Yunes deja impunes a exduartistas y sólo persigue a Karime

El gobierno de Miguel Ángel Yunes en Veracruz utilizó la localización de la esposa de Javier Duarte, Karime Macías, a fin de apuntalar la campaña de su hijo Miguel Yunes Márquez para sucederlo. No obstante, varios colaboradores de Javier Duarte, señalados de participar en sus desvíos millonarios de recursos públicos, no han sido perseguidos o al menos investigados. Recientemente el candidato de Juntos Haremos Historia, Cuitláhuac García, dio algunos nombres y destacó que deben su impunidad a que se cambiaron al bando del gobernador y su vástago. Pero a García le faltó mencionar a otros, al parecer intocables para la justicia en la actual administración del estado.

XALAPA, VER.- Mientras que Miguel Ángel Yunes Linares y la Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz emprendieron una cacería ministerial y mediática en contra de Karime Macías, esposa del exgobernador priista Javier Duarte, la administración del mandatario panista-perredista deja impunes a excolaboradores del primer círculo de Duarte e incluso ya reclutó a algunos de ellos en la coalición Por Veracruz al Frente.

En una reunión con integrantes del Consejo Coordinador Empresarial en el hotel Misión Xalapa, el candidato a gobernador por la coalición Juntos Haremos Historia, Cuitláhuac García Jiménez, dio nombres de quienes dejaron el duartismo para engrosar el yunismo: 

“La familia García Guzmán”, dijo el morenista, y explicó que quien fuera contralor de Duarte, Ricardo García Guzmán, negoció con Yunes Linares la postulación de sus dos hijos a cargos de elección popular. También mencionó a Rodrigo García Escalante, dipu­tado del PVEM que ahora busca volver al Congreso por el PAN, y su hermano Ricardo, quien fue alcalde de Pánuco bajo las siglas del PRI pero ahora busca la diputación federal, también por el blanquiazul.

García Jiménez incluyó entre los “intocables” a “la familia Tronco”, en referencia a que Renato Tronco Gómez, quien fue alcalde de Las Choapas y diputado local de la coalición PRI-PVEM en el sexenio de Duarte, busca la curul federal por Veracruz al Frente, mientras su hermano Miguel quiere ser legislador local por el distrito de Coatzacoalcos, y la nuera de Renato, Maricela Uribe de Tronco, es candidata a diputada federal por el distrito de Minatitlán.

“Son negociaciones políticas hechas en el sur de la entidad con total impunidad”, expresó el aspirante a gobernador de Juntos Haremos Historia ante los empresarios.

Frentistas conversos

Pero Cuitláhuac García se quedó corto. Hay otros expriistas, muy cercanos a Duarte, que participaron de sus millonarios desvíos de recursos –por los cuales la Auditoría Superior de la Federación exige el resarcimiento de 33 mil millones de pesos– y actualmente trabajan coordinados con el gobierno de Yunes Linares o apoyan a su candidato a gobernador: Miguel Yunes Márquez.

Por ejemplo, Vicente Benítez González, quien fue secretario particular de Duarte, tesorero de Veracruz, oficial mayor de la Secretaría de Educación y secretario de Desarrollo Social, actualmente diputado local del Panal con apoyo del exgobernador, fue incluido en las denuncias de la ASF de 2011 y 2012 por participar en la “simulación de reintegrar recursos a la federación”, pues él mismo rubricaba los cheques para vaciar las cuentas (Proceso 2112).

No obstante, Benítez González sigue impune, pues promueve con ediles y regidores del Panal el “voto efectivo” a favor de Yunes Márquez, aunque en la elección federal promueve al priista José Antonio Meade.

Otro exsecretario particular de Duarte, Juan Manuel del Castillo, quien también fungió como tesorero, subsecretario de Ingresos y “jefe de asesores” del entonces gobernador, no es señalado como cómplice de éste. 

Sus compañeros priistas acusan a Del Castillo de haber “entregado” a Yunes Linares la bodega de objetos personales de la familia Duarte en Córdoba, que contenía pinturas, artículos de lujo comprados en Europa y Estados Unidos, así como objetos personales de Karime Macías, como las libretas Mont Blanc donde ella escribió la frase “Sí merezco abundancia” y dejó registro de la compleja red de “empresas fantasmas” creadas para desviar recursos del DIF estatal.

Desde esa curul que obtuvo por el PRI a propuesta de Duarte, Del Castillo impulsa el paquete de iniciativas que envió Yunes Linares al Congreso Local. No obstante, a raíz de una denuncia de la empresa Intermercado, se le acusa de “retención indebida” de 22 millones 411 mil pesos en prejuicio de mil 84 empleados del Poder Ejecutivo, según la carpeta de investigación FESP/128/2016/II-05.

A su vez, el diputado federal priista Jorge Carvallo Delfín, también exsecretario particular de Duarte y titular de la Secretaría de Desarrollo Social, coordinó la campaña de Enrique Peña Nieto en el estado durante el proceso electoral de 2012 y ahora presume que es amigo del alcalde de Veracruz, el panista Fernando Yunes. Hasta ahora no se le ha abierto ninguna investigación.

El diputado federal Erick Lagos Hernández fungió como subsecretario y secretario de Gobierno de Javier Duarte. Los priistas lo señalan de haber entregado a Yunes Linares información útil para encarcelar a Arturo Bermúdez (jefe policiaco de Duarte) y pruebas contra el propio exgobernador. De igual manera no está sujeto a ninguna acusación penal.

Otros legisladores federales, como Édgar Spinoso y Gabriel Deantes, tampoco fueron acusados de los desvíos encabezados por Duarte, pese a que Spinoso es señalado en la carpeta de investigación 1135/2016 de la FGE por la posesión irregular de varias propiedades en la capital del estado y la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río, pero sobre todo por la adquisición de las oficinas 1003 y 1005 en la Torre de la Palmera, en Boca del Río, con un valor de 8 millones de pesos, así como las oficinas 203 y 1212 en Torre Ánimas de Xalapa, con valor de 7 millones, ambas registradas en la Notaría 15. 

En el caso de Deantes, hace tres lustros vendía en Reynosa, Tamaulipas, muebles y celulares en abonos; hoy es dueño de tres residencias, dos de ellas en las arterias principales del fraccionamiento Las Ánimas, y otra más en Monte Magno, después de ejercer los cargos de subsecretario de Finanzas y Planeación y secretario del Trabajo y Previsión Social en el gobierno de Duarte.

Durante la pasada campaña electoral, la coalición PAN-PRD que postuló a Yunes Linares exhibió un audio donde Gabriel Deantes propone sobornar a los candidatos de Morena para “inflarlos un poco”.

“Morena es el fenómeno, wey, ahorita les voy a compartir la información que le voy a dar al gobernador (Javier Duarte), ahorita, ahorita, no para publicación. A ver, a ver, el gran ganador de esta contienda es Morena, es ahí el pedo, y el gran perdedor otra vez es Acción Nacional. Vamos a aliarnos un poquito a Morena y a darle posiciones a Morena, para ya de una vez abrir a los traidores del PRD que ya, ya traicionaron, los vamos a fiscalizar, los vamos a traer a puro vergazo”, se escucha decir a Deantes.

Después le sugiere a un interlocutor no identificado darles “recursos económicos” a candidatos de Morena. Aunque Deantes tiene que acudir a firmar a los juzgados de Pacho Viejo cada 15 días, no ha pisado la cárcel.

El “bombazo winckleriano”

Karime Macías, expresidenta del DIF estatal y esposa de Duarte, refugiada en Londres y contra quien hay orden de aprehensión, ficha roja y solicitud de detención con fines de extradición –hechos que se anunciaron con gran profusión en los medios del 27 al 30 de mayo– también fue utilizada por el gobierno de Yunes Linares para romper el empate técnico que muestran las encuestas de preferencia electoral entre los candidatos a gobernador Miguel Ángel Yunes Márquez y Cuitláhuac García Jiménez.

El fiscal general Jorge Winckler Ortiz denominó “Bombazo winckleriano” a una breve columna periodística que él mismo envió a sus reporteros afines. Es un texto cargado de errores ortográficos y pifias gramaticales, en el cual afirma que el escándalo de la esposa de Duarte hizo avanzar a Yunes Márquez: “Están agraviados porque Chiqui, Chiqui, Chiqui Yunes avanzó de menos cinco puntos en todas las encuestas con este Bombazo Winckleriano (sic)”.

A decir del candidato del PRI a la gubernatura, José Yunes Zorrilla, el gobierno de Yunes Linares está preocupado porque las encuestas no favorecen a la coalición Por Veracruz al Frente y por eso desató una cacería de exfuncionarios con el apoyo flagrante de la FGE:

“Si no les dan los números, asuman su situación y no utilicen ni las instituciones ni la indignación del pueblo para seguir tratando de obtener raja electoral”, exigió el priista, a quien la más reciente encuesta del periódico Reforma ubica en tercer lugar con 14% de intención del voto.

El 26 de mayo, en Papantla, el candidato presidencial de Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que Yunes Linares “se pasó de la raya” al presionar a funcionarios –entre ellos alcaldes de Morena– para que promuevan el voto cruzado: “Ha pedido que en el voto, AMLO sí, Cuic (sic) no”.

López Obrador denunció que el aparato estatal ya dispuso de láminas, tambos, “despensas con gorgojo”, ladrillos, dinero y programas sociales para ponerlos al servicio de su hijo.

“Es el colmo que Yunes quiera dejar a su hijo. Veracruz sería el hazmerreír del país si eso pasa. Yo espero que los veracruzanos ya estén muy avispados en eso”, dijo.

En aras de continuar sumando capital político para la coalición Por Veracruz al Frente, el PAN reclutó de emergencia a políticos ligados al PRI. Así, se sumó al proyecto de Yunes Márquez la organización Opción Veracruzana, que encabeza el magistrado Amadeo Flores Villalba, hijo del exprocurador general de Justicia Amadeo Flores Espinosa, éste señalado de entrampar investigaciones sobre desapariciones y no avanzar en las diligencias para esclarecer asesinatos de periodistas.

En el sur del estado, la exsecretaria general del PRI Regina Vázquez Saut y su hermana Fabiola, exdiputada federal del mismo partido –hijas del cacique Cirilo Vázquez, ejecutado en noviembre 2006– ya se integraron al PAN.

Además apoyan a Yunes Márquez la exdiputada local del PRI Gladys Merlín y su hija, la secretaria de Medio Ambiente en el sexenio de Javier Duarte, Carla Enríquez Merlín. La segunda incluso renunció a su candidatura al Congreso local por el distrito de Cosoleacaque.

A un mes de que se realicen las elecciones, otros priistas de menor renombre en Veracruz siguen integrándose a la coalición que postula al hijo del gobernador.