La jugada maestra de Osorio

El triunfo 1-0 de México ante Alemania en Rusia 2018 fue una joya táctica. Juan Carlos Osorio empezó a diseñarla desde que supo que enfrentaría al actual campeón mundial: utilizó un sistema 4-2-3-1 para anular las fortalezas y exponer las debilidades de los germanos. Con Carlos Vela, quien realizó un trabajo defensivo impecable, nulificó a Toni Kroos, el hombre más importante a la ofensiva. 

La formación no había sido utilizada antes por el entrenador colombiano. Le explicó la idea a los jugadores. Durante meses, los convenció de por qué Salcedo, aunque es un central, estaría como lateral. Julian Draxler lo sufrió 90 minutos. Les planteó por qué Jesús Gallardo no sería extremo, sino lateral por izquierda, y les dijo las razones por las que Miguel Layún haría un trabajo de contención. 

Vela se olvidaría de su velocidad en el ataque para marcar a Kroos y cuando estuviera fuera de posición Javier Hernández lo reemplazaría. 

Layún se sumó al desempeño de Andrés Guardado y de Héctor Herrera, y dejó solo a Marvin Plattenhardt, quien fue ignorado todo el partido. 

Chicharito, a su vez, se encargó del central Mats Hummels. La salida en el ataque quedó en manos de Jerome Boateng, quien enseñó sus carencias. Y aunque al final del encuentro Alemania terminó encima de los tricolores, ninguno de los 10 disparos que atajó le exigieron un sufrimiento excesivo al portero Guillermo Ochoa. 

Las dudas

La selección ejecutó por nota las dos partes del plan: el contragolpe muy ofensivo y, ya menos propositivos, aguantaron atrás cerrando los espacios. Alemania paseó la pelota por toda la cancha, pero nunca encontró la manera de entrar.

La explicación es de Martín del Palacio, analista mexicano destacado en Europa, quien ha visto de cerca entrenamientos y juegos de los mejores clubes y selecciones del mundo. Fue uno de los que en sus publicaciones explicó la metodología de Osorio y analizó sus resultados desde la neutralidad. 

En las distintas ocasiones que entrevistó a los seleccionados mexicanos que juegan en clubes europeos y al propio Juan Carlos Osorio entendió que se preparaban para disputar el partido más importante de su vida y que en su mente se desarrolló la idea de que, efectivamente, Alemania no es un rival invencible y era posible derrotarlo. 

El mérito de la victoria histórica en una fase de grupos mundialista es de Osorio por el planteamiento y de los jugadores que lo ejecutaron a la perfección. 

“Cuando Osorio y los jugadores decían que podían ganar el partido, nadie les creíamos, pero ellos sí confiaban en el técnico. Todos decían: ‘tenemos un plan y si lo ejecutamos bien, vamos a ganar este partido’. Antes del Mundial, los jugadores me decían que en los últimos dos partidos Osorio hizo cosas rarísimas para que los alemanes no se dieran cuenta.  Así de obsesionado estaba con la idea. 

“Mientras que para Alemania fue un partido más con un rival más, para México representaba el partido más importante de su vida. Yo, que soy uno de los grandes defensores de este proceso, pensaba que, si bien nos iba, empataríamos dramáticamente, pero mi pronóstico era perder 2-1, jugando bien. Era normal no tener la confianza de ganar”, dice vía telefónica desde Rusia. 

Futbol conservador

Del Palacio refiere que mientras en México los medios de comunicación difunden el mensaje de que la Selección Mexicana es un desastre –mismo que luego los aficionados replican– en otros países la consideran un buen equipo y no entienden por qué Osorio ha sido tan atacado. Tampoco es que lo consideren de altísimo nivel, pero sí uno que es muy incómodo. 

–¿Qué conclusión podemos sacar del desempeño de México ante Alemania?

–Que es un equipo competitivo y que Osorio no es un vende-humo ni engañabobos, como lo creían. Este Mundial ha sido muy raro, entonces, es difícil pronosticar. A ver, México no bailó a Alemania. Jugó bien. Ganó. Sacar conclusiones de esto es demasiado pronto. Esperemos a verlos contra Corea del Sur y Suecia. 

–¿Por qué ha habido tanta saña contra Osorio?

–No es argentino, brasileño o de un país potencia. Es colombiano y no es carismático, como Pep Guardiola. El futbol es un medio conservador y Osorio es todo menos eso. No le importa la opinión de los medios. Diseña sus estrategias porque le funcionan.  

“Los grandes revolucionarios tienen que ser acompañados por grandes resultados porque, de otro modo, nadie les cree, como a Guardiola o a Cruyff. Osorio no tuvo esos grandes resultados, pero nunca cejó en su intento de revolucionar y eso caló. 

“En el futbol la gente distinta es vista con recelo. Osorio es distinto. Se le ve con cara de que nos viene a cuadricular la rueda. El futbol es un deporte simple: ‘déjennos patear la pelota, echarle huevos y meter gol’. Lo que hace Osorio es muy científico y arriesgado”. 

Osorio ganó varios campeonatos en Colombia, llegó a una final de Copa Sudamericana y a cuartos en Copa Libertadores. “Deberíamos sospechar que alguien sabe un poquito más que nosotros de futbol (…) También tiene mérito que la Federación lo haya ratificado cuando todos le pedían su cabeza por el 7-0 contra Chile”, agrega.