La entraña de la victoria

Más allá de sus propuestas políticas, económicas y sociales, la campaña que llevó a Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República tuvo una característica singular: su incansable contacto con la gente en sus recorridos por las calles y plazas públicas de pueblos y ciudades durante agotadores días, semanas, meses.

Las multitudes que lo rodeaban lo sintieron cercano, amable, accesible, tocable, fotografiable. Y el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia decidió no rehuir el contacto. Tocó y acarició. Se dejó acariciar y tocar. Vio llorar y consoló. A su vez, fue consolado por manos toscas o tersas. Por momentos hubo asomos de lágrimas en sus ojos entrecerrados.

Esta característica de su campaña, de la cual mostramos escenas en este fotorreportaje de Germán Canseco, ocupa la entraña de la victoria abrumadora de AMLO este 1 de julio.