Manrico Montero (1973-2018)

El pasado lunes 21 falleció en la Ciudad de México el músico e investigador Manrico Montero Calzadiaz, quien luego de ser uno de los nombres más importantes en la música electrónica nacional se dedicó enteramente al estudio de la bioacústica, es decir, las señales acústicas de las especies animales, primero en el sur de México y posteriormente en Paraguay y Bolivia.

Nacido el 10 de junio de 1973, Manrico Montero comenzó en la música electrónica subterránea mexicana en la década de los 90 y fue considerado como uno de los mejores exponentes del drum & bass, tipo de música electrónica caracterizada por los ritmos de baterías enérgicas e intensas líneas de bajo, además de dedicarse al arte sonoro y la música experimental, lo que lo llevó a ser reconocido internacionalmente.

Fundó el sello discográfico digital Mandorla en el 2006, en el que dio cabida a más de 50 artistas sonoros en casi 30 producciones, y dos años más tarde el ensamble de experimentación musical La Orquesta Silenciosa, con músicos como Alexander Bruck y Maria Lipkau.

Su formación académica abarca diversas ramas como la lingüística y la semiótica, aunque también era artista visual y fotógrafo. Su interés por la comunicación lo llevó a adentrarse en la biosemiótica y la bioacústica, estudiando a fondo el comportamiento de aves e insectos y sus medios de comunicación, dependiendo el medio ambiente en el que se encuentren.

Su viaje combinando la ornitología y la acústica comenzó en el 2009 en Campeche, Yucatán y Quintana Roo, aunque también realizó investigaciones en Baja California y continuó unos años después en Sudamérica.

En una entrevista concedida en 2015 a Sonido Martínez de la radio del Centro de Cultura Digital, comentó al respecto:

“Paraguay se convirtió en mi primera patria histórica en acogerme en Sudamérica, ahí comenzó mi proceso en bioacústica. Empecé a trabajar al margen de las aves, documentando y generando mis primeras piezas sobre cigarras, cicádidos del Chaco seco y del Chaco húmedo. Ya tenía ese imaginario de trabajar en Sudamérica. Bolivia y Paraguay eran sin duda esos lugares que tenía como de una proyección de corto, mediano y largo plazo de dónde quería estar en la vida, y se convirtieron en mis otras patrias.”

Su último proyecto se tituló Semiosis, que al parecer quedó inconcluso pues no existen datos de que haya sido realizado en su totalidad, pues incluía un documental y la publicación de un libro en los que quedaría registrada su investigación completa.

Lo que puede escucharse de Semiosis consiste de una serie de grabaciones de audio de diferentes especies de aves, mamíferos e insectos además de paisajes sonoros registrados en la selva amazónica, los bosques interandinos, la selva boliviana y la selva yucateca, entre otros.

La evolución de su trabajo es muy interesante y su fallecimiento se resintió gravemente en la comunidad musical subterránea de México y otras partes del mundo, en la que Manrico Montero es un personaje muy respetado.