociales, y pensamos que ese tipo de expresiones no deben de tener lugar en una campaña electoral.”

–¿Es suficiente con un comentario en redes, en vez de una exigencia de pruebas o eventuales acciones legales?

–Bueno, lo hemos hecho cuando esas expresiones han llegado a niveles todavía de mayor relevancia, como ocurrió hace unas dos o tres semanas; incluso publicamos una inserción sin precedentes en la historia de este país, donde, en más de 100 medios de comunicación, en cuatro páginas, cerca de 200 organizaciones rechazamos las imputaciones que se habían hecho a otras empresas.

“El llamado que hacemos a este candidato, y a todos, es un llamado a la tolerancia, a la inclusión, al derecho a disentir, desde luego al respeto a la libertad de expresión. Y no desperdiciar el tiempo embistiendo a molinos de paja. Nos parece que los candidatos tienen que enfocarse en obtener la confianza de los ciudadanos, en obtener su voto, y no distraerse en este tipo de guerritas, que nada le generan y, en cambio, sí pueden provocar polarización y encono.

Finalmente, el presidente de Coparmex niega categóricamente que el empresariado en su conjunto o sectores de él estén influyendo “de manera ilegal en el sentido del voto en favor de algún candidato; quien afirme lo contrario –acota– no está diciendo la verdad”.

Y remata: 

“A todos los candidatos les reconocemos sus ideas virtuosas; les hemos señalado las que nos parecen erróneas, y les pedimos promover una amplia participación. No tenemos ningún partido preferido, no tenemos ningún partido vetado, no tenemos ningún romance arreglado con algún partido o candidato, ni tampoco tenemos ningún pleito casado; de tal manera que vamos a ser respetuosos de la legislación electoral.”