Además de varios libros, un cómic

Varios volúmenes y hasta un cómic acerca de la vida y pensamiento de uno de los máximos políticos liberales del México independiente aparecieron para recordar el bicentenario de El Nigromante, nacido Juan Ignacio Paulino Ramírez Calzada el 22 de junio de 1818 en San Miguel El Grande (hoy San Miguel de Allende), Guanajuato.

El miércoles 27 de junio, en el salón “Ignacio Manuel Altamirano” del edificio de Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México, fue presentado el volumen Biografía de Ignacio Ramírez El Nigromante. Edición conmemorativa del bicentenario de su natalicio (1818-2018), con textos  preliminares de César Camacho y David Cienfuegos Salgado.

El libro de 127 páginas contiene los 10 capítulos de la biografía escrita por Ignacio Manuel Altamirano (Tixtla de Guerrero, noviembre 13 de 1834-San Remo, Italia, febrero 13 de 1893) y ha sido editado por GM-Espejo Imagen, abriendo con una de las ideas fundamentales de El Nigromante: “El crimen más grande que puede cometerse contra cualquier ciudadano es negarle una educación que lo emancipe de la miseria y la excomunión.”

Presidente de la Fundación Colosio, César Camacho escribe en la nota preliminar “Ignacio Ramírez: paradigmático liberal del siglo XIX”:

“La mejor arma que siempre desenfundó Ramírez fue la pluma con la que escribió sus más punzantes textos. De esta suerte, en compañía de otros jóvenes liberales, creó un periódico burlesco, crítico y filosófico llamado Don Simplicio… La presentación del primer número de D. Simplicio contenía un párrafo en verso para identificar a cada uno.”

Allí apareció por primera vez el seudónimo de Ignacio Ramírez.

“De acuerdo a David Rojas, como hombre de letras, Ignacio Ramírez tomó dicho sobrenombre de El Quijote pues, en esa obra, la figura del nigromante representaba el principio antagónico del héroe; en la imaginación del caballero, era el mago que lo confunde todo, que hacía que los molinos de pronto fueran gigantes con quienes lucha, y que un simple rebaño se convirtiera en ejército. El nigromante es quien trae al caballero a la realidad, y así fue como Ignacio Ramírez despertó conciencias.”

A su vez, el historiador David Cienfuegos Salgado, de El Colegio de Guerrero, suma:

“Escribo estas líneas mirando sobre la mesa de trabajo la antología preparada por Liliana Weinberg (La palabra de la Reforma en la República de las Letras. Una antología general, México, FCE, UNAM, 2009)… No es sólo la biografía lo que se publica: se han incluido al final dos textos citados por Altamirano en su texto biográfico: ‘A los viejos’ y ‘A los indios’, así como el discurso que pronunciaría el bardo tlixtleco en las honras fúnebres del fallecido ministro de la Suprema Corte (junio 18, 1879)… En gran parte, Ramírez y Altamirano son la síntesis del pensamiento liberal en México.”

Una reproducción de las cuatro páginas de aquel ejemplar del Don Simplicio original acompaña esta edición, publicada originalmente en 2012.

Desde el Parnaso

Conocedor de la historia de nuestro país, Andrés Manuel López Obrador se “adelantó” al bicentenario comenzando abril, pues el líder tabasqueño lanzó en plena campaña un spot publicitario donde osó compararse al guanajuatense:

“…Y en cuanto al respeto a las religiones, me atengo a lo que decía Ignacio Ramírez, El Nigromante, un liberal puro: Yo me hinco, donde se hinque el pueblo.”

Ubicado en Doctor Hernández Macías 75, centro de San Miguel de Allende, el Centro Cultural Ignacio Ramírez El Nigromante del INBA realizó una semana en su honor, a partir del lunes 18 de junio, con la exposición histórica de fotografías y documentos personales del archivo familiar de El Nigromante, por el biógrafo Emilio Arellano, autor de Ignacio Ramírez El Nigromante. Memorias prohibidas (Planeta 2009).

Tataranieto de El Nigromante, Emilio Arellano presentó La Nueva República, dando a conocer allí otros libros y cuadernos, por ejemplo: Obra conmemorativa del bicentenario del natalicio de Ignacio Ramírez Calzada El Nigromante (1818-2018), publicado por Poder Judicial del Estado de México y Tirant Lo Blanc (Homenajes y Consensos), con preámbulo del magistrado doctor Sergio Javier Medina Peñaloza e introducción de Arellano (270 páginas), e Ignacio Ramírez. 200 años de El Nigromante, de Baltazar Brito y Juan Carlos Franco (Mirruñas Bibliográficas BNAH, 93 páginas).

Asimismo, José Luis Pescador editó un cuaderno en cómic titulado Ignacio Ramírez El Nigromante, con 24 páginas y seis más de retratos, en Marambo Cómix.

Además, el arquitecto Francisco Miguel Ramírez Bautista entregó a este semanario un adelanto de un libro suyo de próxima aparición cuyo sugerente título reza: Misterios de El Nigromante.

La sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes también le rindió tributo el 19 de junio con charlas de Fernando Curiel, Luis Maldonado, Mariana Ozuna, Miguel Ángel Castro y Vicente Quirarte, quien señaló:

“El Nigromante fue un sabio, gran estudioso de la botánica, de la química, fue radical en su pensamiento, el más radical de los hombres de la Reforma.”

Liliana Weinberg, académica del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la UNAM y profesora de la Facultad de Filosofía y Letras y de los programas de posgrado en Letras y Estudios Latinoamericanos de dicha alma mater, llevó a San Miguel su ponencia “Ignacio Ramírez: apóstol de la libertad de pensamiento”. Expresó a Proceso:

“Ignacio Ramírez vivió de acuerdo a un modelo ciudadano y republicano que defendió de manera vehemente: la austeridad y el compromiso con la cosa pública; murió como vivió: honradamente pobre, sin haber comprometido nunca su buen nombre con el mal uso de los recursos públicos.”