Reflexiones de un lector sobre los candidatos presidenciales

Señor director:

Quiero decidir mi voto para el 1 de julio próximo. Pero me asaltan dudas. De Meade, comienzo por dudar si es vecino de este país. ¿Por qué se le tiene que llamar Mid? En español se pronuncian todas las letras, exceptuando la h. Mi apellido es Huanosta, en estancias académicas en Reino Unido fui “Jiunost”, pero siempre de regreso a México sigo siendo Huanosta. El señor Meade (no Mid) alardea de su honestidad. Pero me gustaría que aclarara dónde estaba su “honestidad” cuando, siendo miembro del equipo que manejó y aprobó el asunto del Fobaproa no dijo esta boca es mía para no avalar el asalto al país que aquello representó. ¿Eso haría un hombre honesto? ¿Dónde estaba su “honestidad” cuando aceptó y cobijó (o quizá aprobó) la famosa estafa maestra? ¿No se maltrató su “honestidad” al aceptar ser postulado candidato por un partido que apesta, que destila corrupción? ¿Se sentirá a gusto su “honestidad” manteniendo estrechos lazos con gente como Peña Nieto, quien concretó la entrega del país a intereses ajenos a los mexicanos? ¿O él contribuyó al plan? Así puedo continuar con dudas con respecto a este candidato, quien, además, promete las perlas de la virgen. ¿Podrá ser de veras? ¿Con esas credenciales, cómo creerle?

De Anaya no hay por dónde, si lo han calificado de simulador, de mentiroso, de farsante, tramposo y otros adjetivos, además de no conocer el significado de ética y ser un “asaltante” del poder (así lo aprecian sus correligionarios) y si, como vimos, al debate sólo fue a exhibir su carácter de adolescente; retador, agresivo y, además, burlón. De pilón, sin experiencia administrativa ni política de gran calado. ¿Cómo decidirse por él? 

De López Obrador, definitivamente los debates no son su fuerte, ni, al parecer, nada que se relacione con habilidad intelectual. Sabemos de su honestidad y que a su candidatura y posible equipo de trabajo se están integrando personajes con talento y capacidad para conducir el país. Muy bien.

De Rodríguez Calderón ni siquiera vale el espacio de unas letras. Ojalá tome la sensata decisión de Margarita Zavala y vaya a intentar explicarle su fracaso a sus paisanos. Si tiene cara.

Así, si por Meade no votarán sus correligionarios simplemente porque no los tiene y por Anaya seguramente tampoco votarán muchos de los miembros de su partido ya que, para muchos, él no es un representante digno, entonces solamente queda la posibilidad de que la llamada alianza Juntos Haremos Historia sea capaz de concretar un equipo que saque del poder a esa enquistada delincuencia organizada formada por los políticos entreguistas y corruptos que hemos sufrido por tantos años. 

De modo que daré mi voto a la alianza de Morena-PT-PES. Y que el osito Bimbo nos libre de no tener que lidiar con un mega fraude por parte de la empoderada mafia que nos gobierna.

Atentamente

Alfonso Huanosta Tera