Pide la intervención del titular de la PGJCDMX ante un caso de inaplicación de justicia

Señor director:

Le solicito que de ser posible publique la siguiente carta de denuncia y de alerta a los ciudadanos sobre un fraude cometido en mi contra en una transacción relacionada con la venta de un auto de mi propiedad, y también sobre la indignante negligencia del personal de la agencia investigadora BJ3 (avenida Obrero Mundial número 473) para tomar cartas en el asunto, aun cuando les he proporcionado todos los elementos que necesitan para que puedan aprehender a los defraudadores y yo pueda recuperar mi vehículo.

Siendo aproximadamente las 13:00 horas del domingo 18 de febrero del presente año, anuncié en la página electrónica de Segunda Mano mi automóvil Chevrolet, submarca Optra MEJ8114, sedán, color carbón flash metálico, motor hecho en Corea, modelo 2009, con No. de serie KL1JM52Z49K106011.

Ese mismo día, como a las 17:00 horas, recibí una llamada del número 55 7798 0213 de quien dijo llamarse “Juan Carlos”; esta persona me preguntó cuál era el último precio y le contesté que pedía $64,500.00. Él comentó que el vehículo­ era para su esposa y que posteriormente se pondría en contacto conmigo.

Aproximadamente media hora después recibí una llamada del número 55 6421 8375 de quien dijo llamarse “Claudia Alvarado Rodríguez”, la persona que se interesaba en hacer la compra de mi auto. Ambos acordamos una cita para el lunes 19 en Plaza Delta a las 14:00 horas. Ya estando ahí, ambos nos dirigimos al restaurante Casa Toño, ingresé mi vehículo al estacionamiento del lugar y pasamos a la parte alta para tomar algo y revisar los documentos.

Una vez que llegamos a un acuerdo, procedí a hacer el contrato de compraventa con la señora “Alvarado Rodríguez”. Por su parte, el señor “Juan Carlos”, con quien sólo establecí contacto telefónico, aseguró haber hecho un depósito por $64,500.00 mediante un cheque de Santander Serfin a mi banco, BBVA Bancomer. A través de la aplicación Bancomer Móvil me llegó la notificación de que había sido depositado ese monto, y también una foto de la ficha de depósito por medio de Whatsapp. 

Enseguida elaboré la Carta Responsiva y le entregué los documentos originales del vehículo a la señora “Alvarado Rodríguez”, junto con la unidad misma.

Al día siguiente, miércoles 21, cuando acudí al banco a fin de retirar dinero para los pasajes de mis hijas, el depósito ya no estaba en mi cuenta. En ese momento le marqué al señor “Juan Carlos” para comentarle lo sucedido y me dijo que mi pago estaba retenido porque su “licenciado” le dijo que yo tenía que hacer un depósito de $3,100.00 para poder retirar el dinero. Es entonces cuando me percaté de que me habían hecho fraude.

El jueves 22 me trasladé a la agencia investigadora BJ3, ubicada en Obrero Mundial 473, para levantar una denuncia por fraude en contra de “Claudia Alvarado Rodríguez” y quienes resulten responsables (carpeta de investigación es CI-FBJ/BJ3/UI-3 S/D/01131/02-2018). Ahí me citaron para el 28 de febrero. Acudí en tiempo y forma pero la MP de turno me dijo que apenas le habían pasado mi carpeta y no tenían sistema, por lo cual me iba a citar para otro día. 

Posteriormente me comuniqué al área de Comunicación Social de la Procuraduría General de Justicia de la CDMX. Muy amablemente me atendió el C. Julio Ramírez, a quien le expliqué mi situación. A su vez, este servidor público me canalizó con la licenciada Marisol Pérez Jiménez, de BJ2, quien me dio cita para el viernes 9 de marzo a las 11:00 de la mañana. Asistí también en tiempo y forma, y de igual manera le expliqué mi caso; entonces me citó para el 21 de marzo a las 11:00 de la mañana. Asistí otra vez en tiempo y forma, pero ahora me atendió el licenciado Alfonso Toscano, quien me entrevistó sobre mi caso y, otra vez, se me dio cita para el 30 de abril a las 11:00 horas. Volví a asistir en tiempo y forma, pero, la verdad, voy de cita en cita y no veo ningún avance en mi caso, aun cuando considero que hay elementos suficientes para que la investigación en efecto se realice, se aprehenda a los responsables y yo pueda recuperar mi vehículo.

Por lo anterior, hago un llamado al titular de la Procuraduría General de Justicia de la CDMX, licenciado Edmundo Porfirio Garrido Osorio, para que dé indicaciones a sus subalternos a fin de que, como “servidores públicos” que son, se apliquen con ahínco, respeto y compromiso en mi caso, como deberían hacerlo con toda una ciudadanía que los repudia por su eterno burocratismo, falta de compromiso y prepotencia.

También advierto que estoy considerando muy seriamente la posibilidad de llevar mi caso a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal ante lo que se perfila ya como una negativa de instancias oficiales y servidores públicos a investigar y aplicar justicia.

Atentamente

Alfonso Pacheco Aparicio