A los gobernadores del PAN les urge un nuevo dirigente

AGUASCALIENTES, AGS.- Consumados los comicios, con los resultados adversos al PAN, siete mandatarios emanados del blanquiazul que conforman la asamblea de Gobernadores de Acción Nacional (Goan) esperan que el Comité Ejecutivo Nacional del partido se reúna para revisar el fracaso electoral y nombrar a su nuevo líder nacional.

“No se trata de arrebatar la dirigencia del partido (como lo planteó el propio Ricardo Anaya en un encuentro con panistas de Guanajuato) o de que se van los anayistas y llegan los gobernadores, sino de sentarnos a dialogar porque el domingo 1 terminó un proceso y el lunes 2 sigue otro”, comenta a este semanario el gobernador Martín Orozco Sandoval, integrante de la Goan.

Dice que el 27 de junio, cuatro días antes de la jornada electoral, el grupo publicó un desplegado en el que siete de sus integrantes anunciaron su disposición a “colaborar permanentemente por el bien del país”.

“No escatimaremos esfuerzos para alcanzar objetivos comunes. Estamos seguros que compartimos la visión de lo que México necesita. Juntos, a través del respeto y diálogo, lograremos los resultados que la población espera de nosotros.

“Los gobernadores teníamos que unirnos; lo estuvimos trabajando, fue una idea que los 12 (mandatarios panistas) vimos bien; al final firmamos siete, pero estoy seguro de que se integrarán todos; el tema exclusivo es la relación con el presidente López Obrador”, comenta Orozco.

En el Goan también participan los mandatarios Carlos Mendoza Davis, de Baja California Sur; José Rosas Aispuro Torres, de Durango; José Antonio Gali Fayad, de Puebla; Francisco Domínguez Servién, de Querétaro; Carlos Joaquín González de Quintana Roo, y Francisco Javier García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas.

Sus promotores esperan que los otros mandatarios panistas –como Diego Sinhué Rodríguez, recién electo en Guanajuato– y el veracruzano Miguel Ángel Yunes Linares se sumen al grupo.

La prioridad del Goan es acercarse a Andrés Manuel López Obrador para elaborar una agenda de trabajo sobre seguridad y los presupuestos. 

Orozco comenta: “La seguridad es una preocupación que seguramente tenemos todos los gobernadores. El presidente Enrique Peña Nieto les dejó el paquete de la seguridad a los estados. Tras la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública no se vio el trabajo del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien estuvo al frente de la dependencia hasta el pasado 10 de enero. Creo que hay un total descuido del actual gobierno (en materia de seguridad) y es tema”.

Por lo que respecta al presupuesto para los estados, expone: “Este año cambia la fecha de la presentación del paquete; se va hasta el 15 de noviembre en lugar del 8 de septiembre. Esto nos permite tener más tiempo para que el futuro secretario de Hacienda escuche nuestras peticiones”.

En busca de un nuevo dirigente

A Martín Orozco le preocupa sobre todo la dirigencia de su partido. Lo deseable para él es consensuar las voces internas. Se trata, insiste, de sumar, de reencontrar al partido con su militancia y sus orígenes. El reto es que Acción Nacional sea una oposición responsable.

Durante la entrevista con Proceso, habla de la necesidad de que el próximo presidente de Acción Nacional sea un militante capaz de hablar con todos, escuchar a todos, “algo que no hizo Ricardo Anaya Cortés”.

Este ejercicio de revisión debe realizarse de inmediato “para poder dar la vuelta a la página y continuar, pues el año entrante hay elecciones en otros estados”. Puntualiza: el PAN necesita un liderazgo que asuma también la interlocución con el nuevo gobierno federal. Eso ya no lo tiene el partido.

“Algunos tenemos la percepción de que la dirigencia debe cambiar ya, lo más rápido posible; otros no. Lo primero que pedimos los siete gobernadores a la dirigencia es una reunión para revisar lo que pasó. Todos tenemos una visión diferente, seguramente”, dice.

–¿Cuáles son esas diferencias? –se le pregunta. 

–No significa que hayamos estado contra el frente (que conformó el PAN con el PRD y Movimiento Ciudadano) o la candidatura de Anaya. Lo que pusimos en la mesa fue que no estábamos de acuerdo en la forma en que se llevaron los procesos. Por eso tenemos que reunirnos y hablar; después, darle vuelta a la página. Ahí tendríamos muy claro qué responsabilidad tuvo cada uno y qué va a pasar con el partido en los siguientes procesos.

Según Orozco Sandoval, los integrantes del Goan están dispuestos a hacer el ejercicio de autocrítica que piden a la dirigencia panista y al propio Anaya. 

 “Seguramente todos aportamos algo a la derrota; hubo errores pequeños y grandes, pero también es un efecto de una inercia ante López Obrador.”

–¿Cuáles fueron los principales desacuerdos al interior del PAN? 

 –Estoy seguro que el propio Ricardo no hubiera tenido ningún problema si hubiera generado una contienda interna y eso hubiera dejado satisfechos a muchos militantes. Se hubiera tenido mejor resultado si se hubieran implementado acciones que al final no hubieran puesto en riesgo su propia candidatura. Conociendo al panismo… 

–¿Se ignoró la historia del panismo con estas decisiones? 

–Tomaron las decisiones entre pocos. Eso lo dijo en un momento mi amigo y compañero Javier Corral. Las tomaron entre pocos y fue un error, porque el partido tiene su historia, fue y es un partido con toda una filosofía democrática. Se pudo haber consensuado con militantes o algunos otros actores importantes del partido.

Estos desacuerdos, continúa Orozco, fueron expresados y se pusieron sobre la mesa “en las pocas oportunidades de diálogo que hubo, donde se planteó que se pudieron hacer las cosas diferentes y conseguir mejores resultados. Aunque, insisto, hay factores internos que jugaron un importante papel; la enorme inercia que traía el candidato ganador”. 

–¿Y cómo evalúa esta confederación al frente a raíz de lo que pasó? 

–El frente lo puedes evaluar con los resultados; con lo que diste y lo que dieron. El problema es todo lo que se dio. Fue muchísimo para lo que dieron (PRD y MC); para sus candidatos hubo unos milloncitos más de votos que los que dieron a Anaya.

El entrevistado no niega que las alianzas siempre conllevan riesgos, aunque aclara que en este caso la situación del PRD era clara. 

“En un análisis previo se veía venir; cierto partido del frente no iba a dar los votos que ofreció. El PRD está en la Ciudad de México, sí, pero está con Morena. No tenía los votos históricos. No iba a dar lo mismo: era algo lógico”, sostiene. 

Con respecto a las expulsiones es contundente: “Partiendo de una frase de Damián Zepeda, hay que ver quién le aportó y quién destruyó al partido. Hay una serie de reglamentos y estatutos que definen quién debe quedarse y quién no”.

Se dice sorprendido del video que circuló en las redes sociales sobre un encuentro entre Anaya y panistas de Guanajuato, entre ellos Diego Sinhué Rodríguez, recién electo gobernador, y el expresidente del partido Carlos Medina Plascencia.

“Me sorprendió el video y me sorprendieron dos frases que se vierten en él. Una, la de ‘arrebatar el partido’. Nadie quiere arrebatar. Buscamos a la persona y el equipo adecuado para que el partido sea nuevamente una opción, y no es en seis años. El año entrante tenemos elecciones; terminó una e inició otra.”

 La otra frase vino de Rodríguez, quien dijo: “estos (intentos) venían de algunos que no viven los principios”. Al respecto, Orozco cuestiona: “¿Quién está para juzgar, quién los vive y quién no? Mejor analicemos quién le ha construido a México y quién le ha construido al PAN como institución. No es nuestro objetivo, como interpretaron los actores de esa reunión, llegar a juzgar, hacer un recuento. Y si alguien tiene mucha responsabilidad e hizo poco, debe retirarse”.