Los pecados de México en Rusia, según La Volpe

El verano ruso sólo duró cuatro partidos para la Selección mexicana. La eliminación ante Brasil cayó como un balde de agua fría sobre la afición exaltada por la felicidad que produjo la victoria sobre Alemania, campeona del mundo, en el comienzo del torneo. Tres años de rotaciones en los que el entrenador colombiano Juan Carlos Osorio “no supo darle una identidad al Tri”, el hecho de que los mexicanos no saben jugar bajo presión y que la mayoría de los futbolistas nacionales no pertenece a ligas de nivel internacional son algunas causas que Ricardo La Volpe identifica sobre el fracaso mexicano en la Copa del Mundo. 

En plena efervescencia mundialista, el astro argentino Diego Armando Maradona advirtió el doloroso desenlace de nuestra Selección nacional: “México siempre gana los dos primeros partidos y luego, chao… a Aeroméxico”.

El Pelusa no estaba equivocado, aunque en esta ocasión la participación de México en el Mundial de Rusia fue todo un contrasentido. Sin ser favorito, comenzó la justa obteniendo el triunfo más importante de su historia, cuando derrotó 1-0 a la campeona Alemania, con gol de Hirving Chucky Lozano. Después, el futbol del Tri alcanzó para lograr una segunda victoria en fila –como vaticinó Maradona–, frente a Corea del Sur.

Posteriormente, la llamada “Generación Dorada” perdió el partido importante. De haberle ganado a Suecia, México habría evitado a Brasil en la siguiente ronda. Para colmo, el nivel de juego de los tricolores se fue a pique. Enfrentó con sus carencias a la selección sudamericana. 

Así, el combinado mexicano –otra vez– quedó eliminado en el cuarto juego (octavos de final), siendo incapaz de cambiar la historia, sin cumplir la ansiada meta de los cuartos de final, sin “soñar con cosas chingonas”, como deseaba Javier Chicharito Hernández. Es la pura desilusión porque se trata de una instancia que no se pudo superar por séptima ocasión consecutiva. 

En el Mundial de Estados Unidos 1994, Bulgaria echó a México en los octavos de final; en la Copa del Mundo de Francia 1998, Alemania lo eliminó; en Corea-Japón 2002, fue Estados Unidos; en Alemania 2006, Argentina; en Sudáfrica 2010, Argentina otra vez lo sacó del torneo, y en el Mundial de Brasil 2014, Holanda lo eliminó. Ahora, en Rusia 2018, Brasil fue el verdugo en turno. México ha conseguido superar la barrera del quinto juego sólo en una ocasión, cuando fue el anfitrión del Mundial de 1986.

Decio de María, quien el 15 de julio cederá la presidencia de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) a Yon de Luisa –ligado a Grupo Televisa–, acusa que la Selección mexicana no puede llegar a un quinto partido porque se encuentra atrapada en un “techo psicológico”.

Sin embargo, personajes del futbol nacional, como el entrenador argentino Ricardo Antonio La Volpe, quien dirigió al Tri en el Mundial de Alemania 2006, hablan sobre los pecados que dejaron a México y a su entrenador, el colombiano Juan Carlos Osorio, fuera de Rusia 2018.

Crítica a la Concacaf

Uno de los errores de México fue jugar de “igual a igual” contra Brasil. La Volpe cuestiona del entrenador colombiano su sistema de rotaciones y por enfrentar la Copa del Mundo sin una columna vertebral, sin equipo base. “De México no sabemos si somos defensivos o somos ofensivos. A mí siempre me dijeron que los términos medios son malos”.

En entrevista, el técnico argentino dice que nada nuevo aprendió del colombiano. Asegura que la derrota mexicana era esperada y pone en duda si los jugadores sabían, en realidad, a qué entraban a la cancha, porque acusa que nunca hubo un “sistema madre” de juego.

El actual asesor deportivo del Pyramids FC de Egipto dice que le gusta aprender de los buenos técnicos. “Los grandes entrenadores me dicen que España ganó el campeonato mundial con la misma manera de jugar, al igual que Alemania, con una idea y una estructura de trabajo, como lo está haciendo Brasil”.

La Volpe explica sobre el error de México ante los sudamericanos que, de acuerdo con los grandes técnicos, un equipo puede jugar “de igual a igual”, siempre y cuando tenga mejores jugadores que el rival, porque de lo contrario se le está dando una tremenda ventaja al de enfrente, cosa que hizo la Selección nacional. 

“¿Acaso el mediocampo de México, con Héctor Herrera, Rafael Márquez y Andrés Guardado, es mejor que el de Casemiro, Paulinho y Coutinho?­ Eso es imposible. Y si ponemos a los delanteros Neymar, Gabriel Jesús o Willian. ¡Te van a ganar! ¿Cómo vas a jugarle de igual a igual?”, cuestiona.

Y a continuación explica el origen de la diferencia entre ambas escuadras: “Todos los futbolistas brasileños juegan en equipos de élite, compiten en la Champions League. Juegan con presión y a un nivel internacional impresionante. México tiene futbolistas en Europa, pero no todos están en equipos de élite”. 

De acuerdo con su punto de vista, la mejor manera de cubrir a grandes jugadores cuando se tienen carencias técnicas es mediante el trabajo colectivo, “para jugarle al dos contra uno por todos los sectores de la cancha, para tener diferencia numérica y cobertura”.

En su análisis, La Volpe dice que en el futbol moderno controlar un partido ya no asegura la victoria. “Lo que pasó en 2014 volvió a ocurrir: si tienes que decir que tu portero, Memo Ochoa, fue otra vez el mejor de la cancha, significa que el planteamiento fue malo y que jugaste mal. 

“En tres años que ha dirigido a México (Osorio) nunca tuvo un estilo o sistema de juego. Siempre fue cambiando, rotando a los jugadores. Es su manera de pensar y por eso se le ocurrió jugar de esa manera.”

–¿Lo peor que le pudo ocurrir a México fue encontrarse con Brasil en la definición del pase por el quinto juego?

–Brasil es Brasil. Toda la vida ha sido una potencia futbolística por la calidad de sus jugadores. No era lo mismo enfrentar a otro equipo que, quizá, no había demostrado mucho, como el caso de Suiza, pero los partidos clave, cuando hay presión, son en los que hay que lograr algo positivo.

“La presión que hubo contra Suecia dejó entender que el equipo no rindió como ante Alemania. ¿Por qué? Contra Alemania todos daban a México como perdedor, tanto la prensa de México como la del extranjero. Eso le llega al futbolista.”

–¿Esa presión que los jugadores tuvieron ante Alemania pudo haber sido similar al partido contra Brasil?

–Para nada. Presión es cuando te exigen ganar, cuando la prensa y el público te obligan porque tienes un rival accesible. Y en las eliminatorias pasa lo mismo: México, a veces, juega mejor de visitante que de local, porque en casa tiene la presión de la gente sobre equipos de la Concacaf (Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol).

Continúa: “Contra Alemania no había ningún apremio, porque creo que no hubo ni el 1% que dijera que Alemania no le ganaba a México. El futbolista percibe, sin ninguna duda, que juega con libertad: ‘Bueno, si perdemos no pasa nada’. ¿Quién iba a criticar a México si perdía ante Alemania? ¡Nadie! Eso es jugar sin presiones. Ahí es donde México siempre, siempre, se ha hecho fuerte”.

Sin sorprenderse, La Volpe recuerda que México siempre se ha hecho fuerte contra las grandes potencias. “Ese es el problema que estamos teniendo: no saber jugar bajo presión”.

–¿A México tampoco le beneficia jugar en una zona como la Concacaf, donde se enfrenta a rivales que representan una menor exigencia en comparación con sudamericanos?

–Es problema de los dirigentes. No entienden que el jugador necesita un roce internacional más fuerte que el de la Concacaf. Por lo menos tiene que ser a nivel de clubes, como una Copa Suda­mericana o una Copa Libertadores. En la medida en que el dirigente no entienda eso, será muy difícil crecer porque no tenemos la presión ni el roce internacional.

Sin libertad

Ricardo La Volpe analiza los partidos que hizo México. Contra Alemania observó que los tricolores estaban bien parados en la cancha y que los teutones no identificaron la estrategia del rival. 

Destaca la posición de Carlos Vela, atrás del 9, quien dificultó la labor de Toni Kroos y de Sami Khedira, que no lo pudieron agarrar. Le hicieron una marcación muy light. 

Ante Corea del Sur, el Tri se paró igual. La diferencia es que los coreanos corren más que los alemanes e hicieron mejor las cosas. Se ganó bien, pero no se jugó igual que ante Alemania.

Del juego contra Suecia dice: “Vino la presión para los mexicanos. ¿Qué pasó? Cuando hay presión es como cuando debuta un jugador. Ese nerviosismo te ata, no deja que te desarrolles y el ácido láctico que vas soltando te va comiendo las piernas. Ante los suecos, México fue un equipo desdibujado. No se vio todo lo que esperábamos”. 

–¿Ante Brasil también influyó la cuestión mental en los jugadores? Decio de María le llama “techo sicológico”.

–No. Contra Brasil pensé que México jugaría con mayor libertad, como ante Alemania. Como dije: la mayoría opinaba que iba a ser un partido difícil porque nos tocó Brasil y no Suiza. Todo eso vuelve a la mente del futbolista, que sabe que va jugar con libertad, sin presión. Bueno, demostró dinámica y buena condición física, que no la tuvo frente a Suecia, porque la presión jugó en contra, no así ante Brasil.

“El peor jugador de Brasil es el lateral derecho (Fágner), y Carlos Vela arrancó todo el primer tiempo por dentro, cuando Lozano debió jugar por ahí, aunque ya después se cambió. Para mí, la estrategia fue muy mala, pero no me sorprendió, aunque sí le sorprendió a mucha gente. 

“Lo que pasa es que con este señor (Osorio) ya estábamos mal, pero quiso tapar el sol con un dedo tras el partido contra Alemania. Esa es la realidad, de ahí empezaron a decir maravillas de él, en el sentido de que es un fenómeno y, la verdad, volvimos otra vez a la normalidad, lo que sucede siempre, porque esos fenómenos no existen. 

“El mundo del futbol ni es Cristiano ni es Messi.­ Para contrarrestarlos basta con un buen parado, un buen sistema. De tal manera que los jugadores ya saben a qué entran a la cancha. En el caso de México, no sé si los futbolistas sabían a qué ingresaban al terreno de juego, ya que nunca hubo un sistema madre como para decir: ‘Trabajo y trabajo este sistema para que el futbolista lo conozca a la perfección y sepa qué hacer cuando atacamos y cuando nos defendemos’.”

Falta de sociedades

Luego del histórico triunfo sobre Alemania, jugadores como Miguel Layún se desvivieron en elogios a Juan Carlos Osorio.

“Nunca he sido capaz de entender las críticas hacia el míster. Críticas duras y sin fundamento. Si somos capaces de voltear atrás, veremos que nos calificamos al Mundial sin problema. Hemos tenido dos resultados que nos han marcado: contra Chile (7-0 en los cuartos de final de la Copa América Centenario 2016), que fue circunstancial, y el de Alemania en la Copa Confederaciones (4-1 en las semifinales). 

“Es difícil dejar que sucedan estas cosas. Ya está planeando sesiones de esta semana. El míster es un genio. Hace cosas diferentes. Ojalá reciba el mérito por el trabajo que ha hecho, porque se lo merece”, dijo Layún.

–De igual manera, el resto de los seleccionados también apoyó el proceso de Osorio –se le recuerda a La Volpe.

–Lo que Osorio hizo no se lo puede hacer a un Messi, no se le hace a Carlos Valderrama ni a las grandes figuras. Si los seleccionados mexicanos lo aceptaron, allá ellos, pero acá lo que estamos hablando es lo que el mundo hace: Alemania viene con un técnico que está desde 2006, cuando era auxiliar de Jürgen Klinsmann. Más allá de lo que le pasó a Alemania en Rusia, todos lo tenían como una potencia: campeón del mundo, campeón de Europa. Y todo es producto de trabajos de mediano y largo plazos.

En la entrevista, La Volpe recuerda la manera en que la estrella del balompié colombiano Carlos Valderrama fustigó, en septiembre de 2016, a su compatriota Juan Carlos Osorio por su sistema de juego: “¿Tú crees que voy a jugar el domingo, meto dos goles y el miércoles me va a decir: ‘¡Rotación!’? ¿Rotación, ¡hijo de puta! Yo juego porque juego. ¡Qué rotación ni que rotación!”.

La Volpe también señala que la selección jugó sin tener sociedades en el campo, esas que se crean en los entrenamientos y en los partidos, y expone el caso de Grecia en 2004. Dijo que Grecia ganó la Eurocopa porque supo defenderse bien y contragolpear. “Tienes que saber explotar a tus jugadores, hacerlos brillar, no inventarles puestos. No es tan difícil: hay que poner a los futbolistas en la posición en la que van a brillar, aprovechar sus cualidades para que demuestren su calidad”.

–¿Osorio qué hizo diferente en comparación con los demás procesos mundialistas?

–Voy a hablar por mí, no me interesan los demás. Todos nos quedamos, lamentablemente, en el cuarto partido. Así que ahí todos estamos en igualdad de condiciones. 

–¿Comparte la idea de que hay que darle continuidad al proceso de Osorio?

–No entiendo cómo un técnico declaró en plena competencia que se iba a ir. No me gusta porque es una falta de respeto al contrato que tienes y a la continuidad de tu trabajo. En lo personal, quise haber tenido continuidad en 2006 y no me dejaron, porque todos sabíamos que Hugo Sánchez tenía que ser el técnico. Eso ya lo sabía, y salí. 

“El técnico que venga tiene que trabajar mucho, no sólo con los jugadores qué están en el extranjero, también con los que hay en la liga local.”