A sus pies, la maquinaria del gobierno capitalino

Poco antes del arranque de las campañas electorales, el Gobierno de la Ciudad de México comenzó a realizar inusuales ajustes y a crear nuevos niveles en el tabulador salarial vigente de la burocracia capitalina, pero los beneficios de estos movimientos no alcanzaron a toda la base trabajadora; se quedaron en unas cuantas manos: en las de los dirigentes de las 42 seccionales del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX) y en las de familiares o personajes afines a ellos.

Además, el otorgamiento de los ascensos en el escalafón estuvo acompañado de una “invitación” formal: apoyar en la campaña y votar en favor de la perredista Alejandra Barrarles, candidata a la Jefatura de Gobierno de la CDMX, y de Juan Ayala, líder del SUTGCDMX y candidato a una diputación local.

Mediante circulares hechas llegar al reportero, trabajadores inconformes que prefieren mantenerse en el anonimato denuncian que el funcionario encargado de “aceitar” la maquinaria gubernamental y de ponerla al servicio de Barrarles es el actual coordinador general del Gabinete Interinstitucional, Miguel Ángel Vázquez Reyes.

Antes de convertirse en el jefe del gabinete del gobierno de la capital del país, Vázquez Reyes pasó por la Dirección General de Administración y Desarrollo de Personal (2012-2017) y por la Subsecretaría de Administración y Capital Humano de la Secretaría de Finanzas (2017-marzo de 2018). Pertenece a la corriente mancerista Vanguardia Progresista y es incondicional de Héctor Serrano, el operador político del exjefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, estratega del equipo de campaña de Barrales y candidato al Senado por la coalición Por la Ciudad de México al Frente.

Un dato más: Vázquez Reyes controla la nómina de 200 mil trabajadores y maneja a su antojo los ocho mil millones de pesos que destina la administración local a recursos humanos.

De acuerdo con los documentos referidos, el tabulador autorizado este año por Vázquez Reyes iba de los niveles 8.9 al 19.9. Pero de la noche a la mañana aparecieron dos nuevos niveles, el 11.83 y el 11.84, como parte de un acuerdo convenido por Juan Ayala con Alejandra Barrales.

El nivel 11.83, clasificado con un sueldo tope de 24 mil 44 pesos mensuales, supuestamente estaba limitado a las plazas de lecturistas y actuarios, quienes en conjunto no sobrepasan 75.

Sin embargo, la cifra de beneficiarios se cuadriplicó al sumar 300 trabajadores, entre los que están familiares del secretario general de la Sección 11 (Catastro y Contribuciones a la Propiedad de Raíz), Víctor Hernández Villeda, y de la sección 17 (Tesorería y Locatel), Leticia Lorencez Olvera

El otro nivel salarial aprobado por Vázquez Reyes poco antes de que arrancaran las campañas, el 11.84, aplicó sólo para la élite sindical, es decir, los 42 secretarios generales del SUTGCDMX. Ese nivel tiene un sueldo mensual de 24 mil 874 pesos.

Esto último se los corroboró a los trabajadores inconformes la directora de Bienestar y Previsión Social de la Subsecretaría de Desarrollo y Capital Humano, Marcela Rojas Vázquez, sobrina del Vázquez Reyes, en respuesta a una solicitud de información.

Sólo entre 2014 y 2017, el Comité Ejecutivo del SUTGCDMX y las 42 seccionales han recibido al menos 500 millones de pesos en apoyos colectivos y para la organización de eventos culturales y recreativos.

En los documentos consultados por Proceso, los empleados inconformes refieren también que Vázquez negoció con los líderes de las 42 secciones sindicales el otorgamiento de miles de comisiones mensuales. Dichas comisiones, dicen, se venden al mejor postor.

Dan un dato: Entre 2016 y marzo de 2018 “vendió” seis mil 500 comisiones mensuales a la sección 12 (Servicios Médicos), cuyo dirigente, Héctor Carreón Garcez, es uno de los invitados infaltables en los eventos de campaña de Alejandra Barrales.

Hace unos días el líder de la Sección 21 (Acción Social), Miguel Ángel Reyes Guerrero, fue sorprendido cuando entregaba dos mil 500 pesos a profesionales en la atención de la tercera edad y a trabajadores de participación ciudadana para que convenzan a los beneficiarios de votar por el PRD el 1 de julio próximo, según una nota publicada el viernes 15 en el diario Reforma.

Antes de abandonar el gobierno de la CDMX, Miguel Ángel Mancera entregó de manera simbólica constancias de basificación a más de 10 mil trabajadores de nómina nivel 8 en la explanada del Zócalo.

Ante miles de representantes de las 42 secciones, el titular del Ejecutivo local recordó que se comprometió a dar estabilidad laboral a los empleados eventuales.

“Desde el primero de enero de 2018 pertenecen a nómina 8 y desde el primero de febrero se da la basificación de los 10 mil trabajadores eventuales. Hoy tienen prestaciones sociales garantizadas”, afirmó.

Parte de ese ejército fue el que hostigó al candidato presidencial de Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, antes, durante y después de participar en el primer debate organizado por el Instituto Nacional Electoral en el Palacio de Minería, el pasado 22 de abril.

Pese a tener a su disposición toda la maquinaria humana y material del gobierno central, mediante el SUTGCDMX y de las demarcaciones controladas por los caciques perredistas Leonel Luna Estrada (Álvaro Obregón), Mauricio Toledo Gutiérrez (Coyoacán), Dione Anguiano Flores (Iztapalapa), Víctor Hugo Lobo (Gustavo A. Madero), Julio César Moreno (Venustiano Carranza) y Elizabeth Mateos (Iztacalco), y el panista Jorge Romero Herrera (Benito Juárez), la frentista Alejandra Barrarles no ha logrado remontar en las encuestas desde que arrancó  la campaña por la Jefatura de Gobierno de la CDMX.

La exsobrecargo se mantiene en segundo sitio, detrás de la morenista Claudia Sheinbaum, seguida muy de cerca por el priista Mikel Arriola, y no se ve cómo pueda remontar a sólo dos semanas de la elección.