El uso de las redes: golpear, no interactuar

En menos de seis meses, la rebelión de las audiencias se reflejó en las campañas presidenciales de este año. Del imperio de la televisión y de los medios analógicos, que dominó en los comicios de 2012, se pasó a la hegemonía de las redes sociales, en especial de Twitter, Facebook y YouTube, que se transformaron en las grandes plataformas de exposición de los candidatos y los partidos.

La plataforma de Twitter se convirtió en la gran ágora pública: tan sólo entre el 30 de marzo y el 20 de junio se emitieron un total de 28.3 millones de tuits sobre las elecciones y los candidatos, una cantidad equivalente a 15 mil libros.

En la jornada del 1 de julio, Twitter se tornó en el gran termómetro electoral, a tal grado que mientras el presidente Enrique Peña Nieto mantenía silencio a las 22 horas, el mandatario estadunidense Donald Trump dio la diana internacional y redactó las felicitaciones al candidato ganador de las elecciones presidenciales:

“Felicitaciones a Andrés Manuel López Obrador por convertirse en el próximo presidente de México. Tengo muchas ganas de trabajar con él. ¡Hay mucho qué hacer que beneficie tanto a Estados Unidos como a México!”

También a través de Twitter, el expresidente Felipe Calderón Hinojosa admitió la victoria de su antiguo adversario en los comicios de 2006, mientras que su esposa Margarita Zavala, junto con el aspirante presidencial priista José Antonio Meade y el panista Ricardo Anaya, se apresuraron a admitir la victoria de López Obrador apenas comenzaron a circular las primeras encuestas de salida de las televisoras, que le daban una votación estimada de 43 a 45% al aspirante presidencial de Morena.

Incluso Claudio X. González, señalado antes como un adversario de López Obrador, admitió anticipadamente su victoria: “Felicitaciones y el mejor y mayor de los éxitos al presidente electo de México, López Obrador. Que le vaya bien a México. A colaborar en todo lo posible y también a resistir en lo que sea debido. Vamos todos por México”.

A lo largo de la jornada electoral del 1 de julio, los comicios presidenciales se convirtieron en tendencia mundial: AMLO llegó a medio millón de retuits, mientras que #VotaMéxico se convirtió en tendencia mundial con más de 120 mil menciones, al igual que el hashtag #EleccionesMexico2018 se volvió en la tercera tendencia.

Desde el inicio de la campaña presidencial, el político tabasqueño se volvió el más mencionado en las redes sociales, especialmente en Twitter, al grado que tuvo cuatro menciones por cada una de Meade y de Anaya, según el conteo realizado por el Instituto Nacional Electoral (INE).

“Noticias falsas”

La organización Son Tus Datos realizó un estudio sobre el uso del ciberespacio de los partidos políticos y concluyó que el PRI fue el que más intensamente lo utilizó, pero privilegió la difusión de fake news y de noticias falsas, en vez de realizar una estrategia de “microsegmentación” de usuarios, como ocurrió con Trump y la consultora Cambridge Analytica.

Cédric Laurent, presidente de Son Tus Datos, afirma en entrevista que el PRI contrató a un proveedor particular que “creó 3 mil sitios webs para producir solamente noticias falsas”, difundidas, sobre todo, a través del WhatsApp, la aplicación de mensajería que pertenece a Facebook.

“Una de las herramientas predilectas para incidir en la decisión del voto es la aplicación de mensajería instantánea para dispositivos móviles WhatsApp. Esta herramienta brinda un canal directo de comunicación entre los partidos políticos (junto con sus candidatos) y los electores; permiten acercarse a los electores, comprar votos, organizar la logística de redes políticas, desinformar, dañar la imagen y reputación de otros candidatos e intimidar al electorado”, advirtió el estudio de la organización internacional.

De hecho, el PRI fue el partido que más recursos destinó a las redes sociales, no sólo para difundir su propaganda sino también para divulgar noticias falsas contra sus adversarios, tanto contra Anaya como contra AMLO. Según los datos preliminares del INE, la campaña de Meade gastó 65.5 millones de pesos, mientras que Anaya gastó 65.6 y López Obrador 28, de los cuales 11 millones fueron para redes sociales.

–¿Los políticos entienden el mundo digital y sus demandas? –se le preguntó a Ernesto Ángeles Guerrero, quien realizó las entrevistas que sirvieron para el estudio de Son tus Datos.

–Estamos justo en un proceso de transición. Nos sentimos en un salto histórico. Aunque se están modernizando y adaptándose a las nuevas tecnologías, pero siguen pensando en términos analógicos. Utilizaron las redes sociales para difundir panfletos, propaganda y noticias falsas, pero no para interactuar.

Para Ángeles Guerrero, se producirá una “progresión de métodos” que se ampliarán a varios partidos políticos y quizás en unos cinco años utilizarán la “microsegmentación” de las audiencias, tal como sucedió con Cambridge Analytica.

–¿Constituye un fraude o una violación a los datos personales lo que hicieron a través de WhatsApp de difundir hasta 3 mil noticias falsas?

–Puede ser. Lo que sucede es que es muy fácil en este país fabricar noticias falsas y, al mismo tiempo, acceder a bases de datos personales. Es sorprendente lo viciado que estuvo este proceso electoral en esta materia.