Imágenes del cierre

La noche del 27 dos canales televisivos transmitieron en vivo los cierres de campaña de los candidatos a la Presidencia, ambos privados y de cobertura limitada: Canal 4, abarcando la zona metropolitana, y la señal de paga de El Financiero Bloomberg. El resto transmitió su programación habitual. Otra vez, como durante el temblor de septiembre de 2017, los canales públicos estuvieron ausentes. Dieron prioridad al futbol, pasaron de informar sobre un hecho mucho más trascendente para el país, como las elecciones del 1 de julio.

Por su parte el canal de cable El Financiero-Bloomberg hizo un buen trabajo, con mayores recursos de producción que Canal 4. Transmitió en vivo los tres cierres, pero usando pantallas divididas, de tal modo que al menos la imagen se pudo apreciar mientras se iba de un sonido al siguiente. En el estudio se mantuvieron analistas, expertos y conductores para comentar los cierres, ofrecer datos, ampliar la información.

Canal 4 de Televisa, ahora llamado Foro TV, dedicó sus programas desde las 5 pm a glosar las actividades finales de campaña, ofreció vistas de los contingentes de militantes esperando en León, en Saltillo y en la Ciudad de México. A partir de las 19 horas difundió en simultáneo los discursos de José Antonio Meade y de Ricardo Anaya, saltando de uno a otro. En ambas concentraciones había mucho ruido, con lo cual los oradores se desgañitaban. En el mitin del abanderado del PRI de vez en cuando sonaba una sirena.

Las imágenes de Anaya y Meade fueron similares: ambos candidatos vestían camisa blanca y pantalón de mezclilla, tomaban el micrófono, se movían, gesticulaban como si estuvieran en un palenque frente a una audiencia enardecida ondeando banderas, tocando matracas, gritando “Vamos a ganar”. Cambiaron los colores: rojo y blanco para el PRI con sus militantes uniformados, amarillo y azul para el PAN-PRD. Ninguna sorpresa, ninguna innovación, lo tradicional.

Más tarde se pudo ver lo sucedido en el Estadio Azteca, en donde una multitud de al menos 87 mil personas escucharon música, disfrutaron de actuaciones de artistas, de cantantes. Desde las 2 de la tarde en que se inició el acceso mediante boleto ofrecido gratuitamente en la puerta, hasta las 21 horas en que apareció AMLO, vestido con camisa blanca, traje negro, sin corbata.

Desde la pantalla de El Financiero-Bloomberg apreciamos el cierre en el Estadio Azteca. La tercera campaña por la Presidencia de López Obrador culminó de forma inesperada, luego de que le fue negado el Zócalo, en un AMLOFEST. Con la mejor estrategia mediática, permitió a sus contrincantes terminar su cierre antes de su arribo al Coloso de Santa Úrsula.

Así fue para él, su discurso y su figura, todo el espacio. Su actitud también contrastó con la de sus contrincantes: de pie frente a un atril en que colocó sus papeles, con excelente acústica, habló más de una hora sin gritar, aunque con enjundia.