El crimen está más bronco que el gobernador

MONTERREY, NL.- Apenas regresó El Bronco a la gubernatura de Nuevo León, se realizó un ataque coordinado a cantinas de la zona metropolitana que dejó 12 muertos.

El hecho todavía no ha sido atribuido a un grupo criminal y se cometió cuando el gobernador no cumplía ni una semana de haberse reinstalado en el puesto, tras su fallida aventura electoral.

Los atentados de la noche del sábado 7 y la madrugada del domingo 8 recuerdan la masacre perpetrada en un expendio de distribución de cerveza, en el municipio de García, el 19 de junio de 2015, cuando Rodríguez Calderón apenas había sido electo.

Esa vez unos pistoleros entraron al establecimiento, hincaron a 10 personas y les dispararon en la cabeza. Parecía un reto al mandatario sin partido.

En esta ocasión el secretario de Seguridad Pública, Bernardo González Garza, señaló que el motivo del ataque pudo ser el “cobro de piso”, es decir, de la cuota que los cárteles exigen a los empresarios para no atacarlos. 

El funcionario añadió que se trata de un hecho aislado. Lo cierto es que los homicidios dolosos han aumentado conforme transcurre el mandato del Bronco.

En 2015, año en que terminó la administración del priista Rodrigo Medina y empezó la de Rodríguez Calderón, se registraron 451 de esos crímenes. En 2016 fueron 644; el siguiente terminó con 656 y, hasta junio de este año, van 312 homicidios dolosos.

Además se incrementaron las violaciones. En 2015 hubo 614, al año siguiente ascendieron a 676 y en 2017 fueron 644, mientras que en el primer semestre del presente año van 391.

El ataque

La racha violenta duró menos de tres horas. A las 21:30, en el bar La jarra II, del centro de Monterrey, un pistolero le asestó al portero dos tiros en el hombro. Minutos después, en El Ancla de Oro, otro tiroteo dejó un muerto y un herido. 

Ya en los primeros minutos del domingo se hicieron disparos indiscriminados en el Chilo’s. Un cliente murió y otras tres personas fueron baleadas pero sobrevivieron.

No había pasado la primera hora de la madrugada cuando en el bar Rancho Viejo, en el municipio de Juárez, dos pistoleros abrieron fuego contra los presentes y mataron a seis, entre ellos una mesera. Otra empleada y un cliente sufrieron heridas.

En el Bohemio’s, ubicado en Guadalupe, dos clientes fueron asesinados por hombres armados que bajaron de un coche. En La Mitotera, en el norte de Monterrey, fueron ejecutados los dos porteros.

Al respecto, el fiscal general del estado, Gustavo Adolfo Guerrero, dijo que dos comandos participaron en la agresión a los bares y, pese a la hipótesis inicial sobre el cobro de piso, Guerrero no descartó la disputa de esos establecimientos como puntos de venta de droga.

En la misma madrugada del domingo, un hombre y su hijo menor de edad fueron asesinados a tiros en su auto, que fue localizado en la carretera Los Cavazos, en Cadereyta. Además, en el Ejido Veredas, de Linares, otro hombre fue asesinado de una cuchillada en riña de pandillas.

El coordinador de la bancada del PAN en el Congreso local, Arturo Salinas, dijo que la falta de coordinación entre las dependencias de seguridad en los tres niveles de gobierno propicia ese tipo de violencia en las calles:

“Nunca dejó de haber violencia en la entidad. El hecho de que Jaime (Rodríguez) regrese o no a la gubernatura nos recuerda a todos los ciudadanos que ha hecho un mal trabajo, abandonó el estado y todos los ciudadanos somos los que estamos pagando el pato.

“Seguimos sin un plan de coordinación, sin un plan para atacar la inseguridad en Nuevo León, sin que las policías estatales, municipales y la federal se pongan de acuerdo. Estas jornadas violentas, lo único que están haciendo es seguir prendiendo los focos rojos.”

Añadió que las principales interesadas en mantener la coordinación tendrían que ser las autoridades estatales, las cuales deben asumir el liderazgo en la materia.