Aunque pierdan, no les va de la patada

El negocio de la Selección Mexicana es tan redondo como el balón que se patea. Los jugadores que integran el Tri tienen garantizados premios y estímulos económicos sólo por asistir al Mundial de Rusia, sin contar los contratos que cada figura obtenga con las diferentes marcas que buscan promocionarse mientras dure la fiebre mundialista.  

Reflectores, dinero, mujeres, más dinero, privilegios, excentricidades, superautos y ropa exclusiva de diseñador, entre otros lujos, es el mundo que rodea a los futbolistas de las 32 selecciones nacionales que juegan en el Mundial de Rusia 2018.

En México, de la vorágine publicitaria mundialista destaca la campaña que protagonizan Diego Reyes y Jesús Corona (Tecatito), jugadores del FC Porto, equipo campeón de Portugal. 

En el comercial, ambos están en el interior de un refrigerador, preparándose para soportar las hipotéticas bajas temperaturas que podrían enfrentar en Rusia, supuestamente entrenados por el rudo y fortachón actor de acción Sylvester Stallone.

Igual que lo hizo en los comerciales sobre box –con su famosa frase: “Te hace falta ver más bax”–, la marca de cerveza Tecate contrató una vez más a la estrella de la saga de Rocky para actuar al lado de los dos seleccionados, a quienes se supone que les enseña a decir “yaytsa” (que en español significa huevos) con miras a la Copa del Mundo. 

Confiado en su rudimentaria estrategia, Stallone encierra a los jugadores de México en un congelador, repitiendo la frase: “No frío”. Los futbolistas no reniegan ni claudican, mientras el actor se dirige a la sala donde degusta un postre al tiempo que mira la televisión. Todo eso es parte del promocional “Rusia nos hará héroes”.

Seguramente, por jugar en Europa, Guillermo Ochoa no hace el super en Soriana, pero el exportero del América es la imagen de esa cadena de tiendas de autoservicio, aprovechando la coyuntura mundialista, pese a que no es patrocinadora de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut).   

Para evitar conflictos en tribunales, la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) rechaza tener dos o más patrocinadores cuyos productos sean similares. 

A diferencia del caso de Ochoa, Diego Reyes
–quien el miércoles 13 fue dado de baja del Tri por lesión–, Tecatito Corona, Hirving Lozano, apodado El Chucky, y Andrés Guardado optaron por ser la imagen de las tiendas Chedraui, bajo el lema: “¡Tomamos la delantera!”. Además, estos futbolistas participan en el promocional “Unidos cuesta menos”. 

Escándalos

Antes de concentrarse con la Selección Mexicana, Rafael Márquez, histórico capitán del equipo nacional, quien está en su quinta Copa del Mundo, apareció ejercitándose con una vestimenta totalmente limpia de patrocinadores. 

El defensa fue llamado por el director técnico Juan Carlos Osorio para la justa mundialista. Sin embargo, el escándalo extracancha en el que está envuelto desde el año pasado no le da un momento de sosiego.

En agosto de 2017, el gobierno de Estados Unidos acusó a la exestrella del Barcelona de pertenecer a una red de lavado de dinero que operaba para los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, congelándole cuentas bancarias y los activos del mexicano en ese país. El caso sigue abierto.

La propia federación reconoció en un comunicado que aconsejó a Márquez utilizar ropa sin presencia de marcas comerciales, especialmente estadunidenses. La medida fue con la intención de no incurrir en actos que puedan afectar tanto al organismo como al futbolista.

En noviembre de 2017, los seleccionados Héctor Herrera y Diego Reyes fueron mencionados en el caso internacional de los Paradise Papers. Se reveló que ambos constituyeron empresas en paraísos fiscales para evadir impuestos.

En su momento, se dio a conocer que los jugadores, al poco tiempo de firmar sus contratos con el club portugués, formaron en Malta estructuras offshore, llamadas “empresas de papel”. Las compañías fueron registradas fuera de la jurisdicción mexicana donde no existe algún convenio de información tributaria, lo que les permite pagar sólo 5% de impuestos.  

Herrera, quien juega en el equipo lusitano desde el verano de 2013, formó un par de compañías en febrero de 2014: Herrera Holdings Limited y Herrera Management Limited. Cuatro meses después, Reyes –quien fichó oficialmente con el Porto a mediados de 2013 por 9 millones de euros– hizo lo propio con Pelon Investments y Nemo Limited, el 11 de junio de 2014. Según los Paradise Papers, en esta última empresa, recibe los pagos por derechos de su imagen.

El entrenador de la Selección nacional, Juan Carlos Osorio, se desmarcó de los golazos fiscales de los jugadores. “No conozco (el caso). Me ocupo, principalmente, de todo lo deportivo y no tengo una opinión al respecto”, dijo en conferencia de prensa cuando se le preguntó sobre la situación de Reyes y Herrera, el 9 de noviembre, previo al juego amistoso contra Bélgica.

Un dato más: ambos jugadores tenían el mismo representante, Matías Bunge. Este cuestionado promotor aparece como socio en las empresas de papel constituidas en Malta.

Bunge también ha sido operador del Grupo Comercializador Cónclave, firma que el Servicio de Administración Tributaria declaró como fantasma, el 10 de abril de 2017, y que también participó en una red de desvío de recursos públicos con la complicidad de varias universidades del país. 

En la cancha política, a Bunge se le vinculó en el financiamiento de la campaña del presidente Enrique Peña Nieto vía el Monexgate. Del mismo modo, el promotor utilizó su compañía fantasma para transferir a Diego Reyes y a Héctor Herrera al Porto, y a Tecatito Corona al Twente de Holanda, el 26 de agosto de 2013.

Los Paradise Papers es la investigación global coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), de la que Proceso forma parte, y surgió a raíz de la filtración de millones de documentos de Appleby, una de las mayores firmas especializadas en la creación de sociedades offshore en el mundo, con sede en las Bahamas.

De acuerdo con las filtraciones, Pelon ­Investments, una de las dos empresas de Diego Reyes, y Bunge reportaron ingresos por 466 mil 666 euros en el periodo fiscal que comprende junio de 2014 a junio de 2015.

Reyes, Herrera y Corona reciben estímulos económicos adicionales –al igual que el resto de los seleccionados nacionales– de la Federación Mexicana de Futbol por concepto de primas y bonos. En 2017, el organismo los premió por lograr la clasificación al Mundial de Rusia. 

Aunque las cifras se desconocen, éstas van relacionadas por juegos ganados, partidos empatados y goles obtenidos.

Retrasados

El 26 de mayo último, el director deportivo de la Femexfut, Gerardo Torrado, admitió, en conferencia de prensa en Estados Unidos, que ya estaba resuelto el tema de los bonos o primas correspondientes de los jugadores que participarán en Rusia.

Como es costumbre en la federación, Torrado no reveló los montos acordados con los seleccionados nacionales, quienes a su vez pactaron con el organismo una invitación a Rusia con todos los gastos pagados para dos de los familiares de cada jugador convocado por Osorio.

Dos meses antes, el 26 de marzo, la agenda de actividades de los jugadores del Tri implicó un horario atípico por tratarse de una jornada destinada, básicamente, a las filmaciones de comerciales y programas con los patrocinadores de la Selección, entre ellos, Televisa y TV Azteca, que tienen los derechos de transmisión de los partidos del seleccionado. 

Ese día, en San José, California, el encuentro entre futbolistas y patrocinadores duró cerca de cinco horas, de las 14 a las 19 horas. De acuerdo con reportes de prensa, hubo un momento álgido durante la jornada debido a un malentendido sobre los premios a los que se harían acreedores tras su participación mundialista. 

No es la primera ocasión en la que los seleccionados deben dedicarle parte de su tiempo a hacer comerciales o a promocionar a los patrocinadores de la Femexfut en plena concentración del equipo. Esta especie de contratiempos fueron notables hace 32 años con la entonces estrella del Real Madrid, Hugo Sánchez. En el Mundial de México 1986 sus compañeros del Tri señalaron que llegaba tarde a los entrenamientos a causa de los compromisos contraídos con los socios comerciales.

Años después, Javier Aguirre, entrenador de México en los mundiales de Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010, reconoció que durante su segundo ciclo como seleccionador algunos jugadores se reportaron con cierto rezago a la concentración a causa de su agenda para hacer promocionales.

El más redituable

La FIFA prohíbe en sus estatutos que los futbolistas muestren o utilicen artículos más allá del uniforme para hacer comerciales. Sin embargo, jugadores como Miguel Layún, Raúl Jiménez, Tecatito, Diego Reyes, Héctor Herrera y Oribe Peralta cada que anotan un gol, mueven el brazo derecho como si fuera la patita de los gatos chinos de la suerte, a iniciativa de una marca de cerveza. 

En otro plano se encuentran los seleccionados nacionales Andrés Guardado, patrocinado por Movistar y Adidas; Hirving Lozano, por Citibanamex, Jeep, Corona y Pepsi; Oribe Peralta, por Movistar y ADO, y Guillermo Ochoa y Raúl Jiménez, por Jeep. 

Los jugadores no sólo obtienen jugosas ganancias mediante patrocinios oficiales de la Selección Mexicana. Como única excepción, tienen total libertad de negociar por su cuenta la marca que les patrocinará los tacos de futbol.

Javier Hernández es, comercialmente hablando, el jugador más atractivo del Tri. De acuerdo con el portal Transfermarkt, Chicharito está valuado en 15 millones de euros. Desde inicios de 2011, se convirtió en la imagen de Coca-Cola para el mercado inglés, desplazando así a Wayne Rooney, figura del balompié local.

El diario británico Manchester Evening News confirmó que Hernández, entonces jugador del Manchester United, sería la nueva imagen de la refresquera en aquella parte del mundo. “La apretada agenda del delantero, así como el poco tiempo que había para grabar, llevó a los creadores del anuncio a contratar a un doble”, dio a conocer el medio.

En febrero de 2011, CNN México destacó que la fama de Chicharito ya era útil para vender productos fuera del contexto mexicano. “Paralizó el aeropuerto de Manchester, luego de que reuniera a docenas de personas; no porque el mexicano estuviera llegando de un viaje. La terminal aérea fue la locación de su próxima incursión comercial”.

En aprietos

En ocasiones, los patrocinadores se quiebran la cabeza por saber cómo resolver situaciones extracancha, como la ocurrida el sábado 2 en la Ciudad de México, cuando al término del partido amistoso contra Escocia todos los jugadores mexicanos acudieron a una fiesta en una residencia particular. 

El escándalo detonó tras la revelación de que ocho seleccionados (Guillermo Ochoa, Carlos Salcido, Héctor Herrera, Jesús Gallardo, Jonathan y Giovani dos Santos, Raúl Jiménez y Marco Fabián) aprovecharon su día libre para acudir a la fiesta en la que asistieron 30 prostitutas y en la que corrió el alcohol. Las imágenes publicadas por la revista TVNotas de inmediato le dieron la vuelta al mundo. 

Coca-Cola, patrocinador oficial de la Selección Mexicana desde el Mundial de 1986, expuso en un comunicado: “Como parte de nuestra relación, nos apegamos a los lineamientos bajo los cuales el equipo trabaja con los jugadores y respetamos su vida fuera de la cancha”. 

El domingo 10, Chicharito Hernández transmitió vía Facebook, en el perfil oficial de la Selección Mexicana, un video en el que explicó que todos los jugadores del Tri, menos el portero Jesús Corona, asistieron a la fiesta para celebrar su cumpleaños. 

El delantero del futbol inglés aseguró que no hubo prostitutas en la reunión. Sin embargo, agregó: “Viendo cómo se está dando todo, si tengo la oportunidad de volverlo a hacer, creo que no lo volveríamos a hacer. Esa es la realidad”.