Para la coalición de Morena, carro semicompleto en el Senado y en los estados

Las primeras horas del lunes 2 fueron apabullantes en la sede nacional del PRI, cuando empezaron a llover las confirmaciones trágicas: el partido perdía ante el ­lopezobradorismo la Presidencia, la mayoría de los gobiernos estatales, municipios, congresos locales y federal y el Senado, donde a duras penas alcanzará 13 escaños. El arrasamiento morenista pasó también por encima de la coalición Por México al Frente, cuyos integrantes apenas rescataron migajas de poder. 

No terminaba la sorpresa ante la debacle en la sede nacional del PRI, cuando en las primeras horas del lunes 2 las noticias que llegaban eran dramáticas: no sólo perdía la Presidencia de la República y la mayoría en el Congreso, sino que la coalición Juntos Haremos Historia (Morena-PT-Encuentro Social) arrasaba en cinco de nueve estados, en 252 municipios –incluyendo nueve capitales– y en 19 de los 26 Congresos locales ganaba la mayoría.

“Esto es una nueva hegemonía”, admitió ante los medios Rubén Islas, asesor electoral del PRD en el Estado de México, cuando las cifras del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y del cómputo de los 300 distritos electorales federales demostraban que el PRI se hundía en prácticamente todos los estados, sin alzarse con ninguna victoria por mayoría relativa, y perdía ante la coalición PAN-PRD-MC la gubernatura de la única entidad donde tenía posibilidades: Yucatán.

Su peor derrota fue en el Senado de la República. De tener 55 legisladores en una cámara de 128 curules que coordinó seis años Emilio Gamboa Patrón, el PRI a duras penas alcanzará 13 senadurías, la mayoría por la vía plurinominal y las demás, como primera minoría.

En contraste, Juntos Haremos Historia podría alcanzar 70 de los 128 escaños, de los cuales 55 son de Morena. La coalición Por México al Frente (PAN-PRD-Movimiento Ciudadano) se quedaría con 38 senadores, de los cuales 23 son de Acción Nacional, siete de MC y ocho perredistas, cifras que confirmarán los resultados definitivos del PREP.

Entre las pocas figuras del tricolor que alcanzarán a ser senadores estará la hija de Manlio Fabio Beltrones, Sylvana, quien obtuvo 27.4% de los votos en Sonora, frente a 46.9% de la fórmula de Juntos Haremos Historia que llevará a la cámara alta a Lilly Téllez, exconductora de TV Azteca.

El sorprendente crecimiento de Morena en Sonora borró el bipartidismo de la entidad: ganó 22 alcaldías, incluyendo la capital, y 20 de los 21 distritos para el Congreso local. La coalición PRI-Verde-Panal quedó en un lejano segundo lugar, con 22 municipios y arrasada en el Congreso.

A la lista del Senado también ingresó el exgobernador mexiquense Eruviel Ávila, quien no podía ocultar el asombro de ver perdidos en menos de un año todos los bastiones tricolores del Estado de México: en Ecatepec, municipio que gobernó dos veces, ganó el candidato de Morena, Fernando Vilchis, con 212 mil votos de diferencia frente al aspirante priista.

Al Senado también entró el exsecretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, cuyo partido perdió 17 de los 18 distritos electorales locales ante Juntos Haremos Historia y las siete diputaciones federales en su natal Hidalgo. 

En la lista plurinominal del Senado estarán la exdirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel y su pupilo yucateco Jorge Carlos Ramírez Marín, pero ninguno de ellos pudo salvar la debacle del tricolor en Tlaxcala, que ella gobernó y donde Morena ganó los 15 diputados locales.

Otros priistas que entrarán por la vía plurinominal al Senado son la exsecretaria general del PRI, Claudia Ruiz Massieu; Nuvia Mayorga Delgado, Mario Zamora Gastélum, Manuel Añorve y el cetemista Carlos Aceves del Olmo. La mayoría de los excolaboradores peñistas y de los mandatarios estatales priistas que aspiraban al Senado fueron derrotados.

En el norte del país, donde no figuraba, Morena ganó cinco alcaldías en Chihuahua, incluyendo Ciudad Juárez, el municipio fronterizo más importante, cuatro en Coahuila, cinco en Tamaulipas, tres en Nuevo León, 22 en Sonora y en Baja California Sur arrasó con las diputaciones locales, las diputaciones federales y tres de los cinco municipios, incluyendo el destino turístico más importante de la zona, Los Cabos, y la capital, La Paz.

Incluso ganó en Baja California, la primera entidad gobernada por el PAN. Juntos Haremos Historia triunfó en los ocho distritos electorales en juego y la senaduría fue para Jaime Bonilla.

Morena ganó en varias capitales estatales donde antes era inexistente o muy débil: Chetumal, Hermosillo, Toluca, Culiacán, Morelia, Cuernavaca, Villahermosa, Tuxtla Gutiérrez, Oaxaca y Zacatecas.

Y los congresos estatales donde será mayoría son los del Estado de México, Sonora, Tabasco, Chiapas, Morelos, Oaxaca, Durango, San Luis Potosí, Tlaxcala, Colima, Hidalgo, Veracruz, Ciudad de México, Sinaloa, Chihuahua, Michoacán y muy probablemente Puebla, cuyo litigio poselectoral llegará hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Debacle mexiquense

Hace apenas un año el PRI ganó la gubernatura del Estado de México con Alfredo del Mazo, con 33.69% de los votos, gracias a la coalición con el Verde, Panal y algunos partidos locales; Morena se alzó como segunda fuerza con Delfina Gómez, quien logró 30.91% de la preferencia electoral.

Tras las elecciones federales y locales de este domingo 1, el PRI se hundió al tercer lugar en la entidad: sólo tuvo 21% de la votación federal y perdió la mayoría de los 84 municipios que habían ganado en 2015, con una votación total de 1 millón 528 mil votos, 16% menos que lo obtenido en 2017, según el PREP.

Los cómputos preliminares locales revelan que en las elecciones municipales, la coalición Morena-PT-PES tuvo 36.11% de los votos en las alcaldías y PAN-PRD-MC, 24.7%.

De los 41 distritos federales en disputa en el Estado de México, Morena ganó 37, mientras el PRI sólo mantuvo la victoria en tres con un alto porcentaje de voto rural y clientelar con los candidatos Ricardo Aguilar Castillo, “delfín” de Enrique Peña Nieto y exdirigente estatal priista que habría triunfado en el distrito de Jilotepec; Eduardo Zarzosa Sánchez, en el de San Felipe del Progreso; y Cruz Roa Sánchez, de Tejupilco.

Morena y sus aliados obtuvieron en la entidad 2 millones 632 mil 272 sufragios, un incremento de 41% entre 2017 y 2018, según las cifras preliminares del conteo distrital. 

La alianza PAN y PRD también retrocedió: perdió 53 mil 128 votos entre 2017 y 2018, así como municipios emblemáticos, en especial los panistas. 

Todo el “corredor azul” de los municipios conurbados que el PAN gobernó desde los noventa en el Estado de México le fue arrebatado por Morena, con candidatos que provenían del panismo o que estuvieron entre las familias más importantes del blanquiazul.

El caso de Patricia Durán Reveles, alcalde ganadora en Naucalpan, es representativo. Hermana del exalcalde y exdirigente estatal panista José Luis Durán Reveles, decidió postulare por la coalición Juntos Haremos Historia, con el apoyo del expresidente nacional panista Manuel Espino, dirigente del movimiento Ruta 5, que se alió al ­lopezobradorismo durante esta campaña. 

Durán recibió ya la constancia de mayoría con 174 mil 551 votos. Ahí perdió el candidato del frente PAN-PRD-MC, Alfredo Oropeza, quien se desfondó ante el cambio de muchos votantes panistas hacia Morena.

En Metepec, uno de los municipios más prósperos del Estado de México, conurbado a Toluca, la coalición Morena-PT-PES ganó con Gabriela Gamboa, quien se impuso a la prima del actual mandatario estatal Carolina Monroy del Mazo. En la diputación federal de Metepec también ganó la coalición Juntos Haremos Historia con la candidatura de Óscar González Yáñez, exalcalde petista.

González Yáñez, quien articuló alianzas con una diversidad de grupos, incluyendo al Movimiento Nacional por la Esperanza, dirigido por René Bejarano, ocupará un papel importante en la política mexiquense, después de Higinio Martínez, cabeza del grupo político de Texcoco, que tendrá la hegemonía en la mayoría de las diputaciones y alcaldías ganadas por Morena.

En Tlalnepantla, otrora bastión panista, Morena postuló a Raciel Pérez Cruz, quien sumó a su candidatura a alcalde a 60 expanistas. 

Ulises Murguía Soto, quien apenas hace tres años fue candidato de Acción Nacional a diputado local, ganó por Morena la diputación federal por el distrito de Tlalnepantla.

Además de Toluca, Atlacomulco y Ecatepec, bastiones simbólicos del priismo, la coalición Morena-PT-PES también ganará las alcaldías y los distritos federales de Chalco, Tecámac, Valle de Chalco, Almoloya, entre muchos otros.

Nezahualcóyotl, enclave de poder del grupo perredista ADN, encabezado por Héctor Bautista, vivió un peculiar fenómeno de voto diferenciado. A pesar de que triunfó en la alcaldía Juan Hugo de la Rosa, las diputaciones locales y federal de este municipio las perdió la coalición PAN-PRD-MC ante los candidatos de Morena-PT-PES.

El PRI ha concentrado su poder y la defensa de su triunfo en el municipio de Valle de Bravo, pero el viernes 6, simpatizantes de Morena, Vía Radical y Panal exigieron frente a la Junta Municipal 111 trasladar todos los paquetes electorales a la sede del Instituto Estatal Electoral en Toluca, pues la victoria del aspirante priista Mauricio Osorio Domínguez, con 9 mil 486 votos oficialmente computados, es muy apretada frente al candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Michelle Núñez Carbajal, que tiene 8 mil 684 votos.

Caso Hidalgo

Junto con el Estado de México, la nueva hegemonía de Morena también barrió en Hidalgo. Por primera vez en 80 años el PRI perdió el control del Congreso local, de las diputaciones federales y de la senaduría, en una coalición con grupos expriistas y del Grupo Universidad en el mismo bastión del exsecretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, y del exprocurador Jesús Murillo Karam, ambos exmandatarios locales. 

Juntos Haremos Historia se llevó 18 diputaciones locales, siete federales y la senaduría. Con 95% del PREP, la coalición tuvo 44.39% de los votos.

Para lograrlo, la coalición lopezobradorista incorporó a siete de 18 candidatos a diputados locales a figuras vinculadas con el Grupo Universidad, encabezado por Gerardo Sosa Castelán: exmilitantes priistas vinculados con grupos locales, como el del exgobernador Francisco Olvera; el apoyo de Canek Vázquez, exmilitante priista vinculado a Manlio Fabio Beltrones; y hasta a simpatizantes de David Penchyna, adversario interno de Omar Fayad a la gubernatura por el PRI, apoyaron la ola morenista en Hidalgo.

En la entidad, Juntos Haremos Historia articuló un auténtico “arcoíris de expriistas”, así como de experredistas y algunos cuadros panistas para desafiar la hegemonía del PRI y del gobierno de Omar Fayad, a pesar de una clara hostilidad de la prensa local hacia Morena y de un clima de persecución y de provocaciones durante toda la campaña.

Morena ganó en los distritos locales de Zimapán, Zacualtipán, San Felipe Orizatlán, Huejutla, Ixmiquilpan, Huichapan, Mixquiahuala, Actopan, Pachuca, Metepec, Apan, Tulancingo, Tula, Tepeji del Río, Tizayuca, Villas del Álamo y Tepapulco.

Arrasó también en las siete diputaciones federales con Fortunato Rivera Castillo (Huejutla), Cipriano Charrez Pedraza (Ixmiquilpan), Simey Olvera Bautista (Actopan), María Isabel Alfaro Morales (Tulancingo de Bravo), Julio César Ángeles Mendoza (Tula de Allende), Lidia García Anaya (Pachuca) y Janet Téllez Infante (Tepeapulco).

El dirigente de Morena en Hidalgo, Abraham Mendoza Zenteno, hasta reprodujo el viejo lenguaje priista para presumir su triunfo: “Obtuvimos el carro completo”, aunque vislumbró “el inicio de la alternancia para el Poder Ejecutivo en nuestra entidad”.